Política Empieza una dura negociación

Portezuelo del Viento será el límite de Cornejo

El Ministerio de Hacienda aseguró que esta obra debería quedar a salvo del ajuste fiscal que aplicará Macri, porque resolverá problemas energéticos y económicos de todo el país. Dijo además que "la casa está ordenada", pero el segundo semestre lo espera cargado de fuertes gastos.
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Juan Carlos Albornoz

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Cornejo cenó esta semana con Macri en la antesala de una discusión muy importante.(Gobierno de Mendoza)

Cornejo cenó esta semana con Macri en la antesala de una discusión muy importante. | Gobierno de Mendoza

Portezuelo del Viento será el límite de Cornejo

Portezuelo del Viento será el límite de Cornejo

El gobierno de Alfredo Cornejo se apuró ayer a marcar que la obra pública ya comprometida con Mendoza, y en especial el dique Portezuelo del Viento, serán sus límites en la negociación por el fuerte ajuste que ejecutará Mauricio Macri.

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La discusión (o tironeo) Nación-Provincia durará dos meses y será más intensa que la que se produjo el año pasado por el pacto fiscal, ya el Presupuesto 2019 deberá "acelerar" los ajustes que ya estaban en marcha.

El acuerdo con el FMI exigirá cumplir el año próximo con una meta difícil: reducir el déficit estatal del 2,2 al 1,3 por ciento del PBI. Eso, hoy, equivale a recortar el gasto en 300.000 millones de pesos, por lo menos.

Las reuniones de esta semana de funcionarios provinciales con autoridades nacionales (incluida una cena de Cornejo y los gobernadores de Cambiemos con el propio Macri) no alcanzaron, al parecer, para que se conociera el detalle de ese recorte profundo. En esos encuentros se habló apenas de la necesidad de asumir "esfuerzos compartidos" para bajar el déficit.

Esa frase fue una generalidad fácil de asumir para los gobernadores que se sentaron a la mesa con Macri: nadie discute en Cambiemos que hay que bajar el déficit y evitar gastar lo que no se tiene.

Obligado a deducir, o con la intención de transmitir un mensaje tranquilizador, el ministro de Hacienda de la provincia, Lisandro Nieri, le dijo ayer a la prensa que ese ajuste en principio se traduciría solamente en una reducción de las "transferencias discrecionales" de la Nación y de los proyectos de obra pública a futuro.

En otras palabras, tras hacer la salvedad de que no tiene mayores datos, se minimizó un poco el impacto en Mendoza de lo que está por venir, a pesar de la enorme cifra en pesos que la Nación va a recortar.

Esto se debe a que Cornejo y sus funcionarios creen que el orden fiscal de la provincia y el aporte sensible de la coparticipación federal (presumiblemente, inalterable) alcanzarán para evitar sobresaltos mayores, más allá de la reducción de partidas nacionales que se espera.

Eso sí, en forma prudente pero precisa, Nieri confirmó ayer que el límite de Mendoza será la presa Portezuelo del Viento, la cual el Gobierno Nacional ha prometido licitar y para la cual la Provincia viene haciendo todos los deberes (preparación de pliegos, a pesar de que la licitación es nacional, por ejemplo) desde hace tiempo.

Portezuelo es un emblema de las promesas incumplidas de la Nación con Mendoza. Representa, además, un "derecho adquirido" para esta gestión, que es del mismo color político que aquella que la anunció, hace más de una década. Y refleja, por último, por lo menos para Cornejo, la idea de que la Nación no resignará el crecimiento económico a cambio de ajustar las cuentas.

Este es un punto que remarcó el propio gobernador, al sostener antes que Nieri que el ajuste no se podrá aplicar en medio de una recesión y con la obra pública frenada.

El ministro de Hacienda amplió la "advertencia" de Cornejo y llevó el planteo de Mendoza a ese terreno, al afirmar ayer que el Gobierno provincial requerirá saber "cuál será el plan económico" de Macri más allá del ajuste.

Nieri recordó además que Portezuelo del Viento le dará energía a todo el país y que es una obra necesaria para cambiar la matriz económica, ya que revertirá muchos años de desinversión en esa materia.

Cornejo dejó que se notara que defenderá con uñas y dientes esa obra. Incluso pondrá a prueba a la Nación con ella. Será, probablemente, el gesto que reclamará a Macri para aceptar mayores y por ahora desconocidos sacrificios en pos del equilibrio fiscal.

Supone el Gobierno provincial, además, que la Nación va a continuar las obras que ya empezó en Mendoza y que el ajuste no afectará aquellas que tienen financiamiento internacional, como las del BID en la ruta 7.

Por lo demás, el Ministerio de Hacienda insistió ayer en que Cornejo ya se anticipó a los ajustes nacionales y en que tiene "la casa ordenada" para enfrentar lo que se viene. 

Dijo Nieri que la Provincia no requiere endeudarse en lo inmediato, afirmó que la ejecución de gastos va en sintonía con lo presupuestado para este año y hasta subrayó que el Gobierno conserva un "pequeño superávit" en la caja.

Las corridas del dólar y la devaluación son minimizadas por Hacienda, ya que impactan tanto en los gastos como en los ingresos, y ni siquiera hay renunciamientos, por ahora, al plan de inversión pública que había trazado a partir de los recursos propios.

Hay que decir que las obligaciones del segundo semestre pondrán a prueba, en el corto plazo, estas afirmaciones.

La inflación de junio superará el 3 por ciento y dejará al Gobierno, por lo menos, en la antesala de la ejecución de la cláusula gatillo que acordó en paritarias con los gremios estatales, para cuando el costo de vida superara la pauta del 15,7 por ciento.

Si fuera por el índice provincial, ya debería estar pagando nuevos aumentos a los estatales: sin contar junio, la DEIE ya da un acumulado de inflación del 16,3 por ciento. Pero la mayoría de los sindicatos decidieron atar la cláusula gatillo al INDEC, que ha medido para Cuyo, hasta aquí, apenas el 11,9 por ciento.

En el horizonte aparecen además los pagos de la deuda. Antes de que termine el año, tendrá que liquidar 4.000 millones de pesos en concepto de amortizaciones y 20 millones de dólares por la segunda cuota del año de los intereses del bono emitido en 2016.

En efecto, este gobierno acudió a dos fuertes endeudamientos en años anteriores: 500 millones de dólares en 2016 y más de 5.000 millones de pesos en 2017. Pero ahora, destaca como un mérito que no haya tenido todavía la necesidad de emitir la deuda autorizada por la Legislatura para 2018: 1.918 millones de pesos.

Sin embargo, parar la rueda del endeudamiento podría no ser gratis para Cornejo. De esos 1.918 millones de pesos que hoy está resignando depende el 23 por ciento del plan de inversiones públicas que le prometió a los mendocinos en el presupuesto de este año.