Política De cara a un debate histórico

La Iglesia mendocina y su visión sobre el aborto clandestino

Luego de las polémicas declaraciones de Abel Albino, hubo cierto silencio eclesiástico combinado con una apretada agenda de actividades "pro vida". Qué piensa el Arzobispado. ¿Hay presión sobre los senadores?
Avatar del

Jimena Catalá

1/9
0(Pachy Reynoso / MDZ)

0 | Pachy Reynoso / MDZ

2(Gentileza)

2 | Gentileza

2(Captura página oficial del Senado de la Nación)

2 | Captura página oficial del Senado de la Nación

1(Pachy Reynoso / MDZ)

1 | Pachy Reynoso / MDZ

2

2

2

2

2(Télam)

2 | Télam

2

2

2

2

A una semana y dos días de un debate histórico vinculado al proyecto que busca legalizar y despenalizar la interrupción voluntaria del embarazo en nuestro país, la Iglesia mendocina se prepara con un agenda apretada de actividades "pro vida" y se anima a dar su visión sobre el aborto clandestino.

Luego de las polémicas declaraciones del doctor Abel Albino, quien durante su exposición en el plenario de comisiones del Senado de la semana pasada se contrapuso no sólo al aborto legal, seguro y gratuito sino también al uso de preservativos como uno de los tantos métodos anticonceptivos eficaces ("el preservativo no protege de nada"- "el virus del SIDA atraviesa la porcelana"- fueron sus polémicas palabras), la Iglesia mendocina se llamó a un cauteloso silencio aunque no sin declararse respetuosa de la trayectoria del médico tucumano.

"El doctor Albino ha acompañado y lo ha hecho de una manera muy seria a este proceso, dando su testimonio profesional en base a la defensa de la vida. Por otro lado, a la Iglesia no le toca avalar o no cuestiones científicas o técnicas como si el preservativo protege o no", se limitó a responder, en un mano a mano con MDZ, el padre Leonardo Di Carlo, quien es médico cirujano y está al frente del Equipo Arquidiocesano Pastoral de la Vida, que depende a su vez del Arzobispado de Mendoza.

-En la recta final a una jornada histórica, ¿cómo se están preparando desde la Iglesia?; me refiero, ¿hay bajada de línea en homilías y misas sobre el tema del aborto, por ejemplo?

-No existe eso de bajar línea en la Iglesia. Lo que sí ocurre es que cuando en una diócesis como Mendoza los obispos quieren acentuar un tema en particular, ellos emiten un comunicado que es leído en parroquias y particularmente en las misas. En estos momentos, como el tema de la vida ha abrazado tan fuertemente a la realidad de la Iglesia, estamos invitando a rezar, dictamos jornadas de formación en colegios y comunidades y también acompañamos las distintas iniciativas.

-Más de un senador, en voz baja, está denunciando presiones muy fuertes de la Iglesia para que voten en contra del proyecto de Ley. ¿Qué hay de esto?

-No es el modo de actuar de la Iglesia. Algunos referentes laicos han tomado la posta para visitar a algunos senadores y dialogar sobre los fundamentos que apoyan la defensa de las dos vidas. Con el Equipo de Pastoral de la Vida en Mendoza, tuvimos la oportunidad de reunirnos con algunos diputados durante el tiempo de preparación a la votación. Fue en la misma línea. La propuesta concreta es ayudar a iluminar la conciencia para que ejerzan con plena libertad su función en el recinto.

-A partir de la declaración de Albino, tomando en cuenta que usted es médico, ¿desde la Iglesia avalan el uso de preservativo como método para evitar embarazos no deseados que podrían terminar en posibles abortos clandestinos?

-Puntualmente en este tema, si vos me preguntás como médico, es claro que hoy existen algunas documentaciones que hablan en la línea de lo que ha expresado el doctor Albino y en otros casos no. Cuando nosotros compartimos lo que es la educación sexual, que se alienta y anima en las escuelas, no se reduce solamente a mirar qué tipo de método anticonceptivo utilizar. Como Iglesia alentamos a que las personas desde los valores, desde su conciencia y desde lo que consideran viable puedan decidir a la hora de una paternidad o maternidad responsable pero es una decisión que en libertad las parejas dan.

