Condenaron a Vialidad y a Guaymallén por un pozo fatal en el asfalto

De acuerdo con un fallo emitido por la Justicia Civil, tendrán que pagarle 1,6 millones de pesos a la familia de Mauro Naballes, quien murió en 2015 en el carril Ponce en un accidente de tránsito. La noche en que se produjo el hecho, Naballes viajaba en una moto y perdió el control del rodado al encontrarse con un hueco enorme que estaba repleto de agua. Chocó con un auto que venía de frente, el cual también había esquivado un orificio de grandes dimensiones en su mano. Hace tres meses comenzó una reparación del carril Ponce que ha sido calificada de "histórica" y que costará 40 millones de pesos.  

Juan Carlos Albornoz

Vialidad gastará 40 millones de pesos en la reparación del carril Ponce.

Vialidad gastará 40 millones de pesos en la reparación del carril Ponce.

Pozos enormes en el asfalto y la maniobra peligrosa del conductor de un auto provocaron la muerte de un joven de 19 años que circulaba en moto. Esa conclusión sacó la Justicia mendocina en un fallo que condenó a la Dirección Provincial de Vialidad, la Municipalidad de Guaymallén y a un tercero a resarcir económicamente, en forma solidaria, a la familia de la víctima.

La sentencia de la jueza Roxana Alamo, del Tribunal de Gestión Asociada Número 1, fue emitida a comienzos de julio y estableció que los mencionados les tendrán que pagar 1.681.300 pesos a José Oscar Naballes y Elsa Estrada, padres de Mauro Naballes.

La vida de Mauro Naballes terminó poco después de un accidente ocurrido el 5 abril de 2015, antes de las 11 de la noche, en el entonces derruido carril Ponce de Guaymallén. El joven circulaba con un acompañante (Diego Romo) a una velocidad muy baja: se calculó que iba apenas a 18 kilómetros por hora. Los dos tenían puestos sus cascos. 

A pesar de eso, entre las calles Guanacache y Misiones, Naballes se encontró con un pozo de grandes dimensiones (1,40 metros de eje menor por 3,30 metros de eje mayor) que estaba repleto de agua. No lo vio y no pudo esquivarlo. Tras golpear con el pozo, perdió el control de la moto, chocó primero con un Volkswagen Gacel que venía de frente y luego con otro vehículo, un Volkswagen Vento.

El Gacel, que era conducido por Mario Erbetta, iba a contramano. O sea, había invadido el carril por el que circulaba Naballes. Pero tenía una razón para hacerlo: acababa de esquivar, precisamente, otro pozo, ubicado sobre su mano, de 70 centímetros en su caso. 

"Eran piletas de natación, los dos pozos cubrían el ochenta por ciento de la calle", recordó uno de los abogados que participaron en el juicio.

Naballes debió ser trasladado en una ambulancia al Hospital Central y murió al otro día, a raíz de las graves lesiones sufridas en el accidente.

Ocurrió en la gestión de Lobos

El mal estado estado de las calles de Guaymallén fue una de las razones por las cuales quedó marcada para mal la gestión del ex intendente Luis Lobos. Su sucesor, el radical Marcelino Iglesias, quien asumió a fines de 2015 (varios meses después del accidente), ha encarado varias obras en ese sentido.

Por su parte,  el titular de Vialidad provincial, Oscar Sandes, precisó ayer que se comenzó a trabajar en la reconstrucción del carril Ponce (o Ruta Provincial 5) hace tres meses, después de enfrentar algunos reclamos de los vecinos.

Casi 40 millones de pesos es el presupuesto oficial de la obra en el carril Ponce. El plan consiste en demoler la totalidad del pavimento de hormigón.

Según ha reconocido Vialidad, el pavimento "desde hacía más de diez años presentaba erosiones de distinto tipo". También se ampliará la calzada hasta los 7,30 metros.

En el juicio, no obstante, tanto Vialidad como la Municipalidad de Guaymallén desconocieron sus responsabilidades en el accidente que le costó la vida a Naballes, dijeron que el motociclista cometió una imprudencia y hasta "se tiraron la pelota" entre sí: ambos señalaron que el mantenimiento del carril Ponce era responsabilidad del otro. 

Sin embargo, la jueza Alamo castigó tanto a Vialidad como a Guaymallén. "La Municipalidad, en previsión de la debida seguridad y tranquilidad que su gestión le debe a sus vecinos, pudo adoptar tempestivamente las medidas necesarias para evitar los accidentes con desperfectos de la vía pública, como la existencia del pozo, sin perjuicio de ocurrir por la vía pertinente para el recupero de dichos gastos", afirmó la magistrada.

Y agregó, en otra parte: "Estimo que el arreglo de la calle fue una absoluta conducta de gestión útil por parte de la Comuna; sin embargo, si dicho arreglo hubiese sido efectuado a tiempo, y relegada la discusión del afrontamiento de los gastos, a nivel interno entre los entes estatales, hoy no tendrían que afrontar una eventual condena por una muerte".

Sin señales ni luminarias

El conductor del Gacel, en tanto, cometió una "conducta antirreglamentaria" y también fue considerado culpable por la jueza.

Gracias al testimonio de Romo, la persona que acompañaba a Naballes en la moto, se supo en el juicio que no sólo los pozos complicaban el tránsito aquella noche trágica de 2015: las condiciones eran de "mala visibilidad" en la zona y no existía "señalización" del tremendo agujero en la calle.

No había, por ejemplo, luminarias municipales entre las calles Misiones y Guanacache, que es donde se produjo la colisión.

La condena de 1,6 millones de pesos contra Vialidad, Guaymallén, Erbetta y su seguro (Liderar) se originó en el "daño moral", la "pérdida de chance" y los gastos funerarios. 

Pero, por lo menos en el caso del municipio, el fallo ya fue apelado. "Hay falta de legitimación pasiva, porque el carril Ponce es jurisdicción de Vialidad y aparece en su página", insistió ante la consulta de este diario el apoderado de la comuna de Guaymallén, Octavio Puppetto. También se insistió en errores e infracciones de Naballes y el conductor del Gacel. 

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