Política Decepción en la UCR

El laberinto que bloquea la ampliación de la Corte

Ningún sector de la oposición le garantiza al Gobierno el voto que le falta en Diputados para la sanción definitiva. El oficialismo advierte que "Cornejo no aceptará que le pongan un ministro" a cambio del apoyo a este proyecto.
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Juan Carlos Albornoz

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El laberinto que bloquea la ampliación de la Corte(Alf Ponce / MDZ)

El laberinto que bloquea la ampliación de la Corte | Alf Ponce / MDZ

El laberinto que bloquea la ampliación de la Corte(Alf Ponce / MDZ)

El laberinto que bloquea la ampliación de la Corte | Alf Ponce / MDZ

El laberinto que bloquea la ampliación de la Corte(Pachy Reynoso / MDZ)

El laberinto que bloquea la ampliación de la Corte | Pachy Reynoso / MDZ

El laberinto que bloquea la ampliación de la Corte(Pachy Reynoso / MDZ)

El laberinto que bloquea la ampliación de la Corte | Pachy Reynoso / MDZ

Cornejo y Garay, un funcionario que se acaba de convertir en ministro de la Corte.(Pachy Reynoso / MDZ)

Cornejo y Garay, un funcionario que se acaba de convertir en ministro de la Corte. | Pachy Reynoso / MDZ

La búsqueda de apoyos políticos para la sanción definitiva de la ampliación de la Corte de 7 a 9 miembros ha entrado en un laberinto difícil de sortear para el gobierno de Alfredo Cornejo.

Es una situación paradójica: apenas un voto separa al oficialismo de lograr este objetivo en Diputados. Pero conseguirlo está resultando una odisea para un gobernador que hasta aquí supo sacarle máximo provecho a las divisiones de la oposición.

Nunca estuvo más cerca de lograrlo que a fines de abril, cuando la previsible ruptura del justicialismo se concretó y Cornejo abrió las puertas a una negociación inesperada con La Cámpora.

El objeto de este acuerdo era aprobar, a la vez, la ampliación de la Corte y el proyecto de juicio por jurados que llevó a Casa de Gobierno Anabel Fernández Sagasti. Sin embargo, se ha dado una situación inesperada: en comisiones de Diputados se trabaja el proyecto de La Cámpora y hay debates intensos sobre la idea, pero, en cambio, no se mueve para nada el del Gobierno.

El Gobierno no cuenta con respaldo de los legisladores de "Podemos" en este proyecto, ni en ningún otro, casi. Ayer hicieron una excepción: los senadores de esta bancada avalaron en conjunto la candidatura del ministro de Gobierno Dalmiro Garay. Pero enseguida, Alejandro Abraham, uno de los integrantes de ese bloque, le puso límites al gesto. "El proyecto de ampliación de la Corte hay que votarlo en contra porque ese es el mandato partidario", afirmó.

No está en manos de Abraham tomar esa decisión, sino en las de Lucas Ilardo, jefe del bloque de Podemos en Diputados. Sin embargo, Ilardo no se esforzó anoche en contradecir al ex intendente de Guaymallén.

Curiosa es la postura de los peronistas rebeldes. Hay que decir que, si es por mandatos partidarios, a fines de noviembre ya hubo uno que expresaba el rechazo justicialista al proyecto de ampliación de la Corte. Ese planteo no fue tenido en cuenta por La Cámpora y sus socios en Diputados cuando negociaban con Cornejo a fines de abril. Pero en mayo, el Consejo Provincial del PJ emitió la segunda advertencia, en este caso, con amenaza de sanciones para quienes no la cumplieran. A esa orden sí le están dando validez los miembros de Podemos.

Ante las oscilaciones de La Cámpora, los diputados radicales casi han perdido las esperanzas y buscan otros acompañamientos. Es un renunciamiento que les cuesta: el oficialismo prefiere negociar con el peronismo, o con una parte de él, antes que con otros interlocutores.

El justicialismo es, para Cornejo, lo más previsible. Todos los endeudamientos que pidió el Gobierno en la Legislatura pasaron el filtro legislativo gracias al apoyo de los intendentes justicialistas. Ayer, a pesar de que la relación con los intendentes se enfrió, hubo cinco bolillas positivas en el peronismo orgánico (la mitad del bloque de senadores del PJ) para la postulación de Garay a la Corte en la votación secreta del Senado. Se cree que provinieron precisamente de los legisladores que responden a dos intendentes: Alejandro Bermejo (Maipú) y Emir Félix (San Rafael).

Pero tampoco este apoyo a Garay del peronismo "oficial" en el Senado tiene un correlato en la ampliación de la Corte en Diputados. El "baile" de moda coloca en el centro de la escena a Protectora, la nueva tercera fuerza política de la provincia, que tiene valiosos tres votos en la Cámara de Diputados.

Mario Vadillo, el jefe del bloque, se resiste a opinar a favor o en contra de la ampliación de la Corte, bajo el argumento de que no es un proyecto que esté en discusión. Ese, quizás, es un dato a favor de Cornejo. Pero la coalición está muy dividida y algunos discípulos de Ramón y Vadillo se oponen rotundamente a acompañar el proyecto del gobernador.

Vadillo niega que exista una negociación, en términos de cargos o concesiones, con el oficialismo. En cambio, desde la vereda radical, dicen que Protectora tiene "una serie de exigencias inaceptables" para avalar la ampliación de la Corte provincial.

Hay radicales que casi han perdido las esperanzas de sacar esta ley, si es que eso depende de acordar de antemano los nombres de los próximos dos candidatos o candidatas que irán al alto tribunal cuando la norma exista. 

Dos legisladores oficialistas (uno de ellos, del propio riñón de Cornejo) analizaron este escenario ayer y llegaron a la misma conclusión: "Nunca va a aceptar Cornejo que le quieran poner un ministro para la Corte", expresaron.