En el sur pasan cosas (y eso quiere decir que pasan en Mendoza)

La provincia vive hoy de muy pocas cosas redituables. Potenciar la capacidad agropecuaria parece un desafío enorme para un territorio mayoritariamente desértico.
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Santiago Montiveros

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En el sur pasan cosas (y eso quiere decir que pasan en Mendoza)(Alf Ponce/MDZ)

En el sur pasan cosas (y eso quiere decir que pasan en Mendoza) | Alf Ponce/MDZ

En el sur pasan cosas (y eso quiere decir que pasan en Mendoza)(Alf Ponce/MDZ)

En el sur pasan cosas (y eso quiere decir que pasan en Mendoza) | Alf Ponce/MDZ

Este fin de semana se realizó la Fiesta Nacional de la Ganadería de Zonas Áridas en General Alvear. A la distancia, parece un evento local más. Pero puesto en perspectiva, este acontecimiento junto a su contexto implica la posibilidad real y palpable de que Mendoza diversifique su matriz productiva.

Nuestra provincia vive hoy de muy pocas cosas redituables, como son el turismo, el vino y otras actividades de servicio. Potenciar la capacidad agropecuaria parece un desafío enorme para un territorio mayoritariamente desértico, pero no lo fue para los conquistadores; ni siquiera para los antiguos aborígenes. Todos, lucharon contra una naturaleza hostil y le ganaron, o bien quedaron a mano y pudieron sobrevivir.

Más pasa el tiempo y más necesitamos de nuevas perspectivas. Y es por eso que miramos con atención que puedan compatibilizarse proyectos que hoy parecen enfrentados, como minería y agro, de modo tal que se pueda aumentar la base de sustentación económica de Mendoza.

El anuncio del gobernador Alfredo Cornejo en Alvear en torno a la puesta en marcha del acueducto Canalejas-Bowen es más grande de lo que puede apreciarse desde la mirada centralista de los mendocinos del norte: es un pulmotor que le puede devolver vida propia al sur, con su extensión de 500 kilómetros, llevando agua adonde no la hay y permitiendo que el 65 por ciento de la superficie de Alvear sea apta para cultivos. Todo un desafío en este tiempo y toda una esperanza por cumplirse.

Esto, sumado al pavimentado de la ruta 188 entre Alvear y Malargüe, le abrirá caminos a la producción hacia el Pacífico por el Paso Pehuenche, cuya porción de ruta que quedara bajo las aguas del embalse Portezuelo del Viento ya está rediseñada en su plan ejecutivo, según anunció Cornejo.

En el sur pasan cosas y eso quiere decir que pasan en Mendoza. Por lejos que nos parezca que está el futuro de esta provincia, las potencialidades no están todas aquí mismo, en su capital y alrededores, sino en cada rincón y esquina de su superficie.