Política La crisis del principal partido opositor

Por qué el PJ mendocino se siente a salvo de la intervención

Si bien están en guardia porque "de Barrionuevo se puede esperar cualquier cosa", los justicialistas locales destacan que el partido aquí no vive situaciones irregulares y se encuentra integrado. Respaldo al binomio Félix-Righi en la conducción, que tiene mandato hasta octubre de este año.
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Juan Carlos Albornoz

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Por qué el PJ mendocino se siente a salvo de la intervención(Twitter Omar Felix)

Por qué el PJ mendocino se siente a salvo de la intervención | Twitter Omar Felix

Félix, Carmona y otros, se mostraron en contra de la intervención.(Twitter Omar Felix)

Félix, Carmona y otros, se mostraron en contra de la intervención. | Twitter Omar Felix

El peronismo mendocino está en guardia, pero siente que se encuentra a salvo de Luis Barrionuevo. Por lo menos eso indicaron este miércoles varios de sus dirigentes, en medio de la intrigas generadas por la intervención judicial del partido a nivel nacional.

El temor es que Barrionuevo, un actor impredecible y del que "se puede esperar cualquier cosa", según consideran muchos, extienda la intervención partidaria a distintos distritos del país. "Eso acá no puede pasar porque el PJ está hiper regularizado", se atajó un legislador frente a esta posibilidad.

La prueba más importante de esa normalidad partidaria sería que el kirchnerismo está integrado a la estructura orgánica del partido en Mendoza. Precisamente, que en Buenos Aires los kirchneristas se hayan escindido y formado "Unidad Ciudadana", fue una de las razones de Maria Servini para intervenir el PJ.

Así fue que en Mendoza no se observaron baches en la defensa de las autoridades actuales del peronismo, que se encuentra liderado por el binomio Omar Félix-Roberto Righi.

Tampoco en Buenos Aires. Los que no se mostraron en público contra la intervención, como Félix y Guillermo Carmona, hicieron público este pensamiento en las redes.

Tras unas primeras consideraciones tibias, en la que no criticó la intervención, el diputado nacional Rubén Miranda se corrigió y, a través de Twitter, dejó constancia de su rechazo personal y el del bloque que integra a la medida judicial. Este fue el mensaje que reprodujo:

El mandato de Félix y Righi se extiende hasta octubre y, antes la irrupción de Barrionuevo en el escenario nacional, era probable que se produjera una prórroga. Ahora, por lo menos, se nota un abroquelamiento en torno a la figura de Félix para que finalice su mandato sin alteraciones.

El discurso partidario se enfocó en un pensamiento: la Justicia no puede inmiscuirse en la vida interna de los partidos. Este enfoque, que evita teorías sobre alguna maniobra del Gobierno, provocó un acuerdo con el radicalismo mendocino. El propio gobernador Cornejo defendió este principio y el bloque radical acompañó una declaración de rechazo a la intervención del PJ en la Cámara de Diputados.

Eso sí, la polémica de la intervención nacional provocó una interrupción, parece que breve, en la intensa rosca de los peronistas mendocinos por los cargos en la Legislatura de cara al recambio de diputados y senadores.

Allí discuten cómo distribuirse desde el 1 de mayo cuatro puestos: las dos presidencias de bloques y las dos vicepresidencias de cámaras. Un modelo posible, que se confirmará o no de aquí al 20 de este mes, es que los intendentes se queden con dos cargos, el sector K con uno y el grupo que lidera Jorge Tanús con el restante.

No está nada dicho, pero la conversación más o menos normal de los puestos legislativos dentro de la estructura del peronismo mendocino podría ser un buen antídoto para frenar el veneno de la intervención, si se expande.