"No todas las mujeres que se hacen un aborto clandestino mueren", apuntan desde la Iglesia mendocina.  

-Pero no me queda claro si el uso del preservativo es o no avalado por ustedes

-A la Iglesia no le corresponde avalar un método anticonceptivo. Nosotros lo que tratamos de hacer es acompañar los procesos en donde las personas decidan los métodos a utilizar, y frente a estas disyuntivas las personas deciden. La Iglesia lo que hace es formar en valores.

-¿Por qué le cuesta tanto a la Iglesia avalar el uso del preservativo?

-Hoy no es un tema en debate.

-Está en debate en tanto sirve para evitar embarazos no deseados que terminan en abortos clandestinos. Pero ya entendí. Le hago otra consulta, ¿si no legalizamos el aborto, qué hacemos con esta mujer que va a abortar igualmente y que puede morir?

-Desde la Iglesia tenemos instituciones que nos permiten acompañar a esa mujer frente a esa decisión y las posibles consecuencias de una respuesta positiva a favor de la vida. Para esta mujer que hoy se está planteando realizar un aborto y desde la desesperación necesita ayuda, hoy cuenta con muchos espacios. La Iglesia promueve un camino preventivo de estas problemáticas. Hay experiencias concretas de hecho, hace unos días los curas de villas de Buenos Aires propusieron la apertura de casas para mamás vulnerables que están en estas situaciones de riesgo y como esta hay muchas otras iniciativas. Y como también sabemos que este tipo de prácticas trae consecuencias en la vida de la mujer que lo practica, consecuencias psicológicas, pisquiátricas, con un estrés postraumático que muchas veces se manifiesta con los años, también desde la Iglesia existen recursos que ayudan a las personas a sobrellevar estas duras realidades que tampoco son abarcadas desde el Estado.

-¿A cuántas mujeres han logrado disuadir?

-Son muchos los casos en los que se ha logrado revertir esa decisión.

-Algún dato concreto.

-Habría que contactar a cada uno de los centros que trabajan en esto. No tenemos un dato global. Pero lo que es real es que gracias a este acompañamiento en muchos casos no sólo han desistido de ir a un aborto sino que hasta han comenzado una vida feliz dando testimonio y muchos de ellos se han escuchado en Diputados y Senado.

-Yendo al caso hipotético como real de una mujer que, pese al sistema punitivo actual del aborto, va a realizárselo, ¿cuál es el planteo de la Iglesia? ¿que si no vive el feto, tampoco viva la mujer?

-Ahí la pregunta es un poco tendenciosa.

-No, tendenciosa no; es una duda que tengo honestamente

-Se ha puesto la antinomia aborto clandestino, aborto seguro; aborto clandestino hecho en cualquier lugar es igual a muerte, aborto seguro hecho en un hospital es igual a vida. Lo cierto es que no todas las mujeres que se hacen un aborto clandestino mueren mientras que algunas mujeres que se han hecho, y tenemos datos de ello, abortos en un hospital, lamentablemente han muerto. Porque en ambos casos implica una práctica que es un riesgo. Por lo tanto, la idea no es polemizar diciendo que si apuntamos a la clandestinidad estamos empujando a la muerte a las mujeres, lo que se intenta hacer, desde esta defensa de la vida, es poder realmente ayudar y acompañar a esa mujer en esa decisión y darle lo que necesite para sostener el embarazo; reconociendo, asimismo, que en muchos casos existe un interés por las dádivas económicas. Es indudable que esto de salvar las dos vidas no es sólo un eslogan bonito sino una práctica concreta que estamos llevando adelante y con mucho éxito en muchos casos.

***Padre Leonardo Di Carlo, ordenado el 17 de marzo de 2012, médico cirujano, Bachiller en Teología y Magister en Bioética. Párroco de San Pedro y San Pablo (San Martín). Asesor del Equipo Arquidiocesano de Pastoral de la Vida. Asesor de Grávida en Mendoza. Asesor del Movimiento de Schoenstatt en Mendoza y San Rafael. Consiliario de Equipos de Nuestra Señora. Capellán del Instituto de Educación Docente y Técnica PT 26 San Vicente de Paul. Docente en Bioética y Educación para el Amor***.