Política Se autoriza por primera vez en la provincia

Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Se autorizó la fractura hidráulica en 4 pozos de un área petrolera de Malargüe. Los trabajos comenzaron el jueves y durarán 15 días. Es un área de petrolera El Trébol. Cómo es el proceso.
Avatar del

Pablo Icardi

1/6
Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Por primera vez realizan fracking en el lado mendocino de Vaca Muerta

Por primera vez se usó en Mendoza el método de fractura hidráulica para explorar y extraer petróleo de Vaca Muerta, la formación donde están una de las principales reservas de petróleo y gas no convencionales del mundo. Los trabajos comenzaron el jueves pasado en el área Puesto Rojas, en Malargüe. La empresa El Trebol, que hace poco se fusionó con Andes y crearon Pheanix, es la operadora y tiene autorización para realizar fracking en cuatro pozos.

La zona de trabajo es a 21 kilómetros de la ciudad de Malargüe y a 34 kilómetros de El Sosneado.  El yacimiento está en producción, pero con métodos convencionales. La Dirección de Protección Ambiental autorizó los trabajos a través de la resolución 813, firmada la semana pasada. 

Como se trataba de pozos activos, no se hizo una manifestación de impacto ambiental nueva, sino que se ampliaron los permisos ya existentes a través de una "adecuación de infraestructura". 

La Fundación Cricyt, Irrigación, la Municipalidad de Malargüe actuaron en el expediente. De hecho el jueves, cuando comenzaron los trabajos, hubo autoridades de todas las reparticiones. Y dos profesionales del Cricyt monitorean los trabajos en el lugar. El fracking se hace en los pozos "PETRE.MD.N.CP-1013", "PETRE.MD.N.CP-1015", PETRE.MD.N.CP-1017 y pozo "YPF.Md.Nq.PR-59".

La perforación realizada llegaba hasta la "roca madre", a una profundidad de entre 1900 y 2500 metros. Lo que se autorizó ahora es a usar la metodología no convencional para estimular la roca y extraer el petróleo. Para ello se usa agua, productos químicos y sedimentos (arena fina); que son inyectados a presión para "abrir" la roca y liberar los hidrocarburos. A diferencia de lo que se hace habitualmente en Neuquén, en este caso son pozos verticales. 

"Conviene resaltar que la perforación y terminación de los pozos analizados no varía respecto a las operaciones normales de un yacimiento convencional con la salvedad que los punzados se realizarán en la Formación Vaca Muerta que corresponde con la profundidad final de cada uno de los pozos", explica la resolución de la Dirección de Protección Ambiental.

En toda la operación se emplearán 2500 metros cúbicos de agua. Para cada fractura se usan 420 metros cúbicos. En su mayoría, según lo autorizado, es agua de producción. Pero un 25% es agua del río Salado. "Son pozos verticales que iban a formaciones convencionales. Todos llegaban a Vaca Muerta. Lo que se hace es punzar la formación y estimularla. Se conformó una unidad de gestión ambiental. Irrigación, la DPA, Hidrocarburos y el municipio. Además, está todo el proceso auditado por la Fundación Cricyt. Es la única manera de tener los ojos puestos las 24 horas", explicó Miryam Skalany, directora de Protección Ambiental.

La empresa Halliburton fue contratada para ejecutar las maniobras. El montaje es enorme. Hay 20 camiones desde donde se bombea la mezcla que se inyecta. Un tanque donde se almacena el agua y depósitos de arena. Cada fractura tiene un costo aproximado de 300 mil dólares.

Como se trata de la primera experiencia de fracking en Vaca Muerta, se determinó hacer estudios de monitoreo y, entre otras cosas, de esos trabajos saldrá una reglamentación específica. Es que hasta ahora no existe legislación ni regulaciones puntuales para la fractura hidráulica.

La empresa El Trebol, que es propiedad de Mercuria (de capitales suizos) fue noticia hace pocas semanas porque se fusionó con Andes Energía y crearon la firma Phoenix. Justamente uno de los postulados de la "nueva empresa" es el desarrollo de Vaca Muerta. Fuentes del sector aseguraron que Phoenix busca marcar la cancha como la primera empresa en explotar petróleo no convencional en Mendoza. Según las estimaciones, si la operación es exitosa el área petrolera podría multiplicar por 10 la producción que tiene. 

Controles

La fractura hidráulica es un método usado en muchas partes del mundo pero con matices. Se usa una mezcla de agua, aditivos químicos y arena que se inyecta a gran presión para "fisurar" la roca y liberar los hidrocarburos. En Argentina, particularmente en Vaca Muerta, se hace a mucha profundidad. Ese dato es usado como argumento atenuante ante las posibles consecuencias, pues se hace más abajo que las napas de agua. "Se han tomado todas las precauciones y aún más porque es una prueba piloto y queremos tener un monitoreo de todo y estudios sobre los resultados", dijo la titular de la DPA.

 

Entre otras cosas, se evalúa la calidad del "agua de retorno" que surge tras la inyección, aunque ese líquido es reinsertado. También se instalaron sismógrafos en la zona para saber si hay alguna repercusión de la fractura. Las fracturas se hacen a una presión de 4000psi. Según explicaron, es similar a la "explosión de un tanque de oxígeno", pero a 2 mil metros de profundidad. "Establézcase que la Empresa deberá monitorear la calidad del recurso subterráneo mediante la instalación de freatímetros, aguas abajo del sitio de las operaciones. Estos freatímetros deberían perforarse hasta interceptar el primer nivel impermeable", indica la autorización. También se obliga a instalar sismómetros  en las cercanías de los pozos "a los efectos de estudiar la actividad propia antes, durante y después de la inyección de los fluidos".