Armas, gremios y riqueza: Gavillas de rufianes disfrazados de sindicalistas

Es necesario que la sociedad no se distraiga más frente a dirigentes políticos y gremiales que se pertrechan de armas para defender su latrocinio.
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MDZ

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Armas, gremios y riqueza: Gavillas de rufianes disfrazados de sindicalistas(gentileza)

Armas, gremios y riqueza: Gavillas de rufianes disfrazados de sindicalistas | gentileza

Armas, gremios y riqueza: Gavillas de rufianes disfrazados de sindicalistas(gentileza)

Armas, gremios y riqueza: Gavillas de rufianes disfrazados de sindicalistas | gentileza

 Dinero de todos los colores y máquinas para contarlo, armas de todo calibre, droga, mansiones y pertenencias de lujo que cualquier trabajador afiliado (y aportante) a los sindicatos que dirigen jamás van a poder comprar a lo largo de una vida laboral. Esa es la marca que el sindicalismo argentino ha dejado impresa gracias a que la justicia metió las narices como nunca lo había hecho antes.

Ayer, en el sindicato de la construcción de Monte Hermoso, secuestraron un verdadero arsenal, que viene a sellar una idea que entristece a quien todos los días se desloma por poder sostener a su familia: ¿tenemos gremios que defienden a los trabajadores o gavillas de delincuentes que funcionan bajo su fachada?

La Argentina merece refundar su fuerza de representación sindical de una manera moderna y vanguardista. La dirigencia sindical debe poder dar el ejemplo de esfuerzo y trabajo pero, además, de comprensión sobre los tiempos que se avecinan irremediablemente en donde el mismísimo concepto de "empleo" será resignificada. Ya no basta con la resistencia y el reclamo, sino que hay que anticiparse y generar nuevas condiciones. No alcanza con que te den un cámping o una obra social: las organizaciones tienen la obligación de ocuparse de sus asociados y no solo de servirles de ocasional paño de lágrimas, mientras dirigentes inamovibles a lo largo de las décadas se afincan en riquezas y actividades que sus dirigidos jamás conocieron.

Es el tiempo de pasar de la clandestinidad a la acción de cara a la sociedad; de la perpetuación en el poder a la sana alternancia con rendición de cuentas.

Pero además, ya hace 9 años MDZ planteó algo básico que nadie investigó a pesar de la publicación: advertimos en 2008: "Hay que vaciar de armas a los sindicatos". 

"Peligrosamente, las instituciones gremiales creadas para defender los derechos de los trabajadores y que, como tales, deberían gozar del respeto de la sociedad, se están transformando en generadoras de noticias policiales", escribió Gabriel Conte, el ahora director de MDZ, en alusión a un mendocino que saltó a la fama por ser protagonista de un tiroteo: "Madonna" Quirós, chofer de Hugo Moyano y protagonista por entonces del tiroteo en San Vicente, durante el homenaje a Juan Domingo Perón. 

Pero también hacía referencia a lamuerte del dirigente de la UOCRA Mendoza Ariel Quiroga, en La Pampa y, al enfrentamiento entre la CTA y la CGT en Rosario, "para tomar conciencia del poder de fuego de un sindicalismo anestesiado en lo gremial, pero muy activo y ofensivo cuando de acallar a tiros a quien piensa diferente se trata". En 2008 -avisaba la nota- "471 de los 704 casos registrados de violencia política" tuvieron origen sindical".

Hoy -recién hoy- comenzamos a comprender para qué tienen y es permitieron tener tantas armas a los dirigentes sindicales: no se trata de gremios sino de verdaderas organizaciones que se disfrazan de tales, pero que esconden argumentos para mil exitosas series policiales como "Narcos" o "Los Soprano", probablemente. 

Ojalá la justicia vaya a fondo. Ojalá el poder político avale la transformación de eso que la sociedad toleró en algo nuevo y positivo para el país. Pero fundamentalmente, ojalá que la sociedad se mantenga despierta y no permita nunca más que la política y el sindicalismo sean la excusa de un puñado de vivos para enriquecerse a costa de los más humildes. 

También es culpa nuestra no haber acompañado la democratización sindical que propuso Raúl Alfonsín y de haber acompañado -por inacción, distracción o desinterés- el afianzamiento de ese tipo de organizaciones.