Lula, CFK, Macri, Maduro: ¿por qué es tan difícil volver a casa?

En Brasil el enjuiciamiento del expresidente Lula generó una reacción inadmisible de los militares. Pero los militantes también buscan desestabilizar.
Avatar del

Gabriel Conte

1/4
Lula, CFK, Macri, Maduro: ¿por qué es tan difícil volver a casa?

Lula, CFK, Macri, Maduro: ¿por qué es tan difícil volver a casa?

Lula, CFK, Macri, Maduro: ¿por qué es tan difícil volver a casa?

Lula, CFK, Macri, Maduro: ¿por qué es tan difícil volver a casa?

Lula, CFK, Macri, Maduro: ¿por qué es tan difícil volver a casa?(BBCMundo / AFP)

Lula, CFK, Macri, Maduro: ¿por qué es tan difícil volver a casa? | BBCMundo / AFP

Lula, CFK, Macri, Maduro: ¿por qué es tan difícil volver a casa?(BBCMundo / AFP)

Lula, CFK, Macri, Maduro: ¿por qué es tan difícil volver a casa? | BBCMundo / AFP

 "Los ejércitos latinoamericanos, cada tanto haciendo honor a su larga tradición de amenazar a sus propios pueblos en nombre del orden, la moral, la institucionalidad y las constituciones. Siempre tan valientes en casa", escribió el Twitter el escritor Jorge Majfud. El ruido a sables volvió a sonar después de años en que se creían vencidos por el ejercicio libre de la política, más allá de que la política sea corrupta, como lo fueron o son también las fuerzas armadas. El asunto es que estas últimas deberían subordinarse por completo al poder elegido en elecciones libres y los poderosos, someterse a una justicia justa, más poderosa que ellos, capaz de ponerle controles al ejercicio del poder.

En Brasil, ante el juicio contra el expresidente Lula, el comandante en jefe del Ejército, Eduardo Villas-Boas, lanzó un mensaje en Twitter: "Aseguro que el Ejército brasileño juzga compartir el anhelo de todos los ciudadanos de bien de repudio a la impunidad y de respeto a la Constitución, del mismo modo que se mantiene atento a sus misiones institucionales".

Luego tres prominentes generales hicieron su jura de lealtad a la rebelión, usando la misma red social "Tengo la espada al lado, la silla equipada, el caballo listo y aguardo sus órdenes!!", respondió, también por Twitter, el general Paulo Chagas. Los otros mensajes fueron:

- "COMANDANTE!!!. Estamos juntos en la misma trinchera", escribió el general Miotto.

- "Estamos juntos, comandante", lanzó el general Freitas. Horas antes, otro general de reserva.

- Luís Gonzaga Schroeder había declarado al diario O Estado de Sao Paulo que si Lula no es enviado a la cárcel, "el deber de las Fuerzas Armadas es restaurar el orden".

A los militares no les toca hacer eso dentro de los países. Ni en Brasil, ni en Argentina y tampoco en Venezuela, en donde sí rige -aunque los defensores de Lula eviten hacer referencia a ello- un revival dela patética Doctrina de la Seguridad Nacional.

Con amenazas golpistas y de contragolpes no se construye nada, sino todo lo contrario. Hay gente que se beneficia del caos. Por ejemplo, los poderes fácticos de quienes mucho se teoriza, siguen intactos y haciendo negocios. Representan, muchas veces, las verdaderas y renovadas usinas de la corrupción que hoy causa desestabilización institucional en Brasil, y por qué no, aquí, desde aquel sincericidio militante del "Echemos a Macri o vamos todos presos".

Se trata de que no roben, de que gobiernen, que rindan cuentas y puedan irse tranquilos a disfrutar de sus familias y honores. ¿Tan difícil resulta eso en América Latina?