¿Qué hace Cobos en Bakú y, de paso, dónde queda?

El exgobernador, exvicepresidente y actual senador nacional dio un discurso sobre el futuro de las relaciones transatlánticas.
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MDZ Política

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¿Qué hace Cobos en Bakú y, de paso, dónde queda?

¿Qué hace Cobos en Bakú y, de paso, dónde queda?

¿Qué hace Cobos en Bakú y, de paso, dónde queda?

¿Qué hace Cobos en Bakú y, de paso, dónde queda?

¿Qué hace Cobos en Bakú y, de paso, dónde queda?

¿Qué hace Cobos en Bakú y, de paso, dónde queda?

El presidente de Azerbaiyán saluda a Cobos.

El presidente de Azerbaiyán saluda a Cobos.

¿Qué hace Cobos en Bakú y, de paso, dónde queda?

¿Qué hace Cobos en Bakú y, de paso, dónde queda?

Julio Cobos participa del V Foro Global de Bakú invitado para exponer sobre el "Futuro de las Relaciones Transatlánticas, ¿vuelta a la Realpolitik?". Bakú es la capital y la ciudad más poblada de Azerbaiyán. Fue en el pasado uno de los mayores centros petroleros de la Unión Soviética y hoy es un polo científico, cultural e industrial de ese país asiático.

Aquí queda:

El foro

El V Foro Global fue inaugurado por el presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev. Recordó que su país tiene 25 años de independencia y puso sobre el tapete la situación de los migrantes.

El mandatario local lamentó, en tanto, que "muchas campañas electorales en el mundo se estén basando en consignas nacionalistas y que despiertan un sentimiento anti inmigrantes".

El encuentro reúne a figuras políticas de todo el mundo, entre ellas, el presidente de Italia Sergio Mattarella, la primer mministro del Reino Unido, Theresa May, la expresidenta de Letonia Vaira Vike-Freiberga y su actual mandatario, Raimonds Vejonis, el de Macedonia Gjorge Ivanov, el de Albania, Bujar Nishani entre otros.

Destino de viajes políticos

No es un lugar desconocido para políticos mendocinos. El año pasado otras dos legisladoras estuvieron por allí: Patricia Giménez y Graciela Cousinet. Fueron parte de "Foro humanitario" en la misma ciudad en la que ahora está Cobos.

Este es el discurso de Cobos en el encuentro:

Es un honor para mí poder participar en este V Foro Global, en tan hermoso país. Agradezco a la organización y a las instituciones intervinientes e invito a todos los participantes a reflexionar en forma conjunta sobre el futuro de las relaciones internacionales.

En términos generales, la civilización, entendida como una construcción colectiva de la humanidad para lograrmejores condiciones de vida, ha tenido marchas y contramarchas, saltos cualitativos positivos y en ocasiones, claramente negativos. Estos procesos históricos-culturales atraviesan la historia de la humanidad y se entrelazan con momentos coyunturales que redefinen el curso de las relaciones internacionales.

Hoy hablamos de nuevos escenarios-con sus particularidades- pero que en realidad no son tan nuevos. Cuando analizamos objetivamente el contexto internacional, el mundo no cambió demasiado desde el año pasado. Lo esencial a veces no está relacionado con el cambio de escenarios, sino con cómo los líderes mundiales los "perciben".

La relación entre los Estados Unidos y la República Popular China puede sufrir modificaciones, y también entre los Estados Unidos y Rusia. Entre el pasado mes de enero y hoy, no modificó mucho la situación que afecta la cuestión de Crimea, la de Siria y la del Mar de la China, entre otros conflictos internacionales. Sin embargo, la percepción del ex presidente Barack Obama a la del actual presidente Donald Trump, varía significativamente a la hora de analizar esos escenarios.

Ahora bien, ¿cómo puede afectar la relación trasatlántica ese cambio de percepción? Si los Estados Unidos generan una aproximación a Moscú y reducen su preocupación por la cuestión de Crimea y Ucrania oriental, es probable que se afecte la vinculación con los restantes miembros de la OTAN. Una reducción del presupuesto que aporta Washington a la alianza militar trasatlántica, tal como expresó el Presidente Donald Trump, también podrá sensibilizar esa vinculación.

