El Gobernador y sus funcionarios no podrán recibir regalos ni viajes gratis

Reglamentaron un aspecto de la ley de ética pública que apunta a restringir los regalos que pueden recibir los funcionarios públicos de Mendoza. También reglamentan los viajes y prohíben que empresas contratistas financien pasajes y estadías. 

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Redacción MDZ Online

El Gobernador y sus funcionarios no podrán recibir regalos ni viajes gratis

El Gobernador y sus funcionarios no podrán recibir regalos ni viajes gratis

El gobernador, sus funcionarios y todo el plantel político del Estado no podrán recibir regalos, beneficios o "favores" que puedan ser entendidos como "compensación" o dádiva. Tampoco podrán viajar con pasajes o viáticos  pagados por empresas, contratistas del Estado y servicios públicos.

El auditor de la Oficina de Investigaciones, Gabriel Miró, reglamentó la aplicación de la Ley de Ética Pública y allí dispuso, por ejemplo, que los funcionarios pueden recibir solo gestos de cortesía que tengan un sentido protocolar. Incluso si esos regalos superan el 20% del tope para las compras directas, deben ser registrados dentro del patrimonio provincial. Es decir, esos bienes no son del funcionario, sino del Estado. 

"Los funcionarios públicos no podrán recibir regalos, obsequios, donaciones, beneficios o gratificaciones, de cosas, servicios o bienes, incluyendo la cesión gratuita del uso de los mismos, con motivo o en ocasión del desempeño de sus funciones. Se entiende que los regalos, obsequios, donaciones, beneficios o gratificaciones, han sido recibidos con motivo o en ocasión del desempeño de sus funciones cuando los mismos no se hubieran ofrecido si el destinatario no desempeñara el cargo que ejerce", dice la reglamentación.

En la misma norma se restringen los viajes financiados por terceros. Solo se permitirá cuando sea para el "dictado de conferencias, cursos o actividades académicas o culturales, o la participación en ellas, siempre que sean inherentes a la función pública desempeñada". También se permiten los viajes pagados por otros gobiernos y los viajes deben quedar consignados en un registro público.

Los regalos


La ley de ética pública creó la oficina, que funciona en el ámbito de la Legislatura, y reglamentó aspectos relacionados con la función pública y la relación con otros poderes. Entre otras cosas, incluye las declaraciones juradas de los funcionarios, las incompatibilidades y también los regalos. 

Las prohibición para recibir regalos tiene su propia lista de excepciones. En general se toma en cuenta allí a los "obsequios de cortesía o costumbre protocolar", donde entran reconocimientos protocolares recibidos de gobiernos, organismos y los provenientes de entidades sin fines de lucro; objetos que  puedan considerarse demostraciones o actos con que se manifiesta "la atención, respeto o afecto que tiene alguien hacia otra persona con motivo de acontecimientos en los que resulta usual efectuarlos".

Una de las claves es que los regalos son patrimonio del Estado. Por eso cuando tengan un valor superior al 20% del tope establecido por la ley para compras directas, deben registrarse. 

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