Los errores propios que dejaron sin reelección a Cornejo

Antes de asumir y en estos dos años de gestión, el gobernador tuvo en sus manos la chance de reformar la Constitución y, así, poder ser candidato en 2019.
Avatar del

Santiago Montiveros

1/2
Cornejo dejará el Sillón de San Martín en 2019(Pachy Reynoso / MDZ)

Cornejo dejará el Sillón de San Martín en 2019 | Pachy Reynoso / MDZ

Los errores propios que dejaron sin reelección a Cornejo(Pachy Reynoso / MDZ)

Los errores propios que dejaron sin reelección a Cornejo | Pachy Reynoso / MDZ

"Yo no sé por qué no nos convocó a nosotros, que siempre fuimos reformistas y no teníamos argumentos para oponernos. Quizás nos desestimó o, tal vez, sobrestimó a los intendentes". La frase pertenece a un legislador peronista que no responde a ninguno de los cinco jefes comunales a los que Alfredo Cornejo intentó convencer para que ellos y sus diputados y senadores apoyen la reforma de la Constitución, con reelección del gobernador incluida.

En la primera parte de 2017, mucho se habló de la reforma y desde el radicalismo se dijo públicamente que se militaría la reelección de Cornejo, dando por hecho que no habría inconvenientes primero en la Legislatura ni después en las urnas para avalar una Constituyente. Sin embargo, el peronismo terminó bajando la persiana al debate. ¿Esto se explica en una mala estrategia por parte del oficialismo?

Eso es lo que sostienen desde un sector del peronismo que, además, considera que la reelección del gobernador incluso es positiva para su partido. Para llegar a esta conclusión, sostienen que tras la llegada al poder en 2015, el radicalismo volverá a ser gobierno en 2019 y apuntan todos los cañones a 2023, con la difícil tarea de ordenar el desorden interno y volver a vincularse con los votantes. Con reforma de la Constitución, ellos se garantizan que en 2023 el rival no sea Cornejo, alguien muy difícil de derrotar.

En otras palabras, sabiéndose perdedores en las próximas elecciones, sería positivo que el candidato radical en 2019 sea Cornejo así en 2023, cuando los peronistas sí piensan que tendrán chances de volver a la gobernación, el rival sea un dirigente de menor peso y no un exgobernador que probablemente termine su mandato con un porcentaje importante de imagen positiva. En este contexto, vale la frase "sin reelección pierde Cornejo y el peronismo".

La ecuación que sacan es simple: "Un Cornejo por dos mandatos nos daría tiempo a envalentonarnos para disputarle el poder a los más viejos y mañosos del PJ". Pero hay más posibles escenarios:

- "Un Cornejo por dos mandatos nos devolvería la posibilidad del desgaste".

- "Un Cornejo sin reelección no nos da tiempo a reorganizarnos y le da la chance de volver con cuatro años de por medio, lo cual nos volvería a dejar afuera".

- "Un Cornejo de un solo mandato lo victimiza y le da chance de poner al sucesor que se le ocurra. Aunque sea malo, le ganaría al PJ".

Quizás les faltó visión a los intendentes y los legisladores del PJ que le bajaron el pulgar a la reforma constitucional, la misma visión que le faltó a Cornejo cuando era intendente de Godoy Cruz y se opuso a la reelección del exgobernador Francisco Pérez. Con el diario del lunes, se puede decir que por un error propio, el dirigente radical hoy no puede reelegirse.

El radicalismo encabezado por Cornejo no pudo ver en 2012, cuando Pérez y Carlos Ciurca impulsaron un proyecto de reforma constitucional, que el destino de aquel gobierno era la debacle: un gasto público que superaba ampliamente los ingresos y una dependencia extrema de la Nación permitieron que algunos avizoraran el triste final de aquella gestión que, por lo tanto, no iba a tener chances de que la gente volviera a elegirla, indiferentemente de la herramienta legal que podía habilitar su reelección.  

De todos modos, más allá de un eventual cambio de estrategia, Cornejo ya no podrá reelegirse porque no le dan los plazos. Si la Legislatura finalmente aprueba el proyecto de necesidad de reforma, el gobernador no podrá someterlo automáticamente a un referéndum ya que la Constitución establece que deberá hacerse en paralelo a la próxima elección de diputados; en este caso, en 2019, cuando se elige al nuevo gobernador.

En todo caso, Cornejo podrá sentar las bases de la reforma, pero no podrá sacar provecho de ésta.