Política El aporte es de 700.000 dólares

Efecto japonés: habrá control diario de los alumnos que faltan

Prometen que las innovaciones se aplicarán a partir de junio. Las faltas representan un problema importante en la escuela secundaria.
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Juan Carlos Albornoz

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El ministro de Finanzas japonés  contempla los

El ministro de Finanzas japonés contempla los "proyectos tecnológicos" de una escuela mendocina.

Efecto japonés: habrá control diario de los alumnos que faltan

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Efecto japonés: habrá control diario de los alumnos que faltan

Efecto japonés: habrá control diario de los alumnos que faltan

Efecto japonés: habrá control diario de los alumnos que faltan

Efecto japonés: habrá control diario de los alumnos que faltan

Efecto japonés: habrá control diario de los alumnos que faltan

Efecto japonés: habrá control diario de los alumnos que faltan

El "regalito" japonés de 700.000 mil dólares que recibió el gobierno mendocino en el marco de las actividades del BID tendrá, entre otros destinos, el de potenciar un sistema informático para que sea capaz de reportar las inasistencias de todos los alumnos en forma diaria y las notas de proceso de cada uno de ellos.

El subsecretario de Administración de la Dirección General de Escuelas, Gabriel Sciola, puso la vara alta: dijo que con el subsidio japonés se trabajará rápido, para que, a partir de junio próximo, estos datos se encuentren cargados en el sistema.

Unos 400.000 dólares (más de 8 millones de pesos) promete insuflarle el Gobierno escolar al Sistema de Gestión Educativa Mendoza (GEM), el cual existe desde mayo del año pasado. A través del GEM, la DGE ya liquida los sueldos, por ejemplo.

Los docentes y la totalidad de los alumnos de escuelas públicas y privadas de Mendoza (unos 500.000) ya aparecen en la base de datos del GEM. Incluso hay información sobre la asistencia y las notas del proceso de aprendizaje de cada alumno, pero se cargan en forma mensual, según aclaró Sciola.

Con dólares frescos, las pretensiones oficiales han aumentado. La DGE habla de ampliar el seguimiento y la base de cada alumno (con datos sociales y de salud, por ejemplo) y se propone cargar becas y tutoriales, entre otras cosas.

Sin ser el más grave del sistema educativo mendocino, el nivel de inasistencias en las escuelas mendocinas es un problema que genera preocupación. Por eso el seguimiento diario de las faltas de cada chico se ha convertido en un objetivo importante.

Según relevó el educador José Thomas, cuando se tomaron las pruebas Aprender el año pasado, en Mendoza se registró un ausentismo del 26,6 por ciento en los colegios. Ese nivel de faltas creció el 11,2 por ciento respecto de 2016, año en el que rindió las pruebas cerca del 85 por ciento del total.

Fenómeno raro el que se produjo. El gobernador Alfredo Cornejo cree que hubo mejores resultados en los exámenes del Aprender 2017 con respecto a 2016 porque el Ítem Aula consiguió que hubiera más docentes y alumnos en las aulas, pero lo cierto es que el día de la prueba (noviembre del año pasado), faltaron a clase muchos chicos: uno de cada cuatro.

Muchas faltas en la secundaria

La inasistencia de los chicos fue uno de los aspectos relevados por el Gobierno Nacional en el operativo Aprender 2017. En muchos casos, los alumnos mendocinos quedaron por encima de la media nacional. Sin embargo, algunas cifras del secundario encendieron alertas.

La escuela primaria mendocina cuenta con un porcentaje inferior al nacional respecto de los alumnos más faltadores, que son aquellos que tienen más de 24 inasistencias al año. El promedio general es 7 por ciento, pero en nuestra provincia, esa cifra baja al 5 por ciento, de acuerdo con el informe jurisdiccional oficial.  

Las enfermedades tienen un efecto muy fuerte en la primaria mendocina: el 55 por ciento no va a clase por esa razón.

La secundaria mendocina, en tanto, también está por debajo de la media nacional en el capítulo de los alumnos más faltadores: 11 por ciento faltan más de 24 veces al año, mientras que el promedio del país es del 17 por ciento.

Sin embargo, en una categoría intermedia, la estadística de la provincia no es tan buena. A nivel nacional, el 37 por ciento de los chicos falta entre 15 y 24 días a la escuela. Aquí, el 41 por ciento tiene ese nivel de inasistencias. 

¿Por qué faltan los chicos al colegio? El relevamiento del operativo Aprender 2017 en este caso no es muy claro. Hay mucho impacto de las enfermedades (33 por ciento) y cierta incidencia de la "ayuda en tareas de la casa" (11 por ciento), pero el 46 por ciento se agrupa en el impreciso ítem "otros". Es otra razón que justifica un seguimiento más intenso de las inasistencias por parte de la DGE.

El interés japonés

El subsidio de 700.000 dólares que recibió Mendoza no fue una acción puramente caritativa. Los japoneses, gracias a este "aporte no reintegrable", suman puntos en el BID y califican para recibir mejor financiamiento del organismo.

El Gobierno Escolar de todos modos festeja este acuerdo de beneficio mutuo, para el cual trabajó alrededor de un año. Toda la plata irá a parar al sistema educativo mendocino. 

El desarrollo de aplicaciones para la enseñanza y aprendizaje de Matemática (que sigue dando los peores resultados en el Aprender) y de Inglés absorberán todo lo que no se gaste la DGE en la ampliación de los seguimientos del sistema GEM.

A la información del sistema GEM se accede a través de una intranet que, según la DGE, se puede consultar en las computadoras que hay en cada colegio mendocino. La vieja Red Wan es uno de los vehículos, aunque algunos educadores consideran que esa red es una herramienta obsoleta.

La conectividad de los colegios, justamente, es uno de los interrogantes del plan oficial. Para ello, la DGE depende de la Nación, que ha lanzado un programa nacional para conectar las escuelas.

El subsecretario Sciola dice que se están instalando racks con "pisos tecnológicos" en escuelas de varios departamentos y que, en otra etapa, se proveería el acceso a internet. En este punto hay menos precisiones que las que la DGE ha podido dar gracias a los dólares japoneses.