Política Lamentable apertura de un evento de envergadura

Impiden a funcionarios hablar en la Feria del Libro

En la apertura, manifestantes abuchearon y "corrieron" al ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, quien los calificó de "fascistas".
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Impiden a funcionarios hablar en la Feria del Libro

Manifestantes abuchearon e impidieron el discurso de funcionarios en la apertura de la Feria del Libro en Buenos Aires.

Estudiantes de institutos de formación docentes protestaron por los recortes con agresiones verbales al ministro de Cultura de la Nación, Pablo Avelluto, y a su par porteño Enrique Avogadro, quienes no pudieron hablar.

"Lamentablemente, una patota de autoritarios nos impidió a Enrique Avogadro y a mí hacer uso de la palabra en la inauguración de la 44 Feria del Libro. Pretender dar lecciones de democracia acallando voces tiene un único nombre: fascismo", disparó luego Avelluto por Twitter.

Los manifestantes eran estudiantes de 29 institutos de formación docente que reclamaban contra el proyecto UniCaba, el cual "pretende cerrar esos institutos".

En el momento de tensión Avelluto aceptó que un representante subiera al escenario. "Ya que los que vinieron a manifestarse de forma autoritaria se manifestaron, que nos dejen hablar", pidió, y los manifestantes le respondieron: "Esto no es democracia".

 Luego se procedió al corte de cinta, sin la presencia de los funcionarios, dejando así inaugurada la feria. 

La escritora Clauida Piñeiro, vestida de verde, en alusión a la lucha por la despenalización del aborto, se refirió en su discurso a la difícil situación de los escritores dentro de la industria editorial, y destacó el rol de la mujer en el campo cultural: "el error o el olvido denotan la discriminación", aseveró ante el hecho de ser la cuarta mujer que inaugura este encuentro luego de cuarenta y cuatro ediciones.

Y agregó: "los escritores no tenemos sindicato", aunque "somos un engranaje de una industria que genera bienes y servicios" por lo cual "nuestra tarea tiene que ser honrada por lo que es: trabajo".

Además, reclamó que la promoción de la lectura se convierta en una política de Estado: "Nadie nace lector, se llega a ser lector transitando un camino de iniciación, y sin lectores no hay literatura".

Más adelante se refirió a la necesidad de que los escritores asuman su rol de "intelectuales" para intervenir en las discusiones públicas, ya que, como sostuvo el autor británico Graham Greene, "el lugar del escritor es el del conflicto con la autoridad".