Otro aspecto no menos importante es la permanente referencia a las inversiones que existen entre los diversos países para demostrar la imposibilidad de una ruptura política, por las eventuales implicancias financieras negativas. Las vinculaciones y las relacioneseconómicas recíprocas, juegan un rol importante para prevenir los conflictos pero no logran evitarlo por completo. Es decir, la política impera sobre la economía y las percepciones pueden más que las realidades para determinar el modo en que los países y las regiones se relacionan.

Bajo este planteo de "percepción" podemos suponer que con la nueva Administración, Estados Unidos cumplirá un rol importante en el posible cambio de paradigma en la política global. Cualquiera sea el resultado de sus decisiones, ya sea positivo o negativo, no cabe duda que su incidencia será determinante en el nuevo panorama mundial.

Los cambios en los países centrales, inciden en las naciones emergentes. Concretamente lo acontecido con el Brexit y con Estados Unidos -al ser naciones poderosos, con recursos económicos y armamentistas-generan perspectivas diferentes en las relaciones internacionales a escala mundial. Si a este contexto, se suman políticas de corte nacionalista y cierre de fronteras, habrá que empezar a preocuparse. Occidente sabe por experiencia propia, hacia dónde conduce esto.

Sin ser alarmistas pero con la clara necesidad de ocuparnos en forma conjunta del tema, percibimos posibles nuevos conflictos por la volatilidad política que afecta a parte de Europa y Estados Unidos. Estas percepciones pueden incidir en la política internacional mundial.

El premio nobel latinoamericano, Vargas Llosa, cuestiona al populismo y lo define como "la política irresponsable y demagógica de unos gobernantes, que no vacilan en sacrificar el futuro de una sociedad por el presente efímero". Si bien el populismo es un fenómeno demasiado complejo como para generalizarlo, debemos prevenirnos de aquellos movimientos que devienen en nacionalismos extremos y racismo. En este punto no podemos dar concesiones, somos responsables directos en la construcción de un mundo más seguro, más justo, más equitativo y en paz.

Ante estos escenarios descriptos, desde Argentina tomamos decisiones que sostienen los mismos valores, principios y postulados de uno y otro lado del Atlántico. Histórica y políticamente, apostamos a la consolidación de alianzas regionales abiertas al mundo y ese es el rumbo definido por nuestro gobierno.Las Naciones que defendemos a la democracia como garante de la libertad y la igualdad, ante estos nuevos contextos, debemos trabajar en conjunto en las siguienteslíneas de acción:

• Poner todas nuestras energías en la pacificación de los conflictos y en la solución integral del grave problema de los migrantes y refugiados.

• Edificar en forma conjunta un mundo más igualitario, no solo en los países emergentes sino también en los países centrales, en los cuales muchos inmigrantes son excluidos de derechos humanos fundamentales.Ya que si el problema es humanitario no hay diferencias válidas, ni divisiones justificables.

• Construir puentes sólidos que unan, en lugar de muros que dividan naciones, pensando formas de integración política, económica y cultural.

• Desarrollar modelos de integración de mercado con una mirada social, que tengan en cuenta la tecnología sin reemplazar la mano de obra y la preponderancia del sector de servicios, como demandante de trabajadores.

La situación internacional es muy dinámica y a veces impredecible en el mediano plazo, por lo que las relaciones trasatlánticas pueden ser afectadas. El análisis de este escenario es importante para nosotros porque también debemos tomar decisiones vinculadas a nuestro interés nacional.

Argentina tiene mucho para aportar a las temáticas que hoy nos convocan. Somos un país extenso territorialmente con gran variedad de climas y recursos humanos de excelencia, ubicado en un continente Bioceánico, con el firme propósito de insertarnos en el mundo. Somos un país joven, con tradición en garantizar derechos migratoriosa personas de diferentes países y religiones. Tenemos dificultades pero también la firme voluntad de superarlas, necesitamos inversiones para producir muchos más alimentos de lo que hoy le ofrecemos al mundo, tecnología y servicios de alta complejidad.

El mundo no necesita ni observadores ni relatores, necesita protagonistas y acciones concretas. En este nuevo escenario mundial estamos obligados a jugar un rol determinado, mediante la cooperación internacional, a fin de: consolidar la PAZ, la LIBERTAD y la IGUALDAD entre otros derechos. Ese es el camino, en él creemos y nuestra política exterior tiene como premisa esos horizontes y esos principios. Ojalá sean éstos compartidos por todos, porque las generaciones futuras así nos lo demandan.