Política Quejas de la querella

Polémica por las sanciones contra dos fiscales del caso Próvolo

El Procurador Alejandro Gullé castigó con un apercibimiento a Fernando Giunta y Mercedes Moya, dos de los tres fiscales que intervinieron ante las primeras denuncias de abusos, hace 10 años. Dos cámaras de apelaciones le habían pedido que investigara si hubo complicidad y omisiones.
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Juan Carlos Albornoz

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Polémica por las sanciones contra dos fiscales del caso Próvolo(Pachy Reynoso/MDZ)

Polémica por las sanciones contra dos fiscales del caso Próvolo | Pachy Reynoso/MDZ

El Procurador Alejandro Gullé.(Pachy Reynoso/MDZ)

El Procurador Alejandro Gullé. | Pachy Reynoso/MDZ

Con discreción, el procurador Alejandro Gullé resolvió un esperado sumario sobre el desempeño de tres fiscales que tomaron contacto, a partir de 2008, con las primeras denuncias sobre abusos en el Instituto Próvolo de Luján.

Los fiscales sometidos a investigación interna fueron Claudia Ríos, Fernando Giunta y Mercedes Moya. Y la suerte que corrieron los tres no fue la misma: Gullé les aplicó un "apercibimiento" a Giunta y Moya, y desligó de responsabilidades a Ríos.

Lo explicó el propio Gullé, en forma breve, ante la consulta de MDZ. El procurador dijo que no encontró razones para sancionar a Ríos (la primera que tomó contacto con la denuncia de abusos). En cambio, Moya y Giunta "no le dieron importancia a la investigación" y no actuaron en forma "rápida".

Gullé dijo que los fiscales sancionados se demoraron en realizar citaciones, aunque a la vez indicó que, por lo menos en las causas de 2008, no aparecía "nada grave".

A pesar de que signifiquen una mancha en los legajos de Moya y Giunta, las sanciones de Gullé no son demasiado fuertes. El apercibimiento puede ser tenido en cuenta, por ejemplo, si estos fiscales pretenden escalar en la carrera judicial y concursar por otros cargos en el Consejo de la Magistratura.

Se hace evidente que el Procurador no los consideró responsables de irregularidades muy importantes, mirada que contrasta con la de los abogados de las víctimas del Próvolo, para quienes las sanciones son muy insuficientes.

Sergio Salinas, quien dijo ayer que todavía no ha sido notificado del resultado de los sumarios (a pesar de que las sanciones habrían sido aplicadas por la Procuración a comienzos de este año), recalcó que los tribunales superiores que han intervenido en el caso Próvolo pusieron en tela de juicio el accionar de los fiscales. "Dos cámaras de apelaciones tomaron nota y ordenaron que Gullé investigara si cometieron complicidad judicial funcional y omisiones", disparó el letrado.

La vieja denuncia de apenas 50 fojas

Aunque el Procurador cree que los fiscales no contaban con indicios fuertes para investigar los abusos, los abogados de la querella dicen que la denuncia de 2008 consta de apenas 50 fojas que, a su juicio, son un compendio de inacción judicial.

En aquel momento, una mamá se presentó ante los fiscales para denunciar a un cuidador de la institución por abusos contra su hijo y adujo que otro padre había llegado a amenazar de muerte al personaje aludido por un hecho similar.

La denuncia apuntaba a Jorge Bordón, hoy, uno de los principales acusados. También aparecen en las actuaciones de aquel tiempo la representante legal de colegio para chicos hipoacúsicos, Graciela Pascual, y la psicóloga Cecilia Raffo, quienes también quedaron complicados con las denuncias de 2016: Pascual está con prisión domiciliaria y Raffo imputada, pero en libertad.

En realidad, las actuaciones de Ríos, Moya y Giunta, quienes tomaron en distintos momentos contacto con el expediente, recién cobraron importancia como antecedentes a la luz de la catarata de denuncias que se produjo 8 años después.

En su momento, según la querella, los fiscales no citaron a la víctima ni aplicaron los protocolos que existen para protegerla, y se conformaron con las explicaciones poco convincentes que dieron desde el colegio Pascual y Raffo, quienes luego terminaron acusadas.

Durante los primeros cuatro meses "no se hizo nada", dicen los abogados de las familias del Próvolo, y en el expediente aparecen después una serie de oficios, con pedidos y reiteraciones de solicitudes para que intervenga el Cuerpo Médico Forense. Son actuaciones muy distanciadas entre sí en el tiempo, que implicaron a los tres fiscales, y que terminaron sin resolución, con una orden al final para que fueran acumuladas a la causa de 2016.

Las investigaciones que llevaron adelante desde 2016 los fiscales Fabricio Sidoti y Gustavo Stroppiana convirtieron a los chicos involucrados en el caso de 2008 en victimas de vejaciones y abusos. No sólo a los hijos de las primeras personas que denunciaron, sino también a alumnos que, según habían dicho ante la Justicia Pascual y Raffo en aquellos años, no evidenciaban ningún tipo de maltrato. 

Un sumario que demoró mucho

El sumario del Procurador Gullé a los primeros fiscales del caso Próvolo llevó su tiempo. Arrancó en diciembre de 2016 y se resolvió recién a comienzos de este año. En el medio, dos cámaras de apelaciones le marcaron que debía investigar a sus dirigidos.

En abril del año pasado se lo planteó la Octava Cámara del Crimen, cuyos integrantes están precisamente del otro lado de la grieta judicial respecto del Procurador. 

El llamado "Camarón" pidió la investigación de los fiscales que actuaron en 2008 por posible complicidad. Esto ocurrió al momento de confirmar la prisión preventiva de los sacerdotes Nicola Corradi y Horacio Corbacho y de los empleados Bordón, José Luis Ojeda y Armando Gómez.

Luego fue la Primera Cámara del Crimen la que atacó con un pedido similar. Fue en diciembre del año pasado, cuando rechazó el pedido de libertad de Graciela Pascual y le ratificó la prisión preventiva. 

Además de definir la situación procesal de Pascual, la Primera Cámara del Crimen pidió a Gullé que investigara si los fiscales y ayudantes de la causa de 2008 cometieron, como la propia representante legal del colegio, omisiones. El Procurador ya tenía por entonces suficientes razones para no demorar más la definición del sumario que había abierto un año antes.