A esos jóvenes que hace 100 Años hacían la Reforma Universitaria

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Lautaro Domínguez

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A esos jóvenes que hace 100 Años hacían la Reforma Universitaria(Gentileza)

A esos jóvenes que hace 100 Años hacían la Reforma Universitaria | Gentileza

A esos jóvenes que hace 100 Años hacían la Reforma Universitaria(Gentileza)

A esos jóvenes que hace 100 Años hacían la Reforma Universitaria | Gentileza

Podríamos decir que los números redondos tienen algo especial, un encanto particular, tienen cierto sabor a historia que seduce, que nos atrae, que nos invita a acercarnos, nos dan una sensación de trascendencia, los números redondos, como todo número son otra especulación más de la imaginación que juega con la realidad.

Este año conmemoramos los 100 años de la Reforma Universitaria y 35 años de Democracia. Una democracia que se logró con mucha muerte, con mucho dolor, con muchos desaparecidos, muchos de ellos reformistas. Las Universidades Nacionales de Mendoza han sido un triste testigo de ese oscuro legado. La última dictadura también nos legó una generación de jóvenes alejada de la participación y de la esfera pública, recluida en su mundo privado, recluida por el miedo a ser y por el miedo a hacer. Hoy vemos también que hay una juventud que está perdiendo el miedo a expresarse.

Conmemorar implica en su sentido etimológico, hacer memoria, honrar esa memoria y hablar de esa memoria.

Hoy quisiera hablar y honrar la memoria de esos jóvenes de 1918 como una invitación a hacer memoria, a construir la memoria de ese hecho revolucionario.

Conmemorar es traer el pasado al presente para entendernos como un proceso histórico, para entender el juego dialéctico de las causas y consecuencias que nos condujeron a este mundo que se autodestruye, devorando humanos, animales, arboles, devorando su vida.

La Reforma Universitaria de 1918 es el hecho cultural más importante de América Latina en el Siglo XX. Fue un cambio de paradigma revolucionario, por primera vez fuimos capaces de exportar al mundo nuestras ideas libertarias en materia educativa. Un proceso que comenzó como un reclamo universitario y trascendió luego para convertirse en un faro mundial de lucha contra la opresión y la injusticia social, la lucha por una nueva universidad es una lucha social.

Hoy debemos recordar y homenajear con orgullo a esos jóvenes reformistas del 18 que nos legaron su acción por las causas justas pero también nos legaron la importancia de una educación en valores que forme individuos íntegros conscientes de su momento histórico.

Esos jóvenes nos legaron la acción desinteresada, arriesgando se su futuro y su presente por un ideal, por una causa digna, por una causa colectiva, que hoy vemos como una avanzada realidad, que en nuestra Universidad Nacional de Cuyo una persona sea un voto, es un paso más hacia la igualdad, hacia los postulados de la Reforma.

Nos legaron también una forma de interpretar el poder, nos enseñaron que el poder se ejerce no mandando, sino, escuchando, obedeciendo a las bases, que en su caso son los estudiantes. Nos enseñaron que cualquier poder que se ejerce autoritariamente, desde cualquier claustro es un poder que se destruye a sí mismo, un poder que juega a la sumisión disfrazada de legitimidad.

Con el cogobierno nos legaron que la legitimidad se construye desde abajo, que no hay un nosotros posible, si no hay una libertad que nos permita ser iguales.

Esos jóvenes nos enseñaron que la educación es la herramienta fundamental para lograr individuos íntegros, que sean conscientes de las variables de poder que atraviesan su tiempo y su espacio y son condicionantes y determinantes, que puedan comprender la realidad, sufrir con ella y comprometerse con ella. Una educación que forme individuos íntegros que puedan trascender la esfera privada para construir la esfera pública, una educación que sea el puente para la imaginación de tiempos mejores.

Nos legaron la importancia del dialogo, fue un movimiento que desde sus orígenes convocó a la unión obrero-estudiantil, nos legaron la vitalidad de un diálogo multisectorial para poder diseñar entre todos las herramientas que nos permitan construir nuevas libertades, que nos permitan avanzar en un proceso en que nos debemos jugar la vida, desafiando a este presente para avanzar hacia un futuro más digno, un futuro que respete la vida, un futuro de paz y solidaridad.

Sin dudas para construir esa sociedad más justa, más igualitaria, más solidaria vamos a necesitar a las Universidades generando ideas, pensando, construyendo, creando nuevas soluciones, sin duda para construir una sociedad más equitativa, más fraterna, más libertaria, vamos a necesitar el espíritu de esa juventud de 1918 que trascendió el tiempo, para ser inmortales en nuestras memorias, ese es el legado de la Reforma Universitaria, solo resta ser dignos de ella.