Los fantasmas que enfrenta el Gobierno detrás del conflicto por el MendoTran

Mientras redefinen recorridos y otros detalles para mejorar el MendoTran, en el Ejecutivo sospechan de la oposición y hasta de las empresas. Esperan que en un mes bajen los reclamos, pero habrá más tensión en marzo. 

Pablo Icardi

Los fantasmas que enfrenta el Gobierno detrás del conflicto por el MendoTran

Los fantasmas que enfrenta el Gobierno detrás del conflicto por el MendoTran

Para el Gobierno “hay que pasar la crisis del verano” para superar las tensiones generadas por la aplicación del MendoTran. A pesar de las repercusiones que tiene el tema en la calle, aseguran que está dentro de lo que preveían por tratarse de un cambio profundo. Y esperan que no sea el único: el 6 de marzo comienzan las clases y las repercusiones negativas volverán a surgir. Para entonces el MendoTran no será lo que es hoy: creen que habrá más ajustes en los recorridos y adecuaciones que respondan a las quejas. 

Por ahora en el Gobierno ven más faltas ajenas, que yerros propios. Aunque el modelo teórico funciona, en la realidad sigue el desconcierto y un quiebre. Los usuarios frecuentes del transporte público no hallan aún soluciones. Los nuevos  potenciales usuarios, pueden tener mejoras. El trasbordo, por ejemplo, es un problema grave para los adultos mayores y personas con discapacidad, por las dificultades para movilizarse, y también para los usuarios en general por las demoras que implican cubrir los mismos recorridos que antes se hacían en un tramo.

En el medio siguen de cerca varios frentes. Por un lado el uso político que pueda haber por parte de la oposición, donde aumenta la tensión. Aunque hay reclamos legítimos en toda la provincia, en el Ejecutivo aseguran que hay agitadores que buscan aprovechar para generar malestar en la calle. No es casual que hayan colocado custodia en los colectivos, al igual que se reforzó la seguridad en los controles. También hay una logística de seguridad alrededor de cada manifestación. 

El PJ tiene el anabólico ideal para tomar protagonismo. Hay dirigentes y militantes presentes en cada manifestación y se organizan para movilizar. Ahora organizan juntadas de firmas y notas a los intendentes para sumarlos a las repercusiones negativas del MendoTran. Las líneas de acción no van para solucionar el problema, sino para capitalizarlo políticamente. 

La otra sombra

Pero no es la única sombra que ven. La “sana convivencia” que parecía haber entre el Gobierno y las empresas nucleadas en Autam también se resquebrajó. Hay quienes entienden que las empresas retacearon colaboración. Como adelantó MDZ, no se exigió con rigor que las paradas estuvieran señalizadas antes del inicio del nuevo sistema y ese fue uno de principales detonantes del desconcierto: recorridos nuevos, con información vieja. Recién a fin de mes deberían estar todas las paradas actualizadas. Pero en el medio aparecen fantasmas. En el Gobierno sospechan sobre los errores en los carteles instalados en la Plaza Independencia, pues se trata de yerros groseros que agravaron la situación y que, según ellos, demuestra mala fe.

Sobre todo si se tiene en cuenta que hubo política de shock para los usuarios en cuento al cambio de frecuencias y aumento del boleto y gradualismo puro para la exigencia a los concesionarios.

Los empresarios del transporte tienen un poder silencioso. Están atornillados al negocio y ven pasar los gobiernos. Cornejo, por ejemplo, es la segunda vez que le toca negociar con los mismos protagonistas. Antes fue como Ministro de Gobierno, en la gestión de Cobos. Ahora como Gobernador. Pasaron 15 años y Autam tiene el mismo presidente; Sergio Pensalfine, quien no se expone públicamente mientras sus negocios se expanden. 

En paralelo siguen el camino judicial. Un juzgado civil habilitó la feria para abordar un amparo que pide frenar el aumento del boleto y se suma a otras causas que pueden tener menor repercusión inmediata. El “control de la calle” es fundamental para el esquema de Cornejo y más en este tema. Es que, a diferencia de otros,  el transporte público es un tema que genera repercusiones inmediatas, epidérmicas y visibles.


Dos crisis y las obras pendientes

A la insólita falta de información desde el arranque, se le sumó incertidumbre que complica resolver ese problema inicial. Es que los recorridos vigentes no son definitivos. Por eso demoran el reparto “mano a mano” de la información. Esa tarea, creen, ayudará a descomprimir. 

En el Ejecutivo aseguran que el mapa de situación que proyectaban preveía un mes de conflictos hasta que los usuarios se acostumbren. Pero esperan otra crisis en marzo cuando comiencen las clases. Los plazos, sin embargo, son mayores. El plan de transporte prevé al menos 2 meses de difusión y un trayecto de 2 años para que el sistema se agilice. 
Fuera de la información, hay obras que el MendoTran prevé para funcionar y que no están listas. Creen que a mediano plazo eso también ayudará.

Ocurre con el Metrobus de Guaymallén y el de Godoy Cruz. Los carriles exclusivos, en teoría, le darán la agilidad que el sistema hoy no tiene. Es que uno de los ejes del plan de transporte es el trasbordo con altas frecuencias en los servicios troncales. Hoy, eso no ocurre. Las combinaciones “ideales” son las que ocurren entre Godoy Cruz y Maipú, por ejemplo, usando la línea 100 y el Metrotranvía. De hecho la línea férrea es la más elogiada por los usuarios. Lo mismo con las estaciones de transferencia: en un "futuro mejor" habrá usuarios que podrán estacionar su auto a medio camino para subirse a un colectivo. 

Pero por ahora gran parte de las mejoras están en el campo de lo hipotético. 

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