Política Paritaria caliente

Cornejo no firmará el decreto hasta después de la Vendimia

En el Gobierno señalan que eso ocurriría entre lunes y martes de la semana próxima, y que incluso se dejaría flotando la posibilidad de que el SUTE "recapacite" y acepte la oferta salarial. Los giros de Henríquez, el enojo del Gobierno y el intento de frenar una movilización en medio del Carrusel.
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Juan Carlos Albornoz

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Cornejo no firmará el decreto hasta después de la Vendimia

 Una semana loca en la relación del Gobierno con el sindicato docente va llegando a su fin, con la fuerte tendencia de que la puja salarial se resolverá por decreto.

Eso sí, hay un detalle a contemplar. La definición unilateral de la paritaria se producirá después de la Fiesta de la Vendimia y hasta incluso podría haber un guiño previo del Gobierno, o una invitación, para que el SUTE "recapacite" y acepte la oferta salarial en los primeros días de la semana que viene.

Por lo pronto, las cartas parecen estar echadas. Un funcionario aseguró ayer que hubo una conversación con Sebastián Henríquez en la que el líder del SUTE dijo que era "factible" sellar un acuerdo si el Gobierno aceptaba aplicar el "sistema AMPROS" a los docentes. Eso facilitó el lunes que hubiera un cuarto intermedio hasta mañana, y que quedara sembrada la sensación de que al final habría acuerdo.

Sin embargo, desde el lunes en adelante, Henríquez se encargó de recalcar, por todas las vías posibles, que la oferta del 15,7 por ciento con cláusula gatillo, o bien la variante del incremento mensual y al ritmo de la inflación (al modo de AMPROS), no era satisfactoria.

¿Qué pasó para que hubiera este cambio? La importante movilización del lunes a la tarde por las calles del centro, bajo la consigna "Más para educación", lo llevó a cambiar de estrategia.

Robustecido por el acompañamiento popular, Henríquez elevó la apuesta y desde el martes comenzó a reclamar algo más que el ajuste mensual. Ya sea la mejora de algún ítem del salario docente para que se eleve el piso a partir del cual se subirán los sueldos, o el famoso 7.6 por ciento más, en compensación de lo que el gremio no recibió en 2017.

Ciertamente el SUTE puso sobre la mesa algunos cálculos y elementos que hasta la marcha del lunes no habían aparecido en discusión. Por ejemplo, el FONID, un incentivo nacional para los docentes que llega como suma fija y que el Gobierno provincial no tiene cómo descongelar. También el reclamo de que las actualizaciones mensuales, si llegan a aplicarse, no tomen como base el salario de diciembre de 2017, sino el último sueldo pagado, para mejorar el incremento.

El Gobierno ya había dicho que "no" el lunes pasado a toda mejora importante en la oferta. Por eso, las nuevas pretensiones de Henríquez descolocaron y enfurecieron a varios en el Poder Ejecutivo.

Sin embargo, toda esta furia parece tener un límite, que es la Fiesta de la Vendimia. El Gobierno no quiere darle máximo protagonismo al conflicto docente, justo este fin de semana. Tampoco sacar un decreto (el tercero de la era Cornejo para los maestros) en ese contexto.

Puede haber alguna preocupación extra. Las actas de la reunión del lunes pasado en la Subsecretaría de Trabajo ya demostraban que el Gobierno no quería una movilización docente justo en medio del festejo mayor de los mendocinos. "Solicitamos al SUTE que deje sin efecto la convocatoria que ha realizado a fin de marchar en el marco del Carrusel a realizarse el próximo sábado, a fin de no entorpecer el normal desenvolvimiento de una actividad que convoca a todos los mendocinos y a turistas", pidieron los paritarios del Gobierno.

La respuesta sindical fue diplomática, pero firme. "Será decisión de las escuelas que deliberarán en los respectivos plenarios. De ninguna manera las acciones al respecto expresan mala fe negocial, dado que la consigna a desarrollar está en el marco de la campaña Más para educación, la cual excede y va mucho más allá de la mera discusión salarial de 2018".

Es por este clima, que puede enturbiar los festejos vendimiales, que el Gobierno no irá a la paritaria del viernes con el cuchillo entre los dientes. Todos esperan que la reunión concluya en un "No" final del gremio a la propuesta salarial, pero incluso en ese caso, la amenaza oficial del decreto quedaría flotando, en "veremos", hasta los primeros días de la semana entrante. A pesar de que el lunes próximo comienzan las clases en Mendoza.