Política "Vagos" vs "laboriosos", la pelea simbólica y la lucha de fondo

El caso que pone en escena al juez que Cornejo tildó de "vago"

Un caso de un preso que salió 4 años de la cárcel por error devolverá a la escena pública a un juez que tiene consenso entre sus pares y que atacó Cornejo.
Avatar del

Gabriel Conte

1/2
Horacio Martín Rodríguez.

Horacio Martín Rodríguez.

El caso que pone en escena al juez que Cornejo tildó de "vago"

El caso que pone en escena al juez que Cornejo tildó de "vago"

"Hay jueces que no quieren aplicar juzgados plurales porque son vagos. Por eso se sacan de encima la competencia. Como el caso de Gonzalo Guiñazú, que no quiere aplicar la ley". Esa fue la frase que el gobernador Alfredo Cornejo usó en referencia al juicio por la muerte de Julieta González y que tiene como único imputado a Andrés Di Césare. Puso en foco a los jueces "díscolos", pero además consiguió un efecto extra: poner en el escenario al propio Guiñazú y un antecedente que podría ser usado en su contra en las próximas semanas. Además, abrió una discusión simbólica que encuentra tierra fértil en una sociedad que, a ciencia cierta, le cuesta todavía palpar en su propia piel la actualización y cercanía de la justicia. Esa discusión es la que enfrenta a "vagos" vs "laboriosos". 

El triste caso

En enero del año pasado Horacio Martín Rodríguez iba a 180 kilómetros por hora, cuando mató a Ayelén Arias (20), que estaba esperando el colectivo junto a su hijo de un año frente al hipermercado Tadicor, en Las Heras. La mujer murió y al niño tuvieron que amputarle un pie. Esta semana los familiares volvieron a escuchar el nombre del juez "vago" y recordaron otros calificativos. Es que el conductor que arrolló y mató lo hizo en un BMW que había robado. Acababa de salir de la penitenciaría provincial en agosto de 2016 y registraba antecedentes por robos agravados, abuso de arma y usurpación. ¿Qué tiene que ver el juez? La subsecretaría de justicia denunció ante la Corte en ese momento que se había efectuado mal el cómputo de la pena para Rodríguez y había salido de la cárcel al menos 4 años antes de lo que debería. Acusó de eso a Guiñazú. Pero la Corte no se expidió ni actuó el Jury, según hoy recuerdan allegados a las víctimas.

En aquel momento, el subsecretario de Justicia, Marcelo D´Agostino, señaló dos posibles causas del error: una justicia arcaica o simple desidia. "Este hombre tenía una condena del año 2009 por un robo agravado. En 2012 tuvo una nueva condena por lo que se le unificó la pena con los otros delitos que aparecieron con posterioridad y el nuevo vencimiento operaba en junio de 2019", declaró el funcionario de Cornejo entonces. D'Agostino dejó su creencia, entonces, de que el error se produjo cuando se le dio la libertad por el cumplimiento de la pena (que no había sido cumplida), y se hizo sin que mediara ningún tipo de reducción tal como una "libertad condicional o libertad asistida".

"Vagos" vs "laboriosos"

No necesariamente los laboriosos en el imaginario que construye el gobierno están dentro de uno de los poderes del Estado. ni los "vagos" son exclusividad de la Justicia. Intenta ponerse al frente de una reforma del Estado que es frenada hasta por sus aliados y, entonces, se siente obligado a una guerra verbal que descoloca a gente a la que la sociedad no les conoce la cara y muchas veces, ni siquiera el nombre, el rol y las decisiones que toman, como son los magistrados.

Peleas internas como esta y pujas por el control ha habido siempre, pero ahora están a la luz del día. ¿Hay que asustarse porque suceden, porque las vemos o en realidad, hay que preocuparse cuando se producen en la oscuridad de los despachos como negociaciones espúreas?

Lo hecho, hecho está.

