Por qué sabemos tan poco sobre los ingleses y San Martín

El comentario de inicio de la "Mesa MDZ" por MDZ Radio, en el día en que se rinde homenaje a los ingleses que acompañaron a San Martín.
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Gabriel Conte

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Por qué sabemos tan poco sobre los ingleses y San Martín

Mirá el video con este comentario en la Mesa MDZ haciendo clic aquí

Los argentinos hemos decidido en forma autoritaria y prepotente que el fútbol es más importante que la política. 

Si pudiéramos, haríamos que el país tenga un DT y no un presidente. Y por supuesto: como todos sabemos de fútbol, todos seríamos una especie de parlamento muy recontra popular, masivo, de debate contínuo, en sesión permanente. Bien fascista. Seríamos mejores fascistas que Benito Mussolini.

Tan exitistas como derrotistas, nos entregaríamos a las pasiones en forma deliberada. Nos golpearíamos en las calles. Los micros serían copados por nosotros, los hinchas de tal o cual, sin pagar pasaje pero eso sería legal y bien visto. Solo unas absurdas minorías republicanas lo repudiarían. Pero serían tan despreciadas por la inmensa mayoría que ni lugar en donde quejarse tendrían.

Sí, los argentinos creemos que el fútbol es más importante que la política. 

Si fuera al revés, calificaríamos momentos del partido con términos políticos: "Este partido no tuvo quorum", "fue un gol no positivo", y los árbitros solo hablarían por sus fallos.

Pero no. Es al revés. Los términos futboleros lo inundan todo. La lógica política se volvió intrínsecamente futbolera. Entendemos el fútbol pero no la política, a la que no queremos entender, ni siquiera para cambiarla. Se la critica desde la tribuna, como si se tratara de un juego ajeno y no lo que decide nuestra forma de vida.

Entonces, por ejemplo, cuando fuimos a la guerra de Malvinas, salimos todos a festejar a la Plaza de Mayo o a San Martín y Garibaldi y nació allí este todavía estúpido cántico irracional que dice: "El que no salta es un inglés". Como si no quisiéramos reconocer a un Darwin, ni un Beatle, ni a Sheakspeare o a los Rolling Stones. Como si no nos interesara -ya que estamos- cómo le va al Kun Agüero, al mendocino Funes Mori o Ardiles.


Por supuesto: como no nos interesa la política, todo lo vemos con el signo de "la mano de Dios" de Maradona a los ingleses en el Mundial de México 86. 

Nombramos de corrido quiénes fueron los integrantes de cada seleccionado de fútbol en cada mundial, pero no podemos articular ninguna fecha que marque la historia social, económica e institucional del país: solo prejuicios repetitivos, cual memes de la memoria.

Por esto no sabemos que el general José de San Martín, ese hombre que forjó la independencia y que marcó el principio de la historia política propia, fue acompañado en su gesta libertadora por un batallón denominado "Cazadores ingleses", liderado por el británico John Young, Juan ya para ese entonces. 

Eran más de 50 ingleses de los 250 que fueron apresados entre 1806 y 1807 en las invasiones inglesas en Buenos Aires y apresados en Mendoza. Para 1815 ya se sentían parte de los nuestros. En la hoy plazas Pedro del Castillo y Sarmiento hicieron sus prácticas de tiro los martes, jueves y sábados, según lo contó el historiador Carlos Campana en el diario Los Andes. Como la mayoría había formado parte del Regimiento número 71 Highlanders de Escocia, el gobernador José de San Martín les sacó provecho. Para 1816 ya eran parte de la Compañía Patriótica de Cazadores. En 1817, esta compañía auxilió a las tropas de líneas del ejército que partió el día 9 de enero, hasta el 24 de ese mismo mes, para la liberación de Chile.

Según el historiador Campana, dos fueron los oficiales que partieron a Chile y descollaron en la campaña libertadora. El inglés Thomas Appleby fue un gran colaborador del General José de San Martín. Fue quien viajó en varias oportunidades a Gran Bretaña para la compra de barcos y otros pertrechos para los patriotas. Se había casado en mayo de 1815 con la mendocina Manuela Videla y regresó a nuestra provincia en donde se radicó. 

Pero para los argentinos esto no es relevante. 

Lo realmente importante es el fútbol. 

Y no se le conoce cuadro a San Martín ni en su época había mundiales. Así es que para la mayoría de los argentinos, resulta muy difícil aprender la historia si no hay goles que recordar, goleadores sobre los cuales discutir ni directores técnicos contra quienes despotricar. 

Mejor, "el que no salta es un inglés". Así somos. Tan así, que festejamos guerras como si fuesen mundiales de fútbol ganados. Aunque inclusive, hayamos perdido la absurda guerra en la que los dictadores mandaron a morir a pibes que hacían la colimba.