Política El grave estado de las cuentas públicas

La provincia ya no le paga casi a nadie

Por falta de recursos, Hacienda pateará para diciembre el pago de $164 millones que vencerán mañana y solo de intereses pagará por esta operación $6,5 millones. Mientras se espera que la salvación llegue antes de fin de año, a nivel oficial admiten retrasos de $800 millones con los proveedores. Aunque esa cifra sería tres veces mayor. La oportunidad de cambio que se puede dar en el debate del Presupuesto 2015, pero que volvería a fracasar.
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Marcelo Arce

La provincia ya no le paga casi a nadie(Pachy Reynoso/MDZ)

La provincia ya no le paga casi a nadie | Pachy Reynoso/MDZ

 Ya no existen dudas de que Mendoza está hoy en la peor situación financiera que se recuerde.

Esta semana a la sub ejecución de obras públicas, al crecimiento desmedido del gasto, al inmanejable retraso en el pago de proveedores que se cuenta por miles de millones de pesos y a la incertidumbre acerca de si conseguirá financiamiento en los próximos meses, el Gobierno de Francisco Pérez sumará la imposibilidad de hace frente al pago de parte de la deuda que se tomó hace dos meses nada más, precisamente, para intentar superar la crisis.

Según pudo saber MDZ, Hacienda pateará para el 22 de diciembre el pago de casi $164 millones correspondientes al vencimiento del primer tramo de la Letra (por un total de $210 millones que se emitió en agosto pasado) que deberían cancelarse mañana.

Desde el punto de vista técnico la decisión no puede ser considerada un default, sino que se trata en realidad de una renovación del préstamo a su vencimiento con el objetivo de retrasar su cancelación. O bien, lo que en la jerga se conoce como roll over.

Pero el diferimiento del pago pone en carne viva la situación: Pérez solo alcanza a cubrir los sueldos de sus empleados, mantiene apenas el funcionamiento del Estado y ya casi no se le paga al día a ningún proveedor al día.

El roll over fue publicado en el Boletín Oficial el jueves pasado y generó rápidamente el planteo del radicalismo, que salió a advertir que la movida financiera le terminaría costando a la provincia no menos de $6,5 millones en dos meses.

Y alertó asimismo que, al final, toda la operación de toma de este dinero terminaría costando alrededor de $24 millones. El doble, de lo que a nivel oficial reconocen.

Pero la discusión por estas cifras en el segundo piso de la Casa de Gobierno parece no hace ruido. Juan Gantuz, el ministro de Hacienda, tomó la decisión a política a mediados de la semana pasada y definió que, a pesar de los costos, la deuda contraída en agosto se pagará con más deuda que, según rezan, se tomará antes de que termine el año.

Mendoza apuesta a sobrevivir este año con la controvertida emisión de un bono que rondaría los $1.000 millones que todavía espera por la autorización del ministerio de Economía de la Nación y que ya fue motivo de un reclamo concreto del gobernador a Axel Kicillof en un encuentro que tuvieron hace quince días.

El hombre fuerte del Ejecutivo nacional no le dio a Paco ninguna definición salvo que el endeudamiento será autorizado "antes de que termine el año".

"La Nación no nos va a dejar rengos", se esperanzan en Peltier 351 y aguardan a que se lance el cronograma prometido a nivel nacional de que, en el corto tiempo, una provincia por semana saldrá al mercado a colocar deuda.

Hay que ver la situación para creerla. Gantuz funciona en la actualidad más como el dueño de un almacén en problemas económicos que como un ministro encargado de diseñar políticas. Con una frecuencia casi diaria, su despacho es un peregrinar de proveedores grandes y chicos del Estado que reclaman su pago y que, con estrategia de almacenero, el ministro regatea uno por uno.

A principios de este mes se vivió una situación tensa. Los encargados de suministrar las raciones de comida en las escuelas públicas se plantaron por el reclamo de una deuda de $50 millones y presionaron con el corte del servicio.

El impacto hubiera sido tremendo: 230.000 chicos reciben diariamente en los colegios sus raciones y el recorte pudo ser desactivado solo con la promesa de un pago de $15 millones de emergencia.

Nadie sabe con certeza cuánta plata se le debe a los proveedores, ni de cuánto es el retraso. Pero algunos números se pueden vislumbrar.

Hacienda admitió públicamente que la cifra llega a los $800 millones aproximadamente, aunque eso de ninguna manera se acerca a la realidad.

Según datos oficiales cargados en el Sistema de Información Consolidada desarrollado por la Contaduría General de la Provincia (Sidico), al 30 de septiembre la deuda con los proveedores ascendía a $1.139 millones, tomando en cuenta a toda la administración pública incluidos los organismos descentralizados.

