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Metrotranvía: detalles de una compra que terminó en chasco

El ex ministro de Transporte, Diego Martínez Palau, y el responsable de la operación, Marcelo Pizarro explicaron por qué Mendoza pagó millones de dólares por material que quedó varado.
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Mariano Bustos

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Metrotranvía: detalles de una compra que terminó en chasco

Metrotranvía: detalles de una compra que terminó en chasco

Metrotranvía: detalles de una compra que terminó en chasco(Nacho Gaffuri / MDZ)

Metrotranvía: detalles de una compra que terminó en chasco | Nacho Gaffuri / MDZ

Metrotranvía: detalles de una compra que terminó en chasco(Archivo/MDZ)

Metrotranvía: detalles de una compra que terminó en chasco | Archivo/MDZ

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Metrotranvía: detalles de una compra que terminó en chasco | Archivo/MDZ

Metrotranvía: detalles de una compra que terminó en chasco

Metrotranvía: detalles de una compra que terminó en chasco

Corría el año 2012 cuando en el gobierno de Francisco Pérez intentaban concretar la compra de 24 unidades del metrotranvía y cinco duplas fuera de servicio para desguace. La operación estaba pautada en 5.6 millones de dólares más otros 5 millones de dólares en flete, sin embargo nunca terminó de concretarse. La provincia de Mendoza pagó 1 millón de dólares en concepto de adelanto y 2.5 millones a la empresa encargada del traslado, pero a cambio recibió formaciones que quedaron varadas en la Aduana.

El por entonces ministro de Transporte, Diego Martínez Palau, defendió su gestión y aseguró que el resto de las duplas no desembarcaron en Mendoza porque no hubo fondos para finalizar la operación. En cuanto a las cinco unidades de desguace y las dos máquinas operables que si pudieron traer, confirmó que quedaron almacenadas en galpones de la Aduana porque no consiguieron que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner firmara la exención a las trabas que existían para su ingreso y posterior funcionamiento.

"Yo no sé por qué no salió el trámite. Por qué presidencia nunca firmó el decreto", remarcó Martínez Palau pero deslizó que pudo tener que ver con la relación tirante que existía al final del mandato de Pérez con la Casa Rosada. "Lo que sé es que no salió. Ni con Guillermo Moreno ni con Agusto Costa", agregó respecto a los dos funcionarios que estuvieron a cargo de la cartera de Comercio Interior y que eran los responsables de autorizar la eximición de impuestos para bienes importados. Según Martínez Palau, con esa firma evitaban tener que pagar otros 800 mil dólares para nacionalizar los instrumentos traídos desde la ciudad estadounidense de San Diego.

"Hoy lo único que falta para poner en marcha las duplas es conseguir la exención o pagar los 800 mil dólares.Nosotros no los pagamos porque esperábamos el decreto y porque las formaciones recién se iban a necesitar en la nueva etapa del trazado", manifestó Martínez Palau.

Sin embargo, ese no sería el único impedimento que llevó a que siete formaciones del metrotranvía hoy estén paradas por disposición de la aduana. Si bien el coordinador de la operación Marcelo Pizarro aclaró que las maquinarias están en Mendoza y no en Buenos Aires, admitió que no pueden ser tocadas. La segunda traba legal -minimizada por los dos ex funcionarios pero no por ello menos importante- es que existe una resolución nacional del año 1994 (909/94) que establece el régimen de importación definitiva para consumo de bienes usados.

En el año 2011, durante el gobierno de Celso Jaque, Mendoza había comprado 11 duplas a la empresa MTS de San Diego. En esa oportunidad, Cristina Fernández de Kirchner firmó el decreto 1491 mediante el cual eximía la operación del pago del derecho de importación y la exceptuaba de cumplir los requisitos de la Resolución 909/94 del Ministerio de Economía, Obras y Servicios Públicos de la Nación.

Pero al año siguiente todo cambió. En 2012 se iniciaron los papeles para comprar otras 24 unidades usadas pero operativas y cuatro para desguace. Además, la transacción incluía una caja de repuestos por la que se pagaron más de 500 mil dólares.

En febrero del 2013, se ratificó la compra por decreto por un precio de USD 225.000 por las primeras 12 duplas y USD 200.000 por las 12 restantes. La única condición era que se abonara un 20% por anticipado, por un total de USD 1.020.000. A cambio, la empresa enviaba un primer cargamento con dos de las duplas operables, las cinco de desguace y los conteiners con repuestos. "El precio era buenísimo", aseguró Pizarro a MDZ y subrayó que no había en el mercado unidades en esas condiciones por un monto similar.

Al asumir la gestión de Alfredo Cornejo, Sergio Marinelli se puso en contacto con la empresa MTS de San Diego. En esa conversación, bajaron el precio a USD 40.000 por dupla. "Yo los puse en contacto y el descuento era porque ya no tenían lugar para guardar las unidades viejas", explicó Pizarro y destacó la buena voluntad de la compañía norteamericana.

El problema es que pese al pago del adelanto Mendoza no pudo usar las maquinarias ni los repuestos. Los elementos llegaron a la provincia con un flete que le costó al gobierno otros 2.5 millones de dólares, pero al no contar con los papeles en regla quedaron varados en un predio de Luzuriaga. Están, pero no están.

Tanto Martínez Palau como Pizarro aseguran que entre el año 2013 y diciembre del 2015 insistieron para que el gobierno nacional moviera los expedientes para destrabar el uso de las duplas y los repuestos, pero esto nunca ocurrió. A la hora de justificar por qué emprendieron una compra de esa magnitud sin contar con los papeles necesarios, ambos adujeron que nunca habían tenido inconvenientes. Al antecedente de las 11 formaciones compradas en 2011, Pizarro agregó la compra de trolebuses a Canadá.

Pizarro ingresó al Estado durante el gobierno de Celso Jaque como asesor en Transporte. Allí conoció a Francisco Pérez, que se desempeñaba como ministro de Infraestructura. Pizarro ocupaba el cargo de asesor en Comercio Exterior, por lo que tuvo un rol protagónico en las operaciones de compra de las duplas.

"Yo armé la parte logística. Me encargaba del aspecto operativo", explicó. Por ejemplo, estuvo a cargo de la negociación con la empresa Centauro que cobraría USD 174.000 por unidad transportada y USD 1237 por metro cúbico de repuestos. Esto incluía el flete terrestre hasta el puerto de San Diego la carga sobre buque en origen los gastos portuarios, los gastos aduaneros de USA, el flete marítimo hasta el puerto de Antofagasta en Chile, los costos de descarga y puerto, el tránsito aduanero, el flete terrestre de Chile a Mendoza, la descarga en Mendoza y los trámites aduaneros en Mendoza.