Política Costó la vida de 15 personas

La cadena de negligencias que terminó en tragedia

El colectivo tenía papeles truchos, pero antes el Gobierno había permitido que micros más viejos pudieran circular. Al micro lo multaron, pero no le impidieron seguir transitando. Una tragedia que nos muestra como somos: negligentes en la previa, solidarios con el hecho consumado.
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Pablo Icardi

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La cadena de negligencias que terminó en tragedia(Pachy Reynoso/MDZ)

La cadena de negligencias que terminó en tragedia | Pachy Reynoso/MDZ

La cadena de negligencias que terminó en tragedia(Diariodelsur)

La cadena de negligencias que terminó en tragedia | Diariodelsur

La cadena de negligencias que terminó en tragedia(Diariodelsur)

La cadena de negligencias que terminó en tragedia | Diariodelsur

Recorrió casi 1000 kilómetros desde la localidad de Malvinas Argentinas hasta San Rafael, atravesando el país de Este a Oeste. Fue a Las Leñas, que es junto con el Aconcagua el destino turístico más internacional que tiene Mendoza, y siguió su marcha sin obstáculos. Incluso hubo un simulacro de control, pero nadie detectó que el colectivo no estaba habilitado y tenía papeles apócrifos.

Alcanzaba con tener un celular, ingresar la patente en la página de la CNRT y allí se detectaba que el móvil no estaba habilitado. Así se descubrió en MDZ que el colectivo no estaba habilitado. Si era "trucha" la habilitación, tampoco pasó la Verificación Técnica, donde le revisan, entre otras cosas, los frenos. Esa fue la primera de una cadena de negligencias que terminó en la tragedia de Cuesta de los Terneros, un incidente casi gemelo, en cuanto a la mecánica y las consecuencias, al ocurrido en febrero en la Ruta 7. En total 34 muertos en ambos hechos y decenas de familias quebradas. Los dos ocurrieron en rutas nacionales con poco control, en ambos hubo exceso de velocidad, falta de cumplimiento de las medidas pasivas de seguridad (como el uso del cinturón) y sobre todo la impericia del chofer.  

Al colectivo se le venció el permiso el 12 de diciembre pasado y ya no debía circular. Siguió funcionan y solo 4 días después, el 16 de diciembre, lo multaron en la provincia de Buenos Aires. Así consta en el parte B16765845, por el cual el chofer debía ir a la Unidad Administrativa de Control de Faltas. No le quitaron puntos ni secuestraron el colectivo.

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El ministro de Transporte Guillermo Dietrich confirmó ayer el adelanto de MDZ sobre la falta de habilitación del colectivo y que además tenía papeles truchos. Pero hay un dato que el Ministro pasó por alto: el colectivo de la empresa Talcahuano (era un nombre de fantasía) podía ser habilitado gracias a una resolución que él firmó para exceptuar a los colectivos antiguos de una prohibición. La unidad que volcó era modelo 2004, según informaron ayer, y por ley no podía seguir viajando entre provincias porque el máximo de antigüedad permitido es de 10 años. Incluso en el certificado trucho el modelo que figuraría sería 2003.

Precisamente el inciso b), apartado 1, del artículo 53 de la Ley de Tránsito N° 24.449, establece la "prohibición de utilizar unidades con más de 10 años de antigüedad para el transporte de pasajeros". 

Sin embargo, Dietrich autorizó (como lo hicieron antes otros gobiernos) una excepción para que circulen micros más viejos, como el de la tragedia. La intención era, según la resolución, "no resentir los servicios de transporte por automotor de pasajeros". Por eso el Ministro consideró "oportuno y conveniente extender la continuidad de la prestación de las unidades modelo años 2004, 2005 y 2006 que realicen servicios de transporte por automotor de pasajeros de carácter interjurisdiccional, turismo e internacional". Así lo determinó a través de la resolución 94 del Ministerio de Transporte, firmada el 30 de diciembre del año pasado. Gracias a esa norma el colectivo de la tragedia tenía la chance de seguir circulando, aunque, para colmo, lo hizo con papeles truchos. El requisito para que los colectivos viejos siguieran circulando es realizar la verificación técnica cada 4 meses. La unidad que ocasionó la tragedia no habría pasado esa revisión. Una de las hipótesis, justamente, es que no tenía los frenos en condiciones. 

 

El gobernador Alfredo Cornejo habló tras la tragedia y reconoció de manera general que hay falta de control, aunque sin incluirse dentro de las posibles negligencias. La ministra de salud felicitó la reacción ante la tragedia consumada: el servicio de salud asistió bien las víctimas. Curiosamente el mismo día se publicó un dato sobre los resultados de las políticas de seguridad vial: hubo un fuerte superávit en la recaudación por multas de tránsito y por eso fue necesario aumentar el presupuesto en 40 millones de pesos. Es decir, se recauda más por multas, pero también más accidentes trágicos. 

La reacción general tras la tragedia fue el estupor y la ayuda inmediata a las víctimas. Las redes sociales mostraron ese dolor y todo el país se conmocionó. Es una señal de lo que somos: rápidos para avalar las picardías antes; solidarios  y sensibles en los lamentos.