Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras

El recorte anunciado, pero no confirmado ni comunicado, hace temer a los intendentes por la continuidad de su gestión.
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Gabriel Conte

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Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras

Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras

Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras

Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras

Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras

Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras

Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras

Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras

Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras(Pachy Reynoso/MDZ)

Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras | Pachy Reynoso/MDZ

Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras(Pachy Reynoso/MDZ)

Pragmatismo líquido: desdoblamiento electoral y revisión de billeteras | Pachy Reynoso/MDZ

Inquietante situación viven los municipios mendocinos: asisten azorados al cambio de reglas de juego que significa la posibilidad de que las decisiones anunciadas por dos ministros del gobierno nacional, Nicolás Dujovne y Luis Caputo, den por tierra lo que les confirmó a los intendentes otro miembro del gabinete de Mauricio Macri como es Rogelio Frigerio. 

El recorte que daría impulso a la lucha contra el déficit fiscal afectaría -aunque se lo desmiente y los intendentes no cuentan con información formal- a la mayor cantidad de plata para obra pública que haya cumplido con el ciclo completo de: distribución, utilización, construcción, pago e inauguración en muchísimo tiempo en el país.

Hasta no hace más de dos semanas, cuando Frigerio se tomó unos días de vacaciones, todo estaba "ok". Ahora, al menos en Mendoza, los intendentes colman los grupos de whatsapp entre sí y con sus funcionarios, con las segundas y terceras líneas nacionales y provinciales y pares de otros puntos del país, escandalizados por lo que es su doble soporte: de continuidad política y de gestión concreta de cara a la gente.

¿Qué tienen para responder y tironear contra el gobierno nacional? Primero, tenían a Frigerio pero ahora no saben si seguirán contando con él, en medio de rumores con que sería vencido en la interna del PRO por el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y enviado al destierro dorado de alguna buena embajada. Segundo, con la presión política propia de acuerdo a su pertenencia partidaria y a la labor propia de ajuste al desbarajuste heredado que hayan hecho. Si normalizaron el funcionamiento de sus comunas, tienen más autoridad para hablar y para enfrentar el nuevo escenario. Si no, no.

Algunas comunas aprovecharon el fin de semana para anunciar a la prensa, a las apuradas, planes de obras, como para dejarlas puestas allí, en la consideración pública, y poder demostrar que no tienen la culpa de que se suspendan o caigan en función del recorte del que no tienen precisiones aun. Hay desesperación en ese sentido.

Otros, ya empiezan a bajar la expectativa por motu propio

Mientras que la Ciudad de Mendoza, por ejemplo, exhibe las obras ya todas en marcha, previsión presupuestaria para garantizar lo que resta por hacer y un ajuste interno que incluyó no nombrar gente en tres años. Creen que aguantarán el chubasco, aunque el intendente Rodolfo Suarez esté expectante por la sencilla y difícil razón de ser el jefe de la UCR mendocina, aliada principal de Mauricio Macri aquí y a escala nacional.

De todos modos, ya se habla de anticipación de elecciones y desdoblamiento inclusive a escala provincial en Mendoza. Es una herramienta de presión fuerte y es legal, aunque negociable.

Los jefes comunales iniciarán este lunes una ronda de consultas. A los movimientos tácticos le quieren sumar una estrategia si no coordinada, al menos en común para no ser la variable de ajuste de una decisión por la que no fueron avisados y mucho menos consultados.

Las respuestas podrán ser desde políticas, al estilo de "por qué no le recortan a los piqueteros todo lo que reciben en subsidios", hasta prácticas: hagamos lo que hay que hacer, violín en bolsa y aseguremos la gestión para no terminar mal como a muchos de los que fueron expulsados por el electorado en las elecciones anteriores.