Basta de injerencia del Ejecutivo en el Poder Judicial

Intelectuales de Carta Abierta Mendoza cuestionan que se trate con distinta vara a exfuncionarios y actuales colaboradores del Gobierno.
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Basta de injerencia del Ejecutivo en el Poder Judicial(Télam)

Basta de injerencia del Ejecutivo en el Poder Judicial | Télam

Basta de injerencia del Ejecutivo en el Poder Judicial(Télam)

Basta de injerencia del Ejecutivo en el Poder Judicial | Télam

No podremos saber si Boudou es o no inocente. Tampoco De Vido. A ambos se los ha encarcelado sin condena, con un pretexto inconsistente. Los jueces Lijo y Rodríguez han actuado al compás de las últimas elecciones, con evidente lesión de principios elementales del debido proceso. Mientras, la Corte Suprema guarda pesado silencio.

Tampoco podremos saber si Macri es o no inocente. O su ministro Caputo, por ejemplo. Es que no se los juzga. El presidente está imputado por el mismo juez Lijo en la causa Correo, pero no ha corrido la misma suerte que Boudou: sólo se encarcela a miembros del gobierno anterior. Por eso Caputo, con dos causas por millones de dólares y con su Ministerio allanado, sigue sin ser juzgado ni apresado. Y se ha disimulado que la Casa Rosada fuera allanada en relación a la compañía de aviación de la familia presidencial.

Es que para que haya justicia, debe haber como mínimo:

1.Jueces imparciales y competentes, no poseedores de prontuario como Bonadío, o gubernistas como Rodríguez;

2.Que en caso de haber jueces competentes, haya proceso transparente, respeto a la debida defensa y -en su caso- dictado proporcionado de condena;

3.No puede ser que se juzgue (o peor aún, se encarcele) sólo a miembros del gobierno anterior, mientras se protege a los acusados del actual.

No queremos impunidad para nadie. Quien sea culpable que pague por su responsabilidad, en cualquier caso y en todos ellos. Eso sí: en todos los casos, no sólo en algunos sospechosamente unidireccionales.

También a nivel local la injerencia política sobre el Poder Judicial es obvia. No sólo ha intervenido abiertamente el gobernador en los casos del fiscal Carniello o la dirigente Nélida Rojas: ahora quiere modificar la Corte Suprema según sus designios. Hacerlo de inmediato después de una victoria electoral, no deja dudas sobre las intenciones de inclinar la Corte de manera tendenciosa.

Los resultados de un comicio no dan derechos judiciales, ni cambian las condiciones del equilibrio entre poderes en la dirección del Estado. Que esto no sea entendido, tanto en el nivel nacional como el provincial, alarma a sectores de la opinión pública, que ven tambalear algunas de las instituciones base de la República y la democracia.

Agrupación Carta Abierta - Mendoza