Pero el paquete no queda allí. Estos números corresponden a deuda que ya fue imputada, es decir, aquella que ya hizo todo su recorrido administrativo y está disponible para pagar y no aquella denominada "deuda pinche". O sea, facturas que ya fueron presentadas y que aún no fueron imputadas.

Aquí el cálculo es inimaginable. Se habla de que el retraso llega a los $2.000 millones, aunque otros integrantes del propio gobierno admiten que incluso podría rozar los $3.000 millones.

A nivel oficial se indica que "en líneas generales se está tratando de regularizar la deuda para que los retrasos no sean mayores a los 60 días". Sin embargo existen proveedores que no cobran desde hace seis meses o más. Existen contratistas de obras públicas, por ejemplo, que tienen certificados impagos desde principios de año.

La realidad demuestra una sola cosa: es imposible encontrar hoy en el Estado a algún proveedor que esté al día con el cobro.

Si se toma en cuenta la deuda que ya está imputada, a los encargados de hacer obras públicas en Mendoza el gobierno les debe algo así como $90 millones y a los proveedores de Salud más de $100 millones.

Se acumularon más de $100 millones de deuda en concepto de pauta publicitaria con los medios, a la Legislatura y al Poder Judicial, en conjunto, no se les pagaron este año unos $7 millones de su presupuesto y en las escuelas el problema no es solo de raciones de comida.

A la deuda de $50 millones por este servicio, hay que agregarles otros $35 millones correspondientes al retraso en el pago del convenio que la provincia tiene con YPF para el abastecimiento de gas envasado utilizado para calefaccionar a los establecimienos.

Si no paga en el corto plazo, la Gobernación se quedará sin teléfonos ni internet por una deuda de $27 millones y también la provincia está quedando muy mal en el exterior.

Mendoza todavía no cancela una deuda de $30 millones con San Diego, Estados Unidos, por la compra de las duplas del Metrotranvía.

Los cambios necesarios en el Presupuesto

No hay muchas salidas a la vista para la crisis actual, aunque una discusión que se avecina podía comenzar a enderezar el barco.

Una vez que se sancione en el Congreso de la Nación el Presupuesto 2015, Pérez presentará su propia pauta de gastos en la Legislatura para el año que viene.

Mendoza alcanzará el equilibrio financiero solo si se comienzan a sincerar los números, se hace un replanteo completo del Estado y se recortan gastos para adecuar los niveles de endeudamiento a futuro.

Pero nada de eso parece que vaya a ocurrir, más allá de la promesa de "racionalidad total" que Pérez dijo que aplicará en esta discusión.

Ya es un hecho que la provincia adecuará los parámetros macroeconómicos de su ley de Presupuesto a los establecidos por la Nación (inflación del 15,6% y niveles del crecimiento de la economía del 2,8%) y que además la "ley de leyes" volverá a incluir un pedido fuerte de endeudamiento.

En este punto, de acuerdo a como pueda cerrar el año, en 2015 el pedido de nueva deuda rondaría como mínimo los $800 millones.

No existe en el horizonte la posibilidad de que se introduzcan, en la redacción de las leyes de Avalúo e Impositiva, aumentos fuertes de impuestos. Pero sí se estuvo analizando durante este fin de semana la posibilidad de algunos retoques en el Inmobiliario.

Lo que habrá, con respecto al tema impositivo, será una flexibilización para los sectores productivos de los requisitos para acceder a la tasa 0 en el pago de Ingresos Brutos y la rebaja al 3% en este mismo tributo, que ya se anticipó para la actividad hidrocarburífera tras el arreglo con YPF.

Por los encontronazos previos, se vislumbra que el Gobierno y la oposición reeditarán la pelea política de 2014 y que se encaminan a encarnizarse otra vez en el debate de este nuevo Presupuesto.

Los propios intendentes del peronismo le recomendaron al gobernador que se siente a negociar con Alfredo Cornejo, pero todavía no existieron contactos formales entre uno y otro por este tema.

El candidato a gobernador radical ya envió su mensaje de todos modos. "Si van a mandar otra vez endeudamiento, no se molesten porque los vamos a rechazar de plano", le anticipó al ministro de Hacienda, en un acto en el que coincidieron hace unos días.

La señal del intendente de Godoy Cruz ni llegó a la Casa de Gobierno. "Aumentos de impuestos no van a haber, así que quedan dos opciones: o ajuste o endeudamiento", sinceró un funcionario ante este diario.

La pregunta posterior fue retórica.

-¿Y ustedes que opción van a tomar?

-Nosotros, conceptualmente, nunca nos consideramos el gobierno del ajuste.