Podcast de #ConteALas650: Que quien las hizo, las pague

El análisis y la opinión en el inicio de programación de MDZ Radio. El caso de Julio de Vido, las exageraciones y la realidad: la ausencia de justicia.
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Gabriel Conte

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Escuchá el podcast de "Conte a las 6.50":


"No creo que haya que fusilar a nadie, tampoco a De Vido. Eso me diferencia de sus amigos y de sus enemigos. Mi adversario es el fanatismo". Ese fue el post personal que puse en las redes y logré sintetizar mi pensamiento. Creo que más allá de que uno quiera u odie a determinados sectores políticos debe primar la racionalidad, siempre. En el caso del exministro Julio de Vido, es evidente que penden sobre él un centenar de denuncias y coincide a simple vista el hecho de que cuando tuvo la posibilidad histórica de traer el futuro a la Argentina en materia de infraestructura, nos vendió espejitos de colores. Si vas a Chile por la ruta te das cuenta. Si vas a un hospital, si viajás a Buenos Aires por la Ruta 7. Si ves que en gran parte del país se prefirió subsidiar el transporte y currar con la compra de trenes, en vez de tenderlos por toda la geografía. O cuando te das cuenta que antes de poner las cloacas se prefirió subsidiar el que todo siga igual, pagándoles a camiones atmosféricos, por ejemplo. Cuando notás que los costos logísticos lejos de bajar, aumentaron tanto que muchos que podrían exportar, no pueden justo porque no hay formas económicas, rápidas, de calidad y al alcance para llevar sus productos al puerto.

Lo que vimos en la Cámara de Diputados de la Nación tuvo un poco de todo: es un ámbito político y tienen derecho a hacer lo que se llamó desde los que ahora son oposición como "circo". El circo lo hacían antes ellos, con mayoría absoluta, burlándose inclusive de las mayorías a quienes aplastaban con su aplanadora de brazos en alto bajo directivas de la Casa Rosada. Y la verdad es que desde Roma hasta ahora, los ámbitos legislativos están para eso: discutir y definir qué hacer con sus miembros.

Otra cosa es lo que uno preferiría que pase. Yo, por ejemplo, preferiría que lo que escuché en la sesión del Congreso se escuchara en un juicio oral y público. Que el Poder Judicial actúe y no especule con el paso de los gobiernos. Pero lo que tenemos es otra cosa y falta cambiar muchas cosas para que los tres poderes funcionen como se pretende de un sistema republicano. 

También es cierto que en el discurso de autodefensa de Julio de Vido envió mensajes: a Cristina, que no lo ha defendido públicamente; a sus pares de bancada y a gobernadores e intendentes de todo el país.

Y Julio de Vido tiene razón en tender su abrazo de oso a todos ellos porque ¿alguien cree que si realmente es culpable de las cosas de las que sí se sabe que fue responsable las hizo solo? ¿No hay gobernadores e intendentes, legisladores intermediarios metidos? ¿Quiénes fueron los hombres de Julio de Vido en Mendoza, por ejemplo?

No se trata de una caza de brujas. Tampoco sirve justificar esta ansiedad por luchar contra la corrupción en forma instantánea o sumarísima en que la justicia no funciona. Pero las cosas hay que decirlas y para eso están las tribunas públicas: las políticas y las periodísticas. Y estas últimas han ayudado bastante a desentrañar todas las corrupciones, las grandes y pequeñas. Tal vez por eso muchos dirigentes políticos de diferentes partidos fruncen el ceño cuando les hablan de nosotros, los periodistas.

Por lo pronto, que el susto que se están pegando los corruptos no los fortalezcan al no haber sanciones. Y que los que pretendían robar siguiendo el ejemplo de otros, se contengan. Que sepan que estamos todos atentos. Y algo más: nos falta como sociedad no votar a ladrones. ¿O alguien cree que llegaron a sus cargos por sí solos?

Lo importante es que quien las hizo, las pague. Ese es el mensaje que debería sintetizarlo todo.