Cobos y una contrareunión con Aranguren por las garrafas de gas

El senador provincial y otros legisladores de Cambiemos también se juntaron con el Ministro de Energía antes de que fuera a la Casa Rosada.
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Cobos y una contrareunión con Aranguren por las garrafas de gas(Alf Ponce / MDZ)

Cobos y una contrareunión con Aranguren por las garrafas de gas | Alf Ponce / MDZ

Cobos y una contrareunión con Aranguren por las garrafas de gas(Alf Ponce / MDZ)

Cobos y una contrareunión con Aranguren por las garrafas de gas | Alf Ponce / MDZ

 La agenda de Juan José Aranguren no sólo estuvo marcada por el encuentro con el presidentente de la UCR Alfredo Cornejo. Antes de trasladarse a la Casa Rosada, el funcionario de Mauricio Macri tuvo otra reunión en la que también hubo un mendocino como protagonista. Se trató de Julio Cobos, quien junto con los senadores nacionales Ángel Rosas (Chaco), Luis Naidenoff (Formosa) Néstor Braillard Poccard (Corrrientes), Humberto Schiavoni (Misiones); se reunieron con Aranguren para pedirle que analice cambios respectivos al gas en garrafas.

En concreto, le acercaron el proyecto del senador Julio Cobos (2193/17) que propone la declaración de servicio público del gas licuado (garrafa) para que el Estado pueda controlar este servicio que llega a más de 16 millones de habitantes. 

En la actualidad el Estado no puede fijar el precio de la garrafa, sino que se limita a sugerir cuál es el precio que deberían cobrar las empresas. Sin embargo existen muchos casos en los que ese precio de referencia no se respeta y las empresas se abusan de la necesidad de los consumidores, cobrando casi el doble de lo sugerido.

"El ministro por primera vez se mostró bastante receptivo. Van a estudiar el proyecto y nos van a hacer devolución con propuesta mejoradora", remarcaron desde el entorno de Julio Cobos.

La idea es que se declare a la garrafa como un servicio público, lo cual dotaría al Estado de mejores elementos de control. 

En este sentido, lo que se busca es aceptar la designación de servicio público del gas licuado para poder fijar precios y dar garantías a los más de 12.500 centros de venta y más de veinte distribuidoras de envase en todo el país. Pero también contempla la posibilidad de incorporar un chip a la garrafa, para que exista control de la misma y que llegue a manos de personas que verdaderamente la necesitan.