Legislatura: 3 cambios para que no vuelva el "que se vayan todos"

Si bien pasó la época en que los diputados y senadores eran insultados ni bien se los reconocía, el sentimiento antipopular continúa. Tres cosas simples para amigarse con los votantes.
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Santiago Montiveros

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Legislatura: 3 cambios para que no vuelva el "que se vayan todos"(Diputados)

Legislatura: 3 cambios para que no vuelva el "que se vayan todos" | Diputados

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Legislatura: 3 cambios para que no vuelva el "que se vayan todos" | Diputados

"En la Legislatura hay un problema principal. El día que vayan a trabajar todos los empleados, habrá que ampliar el edificio porque, si no, no entramos". La frase se repite entre diputados y senadores que son conscientes del sentimiento antipopular que generan en una población crítica de sus representantes y los acomodos que, sin embargo, está obligada a elegir a sus legisladores cada dos años.

Más de 15 años después del "que se vayan todos, que no quede ni uno solo", aún existe resentimiento hacia los legisladores a partir de la sensación de que cobran un elevado salario por un trabajo en el que se esforzarían lo justo y necesario. A eso se suma otro factor: los acomodos de familiares y dirigentes cercanos "a dedo", bien remunerados y sin que nadie controle que vayan a trabajar.

Si bien pasó la peor época -días en que los diputados y senadores eran insultados en cuanto se los reconocía por las calles y de la emblemática veda en un reconocido restaurante de Mendoza que muchos políticos frecuentan hoy en día-, los representantes del pueblo mendocino continúan con un alto índice de imagen negativa, a los que recientemente se sumaron los sindicalistas.

En este contexto, son pocas las medidas populares para recomponer la relación con la gente que los eligió. En muchos casos, se observa cómo las leyes se aprueban o rechazan a partir del resultado de disputas político-partidarias ajenas a intereses por el bienestar común; pero esta semana se implementó en la Casa de las Leyes una reforma cuya adhesión fue prácticamente unánime: la reducción de empleados y asesores en la Cámara de Diputados que poco habrían contribuido a la legislación de Mendoza.

En esta línea, el vínculo legisladores-votantes podría mejorar a partir de algunos gestos de diputados y senadores.

1- Lista de empleados y asesores con la función que cumplen y el salario que perciben

Se ha argumentado una y otra vez que la difusión de los salarios que cobran legisladores, y especialmente empleados y asesores, violaría el derecho a su intimidad. Sin embargo, cobran un sueldo del Estado, al que todos contribuyen con impuestos. Entonces, los votantes, en calidad de empleadores, deben tener derecho de conocer cuánto se les paga a sus empleados, algo que es muy común en otros países.

Asimismo, en pos de una transparencia que legitime a legisladores y empleados, cada mendocino debería tener acceso a la nómina del personal que trabaja en Peatonal Sarmiento y Patricias Mendocinas, con la profesión y función que cumple. Incluso esto permitirá discriminar a aquellos diputados y senadores con mejor optimización de recursos y diferenciar a aquel que cumple una función genuina de los "ñoquis", calificativo con el cual se suele encasillar a todo el personal.

2- Valor agregado en los proyectos presentados

Esta semana, cuando el presidente de la Cámara de Diputados, Néstor Parés, achicó la cantidad de asesores y empleados, desde el Partido Demócrata criticaron la medida por considerarla discrecional. En esa línea, el presidente del PD, Carlos Balter, justificó la permanencia de más de 10 asesores y empleados en un bloque con un solo integrante.

"Marcos Niven ha presentado 110 proyectos. Quizás molesta esa hiperactividad talentosa", ironizó Balter. Sin embargo, de esos más de 100 proyectos que presentó su diputado, el 70% fueron resoluciones y declaraciones de interés que en poco afectaron la vida de los mendocinos que votaron a su espacio.

En el sitio web de Diputados, no así del Senado, se puede acceder a cada uno de los proyectos presentados. En el apartado de Niven, se lee, entre decenas de proyectos, declaraciones de interés de festividades y eventos, reconocimiento de artistas y hasta un repudio contra el exsecretario de Obras Públicas de la Nación José López.

La situación de Niven no es exclusiva del PD: se repite en cada uno de los bloques, donde se acumulan cientos de proyectos para simular una productividad rápidamente cuestionable. Será tarea de la "corporación" autoexigirse más.

3- Parecerse a sus representados

Es una excepción a la regla aquella persona que vacaciona más de un mes al año. Dentro de ese selecto grupo, están los legisladores que, incluso, suelen tomar recesos extra en épocas atípicas, durante el período ordinario de sesiones, faltando a votaciones de proyectos, sin importarles la trascendencia que reviste la iniciativa en cuestión.

En cuanto a lo último, hubo coincidencia en aplicar una especie de "ítem banca" que castigue a aquellos ausentes en sesiones y reuniones de comisiones. Sin embargo, continuarán teniendo recesos en verano e invierno y sesionando pocos meses al año. 

Si bien se puede sesionar en un período extraordinario, sería positivo modificar el inicio y finalización de sesiones ordinarias, las cuales comienzan el 1 de mayo y terminan el 30 de septiembre (apenas cinco meses). Claro que para ello será necesaria una reforma de la Constitución, lo cual exige una calidad de debate que en más de 100 años no ha podido concretarse en Mendoza.