Política Presiones y desgaste

Justicia insólita: los delitos sin "causas" y las presiones de Cornejo

Un Ejecutivo que se entromete en la justicia y un Poder Judicial permeable a otros intereses. La causa Tupac como síntoma.
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Pablo Icardi

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Justicia insólita: los delitos sin "causas" y las presiones de Cornejo(MDZ)

Justicia insólita: los delitos sin "causas" y las presiones de Cornejo | MDZ

Justicia insólita: los delitos sin "causas" y las presiones de Cornejo(MDZ)

Justicia insólita: los delitos sin "causas" y las presiones de Cornejo | MDZ

La investigación sobre los manejos de la agrupación Tupac Amaru va a quedar en los anales judiciales. Es un caso donde hay delitos comprobados, pero no una causa judicial sólida. Y gran parte de la culpa de esa ineficiencia la tiene el manto político que, de uno y otro lado, cubre todo. Los injustificables manejos de fondos de origen público que hicieron los jefes de esa organización parecen quedar en la impunidad y aún no está claro si la causa seguirá su naufragio en la justicia provincial o si pasará a dormir la siesta en tribunales federales. La estrategia de la fiscal Chaves es acusar ahora por lavado de dinero a Nélida Rojas y su familia. Pero siguen las dudas de origen: si hay lavado, tiene que haber un delito previo que puede ser la malversación de fondos. Pero no saben si le corresponde investigarlo a la justicia provincial o federal.

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Los delitos sin causas sólidas son una mala costumbre en los tribunales provinciales. ¿Acaso alguien tiene duda que hubo robo con los Vale Más, con las estafas en el Casino, con los desfalcos municipales y muchos etcéteras más? Delitos tangibles con causas que solo acumulan papeles y esperan su prescripción. 

El desgaste y los cambios de opinión

En medio de la tensión entre el Gobierno y la Justicia lo que ocurre con la causa Tupac es solo un síntoma. La bravuconada de la semana pasada del gobernador Alfredo Cornejo no fue ingenua y trasciende lo explicitado en el mensaje subido por sus asesores a las redes sociales (Cornejo no usa Twitter por su cuenta). 

Fue parte de la estrategia de desgaste público que se ejecuta desde hace tiempo hacia un sector de la justicia y que puede tener un clímax mañana en el Jury. Los jueces de la Octava Cámara del Crimen fueron denunciados ante ese cuerpo y  el propio Gobierno es el más interesado en que prospere.

Parece difícil que el Jury llegue a una sanción contra tres camaristas por una decisión de "medio tiempo", es decir por una causa que aún está en proceso.

Pero en el Ejecutivo por ahora les alcanza con el desgaste y la posibilidad de llegar al "aleccionamiento público". Mañana solo se decide si se le corre vista a la denuncia o no. Eso alcanza para que el foco esté puesto en la investigación del desempeño de esos jueces.

Lo que parecía difícil al principio, ahora está más cerca y en ese camino hasta tuvo que ver el cambio de opinión de un aliado de los jueces cuestionados por Cornejo. El Gobierno buscó sacar del medio a Omar Palermo y Julio Gómez. Y lo lograron, pues ambos se apartaron del jury la semana pasada. Antes, Palermo juraba que no lo haría porque para él no era incompatible tratar en la Corte el recurso judicial que les tocaba y a la vez el Jury contra los mismos jueces. Afirmaba en Tribunales que se iba a quedar y a defender a los magistrados de la Octava Cámara, a quienes considera positivamente. Sin embargo, cambió de opinión y se apartó. Algunos entendieron que Palermo "les soltó la mano". En el medio hay otro elemento que no pasa desapercibido. Palermo tiene pendiente de aprobación una licencia por medio año para capacitarse en Alemania. En ese país hará un posdoctorado y su viaje tiene la aprobación verbal del presidente de la Corte Jorge Nanclares. En el Ejecutivo prometen guerra discursiva por el tema. "Qué dirían si un Ministro se va de viaje seis meses", chicanean.

Tras el fuerte mensaje de Cornejo los jueces nucleados en su "gremio", la Asociación de Magistrados, emitieron un mensaje denunciando públicamente el intento de intromisión del Gobierno en el Poder Judicial. Ese comunicado se venía reclamando puertas adentro de Tribunales y el detonante fue el mensaje de Cornejo. El dato parece intrascendente porque la realidad quema con otros temas urgentes. Pero tiene trascendencia institucional. Son jueces en ejercicio que denuncian al Gobernador por violar la división de poderes, la base del sistema institucional.

Un músculo atrofiado y una justicia politizada

La facilidad con la que Cornejo ha logrado todos sus objetivos en la provincia (como anular a los gremios, la oposición, imponer leyes y cambios en Tribunales) ha atrofiado algunas herramientas políticas, como el diálogo, la mesura y también la falta de reconocimiento que, aunque sea en lo formal, hay otros poderes sobre los que no necesariamente debe tener el control. 

Pero incluso no toda la culpa es del propio Cornejo. Ya lo hemos dicho: no se puede culpar a alguien de las creencias ajenas.

El estilo del Gobernador no se distancia de algunos líderes políticos que tomaron caminos similares para avanzar todo lo que se pueda.

El Gobernador no ha sido nunca amante de dejar librado a agentes externos las decisiones de Tribunales. Cuando era opositor le exigía a los gobernadores peronistas Celso Jaque y Francisco Pérez que negociaran con él, como líder en construcción, los nombres para la Suprema Corte, Fiscalía de Estado y otros que requieren acuerdo en el Senado. También relatan en Tribunales presiones del propio Cornejo a fiscales para pedir por el avance de causas iniciadas contra ex funcionarios del gobierno anterior.

Quienes son parte de la grieta dentro de Tribunales no disimulan poco las posiciones políticas. Unos acusan a "ellos", los jueces de la Octava Cámara, parte de la Corte y otros a quienes mencionan como allegados al kirchnerismo, como los responsables de la impunidad de los ex funcionarios y la mal llamada "puerta giratoria". Los otros, cuestionan a Cornejo y sus funcionarios por intervenir en la justicia y tener "delegados" dentro del Propio Poder Judicial. "Nunca se ha visto este nivel de presión. No hay independencia", aseguran.

Lo peor de la situación es que ambos tienen razón. Gran parte del Poder Judicial, sobre todo las cúpulas y los cargos más sensibles, están impregnados por las disputas políticas.