Ahora hay que poner a Defensa Civil a trabajar en serio

Tras la salida del ex titular del organismo y la ineficiencia en la acción ante las inclemencias del tiempo, en el Ejecutivo provincial parecen haber entendido la importancia de que este organismo salga de sus cuatro paredes y trabaje en terreno con la comunidad.
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Edu Gajardo

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Ahora hay que poner a Defensa Civil a trabajar en serio(MDZ)

Ahora hay que poner a Defensa Civil a trabajar en serio | MDZ

Ahora hay que poner a Defensa Civil a trabajar en serio(Nicolás Munilla)

Ahora hay que poner a Defensa Civil a trabajar en serio | Nicolás Munilla

Ahora hay que poner a Defensa Civil a trabajar en serio(MDZ)

Ahora hay que poner a Defensa Civil a trabajar en serio | MDZ

Si hay un organismo que funciona mal en el Gobierno provincial y que es fundamental para los ciudadanos es Defensa Civil. Después de numerosos papelones y de la salida del ex titular del organismo, Oscar Pizarro, el Ejecutivo parece haber entendido que es necesario que esta entidad funcione de buena manera para entregar una respuesta adecuada a la población y -hablando crudo y claro- evitar que haya desgracias personales porque un organismo no tiene rumbo.

"No hay un buen sistema que alerte al ciudadano", dijo el gobernador el miércoles después de ver la destrucción que dejó en Guaymallén y San Carlos. Un diagnóstico que al parecer el gobierno no quería escuchar, porque desde muchos sectores y en por lo menos dos columnas anteriores en este diario advertimos que Defensa Civil tenía que salir de sus cuatro paredes y trabajar con la comunidad, una falla que tuvo la anterior administración y que se sigue sosteniendo con la actual.

Ahora es el momento para poner a trabajar seriamente a Defensa Civil, ya que por lo menos se entendió que algo anda muy mal y que de persistir la indiferencia ante estos problemas todo terminará con un costo irreparable, que son las vidas humanas.

Sin embargo, no basta con sacar al jefe que nunca entendió su responsabilidad y tampoco con gestionar la relación con el ciudadano a través del 911, es necesario modificar un sistema de funcionamiento arcaico que durante años no se enfocó en la población, con un trabajo constante de preparación y canales de información eficientes que permitan a cada familia saber cómo enfrentar las situaciones de emergencia que se pueden generar en la provincia.

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Hoy, Mendoza no está preparada para emergencias de magnitud, y una muestra es que ni siquiera está en condiciones de enfrentar situaciones básicas como un lluvia abundante o el granizo. Con 10 milímetros la ciudad se inunda y siempre en los mismos lugares. Si no somos capaces de solucionar lo evidente -como la permanente inundación del túnel de acceso al Shopping- y que tiene respuesta en la ingeniería, no pretendamos tener buenos resultados si viene algo mayor e impredecible, como un terremoto.

Aún no se ha solucionada nada y el problema persiste, pero parece que hubo un clic en la cabeza de quienes realmente toman las decisiones, lo que entrega una luz de esperan de que las cosas pueden cambiar. Pero hay algo claro, no sólo hay cambiar nombres y sumar un teléfono, hay que refundar la institución y aplicar políticas de seguridad adecuadas y efectivas.

Basta de una Mendoza inundada en cada lluvia y colapsada porque los ciudadanos se encontraron de sorpresa con un fenómeno ante el cual -aunque se supone que deberían- no saben reaccionar. Es hora que Defensa Civil salga de una oficina y la gente conozca sus caras y sepa como actuar, porque no hay otra forma si no es con cada habitante, porque son ellos los llamados a saber reaccionar. Sin embargo, eso no es posible si no hay un estado trabajando seriamente en la prevención y en la acción.

Será clave la elección, por parte del gobernador, de un director de Defensa Civil con una visión amplia y clara respecto a la prevención y la emergencia, alguien que no se quede en su oficina trabajando a control remoto, alguien que entregue confianza a la comunidad y recupere la confianza en una institución que hoy no da seguridad, sino que da miedo.