Política Paritaria 2018

El Gobierno pone al SUTE entre la espada y la pared

O los docentes aceptan el 15,7 por ciento de aumento en tres cuotas o se quedan sin la posibilidad de que sus sueldos se actualicen de manera automática con el IPC. Se dilata la negociación.
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Jimena Catalá

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El Gobierno pone al SUTE entre la espada y la pared(Gobierno)

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El Gobierno pone al SUTE entre la espada y la pared(MDZ)

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Tras haber acordado con la mayoría de los gremios y buscando quedar como el gran negociador, el Gobierno se encontró "face to face" con el SUTE en la primera reunión paritaria del año. Si bien no hubo demasiadas sorpresas, la escena terminó con un gremio docente acorralado por el Ejecutivo.

Como estaba previsto, esta mañana, alrededor de las 10.40, el representante del Ejecutivo, Ulpiano Suarez, puso sobre la mesa de la sala de audiencias del primer piso de la Subsecretaría de Trabajo la conocida oferta del 15,7 por ciento de aumento salarial para 2018 en tres cuotas (5 % en enero, 5,2 % en junio y 5,5 % en noviembre) con dos agregados: ayuda para útiles de $1.250 a pagar en marzo e indumentaria para celadores por $1.400 también para el mismo mes.

Luego de un par de horas de debate, el secretario general del Sindicato Unido de los Trabajadores de la Educación, Sebastián Henríquez, calificó de "insuficiente" la propuesta y disparó una serie de críticas. En ese contexto, el enviado de Cornejo propuso un cuarto intermedio hasta el 16 de febrero con el compromiso de revisar la oferta.

"Estamos hablando de tres mozzarellas más por mes"

El SUTE entiende que el 15,7 por ciento en tres cuotas que ofrece el Gobierno no sólo está lejos de lo previsto en la canasta básica familiar si no que no logra compensar la pérdida de poder adquisitivo que, aseguran, vienen arrastrando del acuerdo decretado el año pasado, el que fue de un 17 por ciento frente a una inflación oficial que superó el 24 por ciento. Sin embargo a esto habría que sumarle el bono extra de $7.000 que Cornejo otorgó al gremio pese a no corresponderle por no haber acordado en paritarias.

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"En primer lugar, estamos muy lejos de la discusión de salario igual a la canasta familiar. Segundo, en términos de la línea de pobreza, que hoy es de 14 mil pesos aproximadamente en Mendoza, estamos lejos de eso. Y finalmente, durante 2017 hubo una pérdida del salario de 7 puntos porque la inflación oficial cerró en el 24,6 por ciento y el aumento que decretó el Gobierno fue del 17 por ciento. Es decir, que estamos arrancando la discusión con una pérdida del 7,6 por ciento. El aumento 'real', entonces, pasa a ser del 8 por ciento en tres cuotas frente a una inflación del 15 por ciento proyectada y en duda por la mayoría de las consultoras. De ahí que propone el Gobierno la cláusula gatillo", cuestionó Henríquez.

Graficó, en ese marco, que con la oferta del Ejecutivo "una maestra con 10 años de antigüedad percibirá los primeros 6 meses poco más de 500 pesos de aumento salarial en 2018 mientras que un celador que está en 8 mil pesos de salario inicial, la oferta se traducirá en un aumento de 400 pesos"; medio en broma medio en serio, el titular del SUTE disparó: "Estamos hablando de tres mozzarellas más por mes".

Si bien, desde el gremio, dejaron la puerta abierta al diálogo y aceptaron el cuarto intermedio que propuso el Gobierno con el compromiso de revisar la propuesta, Henríquez advirtió: "El Gobierno tiene que tomar conciencia de que con docentes y celadores pobre no va a tener nunca un mejor sistema educativo", y precisó que "si no se recompone el 7 por ciento se va a complicar el inicio lectivo. Vamos a iniciar seguramente un plan de lucha. Además, hay que completar el panorama, teniendo en cuenta que tenemos cerrada la paritaria nacional, en donde podría también no haber un inicio de clases en la Nación".

"Es nuestro máximo esfuerzo"

El enviado de Cornejo, Suarez, fue categórico al indicar que el porcentaje salarial no se incrementará y que, de haber mejoras, será en ítems no salariales. "Esta oferta representa el máximo esfuerzo que puede hacer el Gobierno de la provincia y está en sintonía en cómo se abordó la negociación con el resto de los sectores y gremios que ha redundado en más de 17 acuerdos", remarcó y continuó: "Se ajusta a las previsiones presupuestarias en un marzo de razonabilidad y previsibilidad. Son compromisos cumplibles". En ese tren, remarcó que se ha incorporado al acuerdo la cláusula "gatillo" que, según dijo, es una forma de garantizarle a los trabajadores de la educación que frente a cualquier disparada del Índice de Precios del Consumidor (IPV), el salario se actualizará de manera automática.

El "gatillo" con el que presiona el Gobierno  

A propósito de esta cláusula "gatillo", el Gobierno se sirve de ella para acorralar al gremio docente planteándole la siguiente disyuntiva: o aceptan el 15,7 por ciento en tres cuotas o el aumento se hace por decreto y pierden la cláusula "gatillo", es decir la posibilidad de que los salarios se "disparen" junto con la inflación. 

"Está claro que si no aceptan la oferta, el camino será el decreto y con él la pérdida de la cláusula gatillo, algo en lo que, hasta acá, se han beneficiado todos los sectores", apuntó Suarez.