Guiñazú, el elegido esta semana, es apreciado por muchos de sus pares, en un ámbito que sí, es corporativo, pero no siempre, solo cuando tiene que defenderse de cambios y agresiones. No lo es tanto para decidir autodepurarse, por ejemplo. Tanto que alguna vez presidió su propia agrupación gremial. Y lo aprecian por algo más: fue -dicen en Palacio- quien destrabó el problema salarial de las jerarquías de la Justicia. 

Hoy se resiste a aplicar con retroactividad la ley 9.040 de juzgados plurales. Las leyes, es cierto, no se aplican retroactivamente, sino a partir del momento en que son sancionadas. Pero en este caso es un sector de la Justicia la que puja interpretar que ya sí se puede aplicar y la resistencia de Guiñazú la toman como un desaire mayúsculo.

Un repaso por los magistrados rebeldes denota un mayor nivel de rebeldía que el que aceptó el juez de la Corte, José Valerio, cuando participó de la "Mesa MDZ", por MDZ Radio, anunciando el sistema que, en realidad, parece ser un acelerador válido de las causas y un acicate para jueces acostumbrados a sentarse sobre antiguas posibilidades de privilegio que hoy no tienen cabida, por el nuevo ritmo de la sociedad y porque hoy se saben más cosas que antes a nivel masivo.

"El tema del sorteo es doblemente grave. Siempre una persona imputada supo al menos qué juzgado esta de turno e interviene en su causa. Y esto porque los jueces rotaban por quincena" Agregan que otro asunto es la acumulación de procesos. "La primeracausal de acumulación de causas ocurre cuando una persona está imputada en varios expedientes, es la fecha de comisión del delito más grave. Este concepto lo determinaba el juez para conocer en todos los expedientes seguidos contra una misma persona. Si los delitos eran todos de la misma gravedad se acumulaban en el juez de turno al delito más antiguo. Ahora hay dos colegios de jueces. Y dentro de este colegio se sortea la causa. Pero si el expediente va al colegio 1 o colegio 2, lo determina el último número de la causa, esto es par o impar. Y esto se da para determinar qué colegio interviene porque es fácil alterar los números de expedientes", analizó un juez que tiene más dudas que certezas en torno a la implementación del nuevo sistema

En privado -como se acostumbraron durante tantos años de "ventanas cerradas" y aduciendo "miedo" a ser desplazados o escrachados. Según esas voces desde la oscuridad, "el Gobierno No no quiere arriesgar que le toque el ´colegio 1´, entonces le dice al Ayudante Fiscal que le.cambie el número a la denuncia o altere el orden de números según la causa más grave o más antigua y así es quien elige el colegio de jueces". 

Esta semana que pasó el periodista Juan Carlos Albornoz mostró como el Procurador, Alejandro Gullé, controla mediante cámaras en vivo que todos estén trabajando. Otro juez "sin rostro" se quejó ante MDZ de que "el propio Valerio anda revisando por los pasillos que todos estén en sus oficinas haciendo lo que sabemos que tenemos que hacer; ya no es más juez de la Corte, es un capataz, mientras en la sala penal de la Corte que integra siguen sin resolverse las casaciones de tipos condenados hace mas de dos años".

Transición o guerra

La discusión permite, al menos (y aunque con malos modales) que se vean abiertamente cosas, situaciones, hechos, actitudes, nudos de relaciones que antes no estaban a la vista de todos, aunque eso genere un escozor paralizante. La complejidad de la trama merece que se le otorgue más atención inteligente que reacción epitelial.

Si la Justicia cambia o no, deberá percibirse en la sociedad, no explicarse con propagandas o agresiones.

Por ahora está en el escenario una situación que puede ser producto de una transición hacia algo nuevo (lo que quiere el Gobernador o lo que crean los jueces "díscolos" que corresponda) o si solo es un cruce de misiles de artificio en medio de disputas partidarias.