A 10 años de la 125, mendocinos confiesan secretos de la sesión

El 17 de julio del 2008 el ex vicepresidente Julio Cobos pronunció la famosa frase "mi voto es no positivo". Junto a Ernesto Sanz, revelan la trama secreta de una jornada que pasó a la historia.
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Mariano Bustos

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A 10 años de la 125, mendocinos confiesan secretos de la sesión(Pachy Reynoso / MDZ)

A 10 años de la 125, mendocinos confiesan secretos de la sesión | Pachy Reynoso / MDZ

A 10 años de la 125, mendocinos confiesan secretos de la sesión

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Que diez años no es nada es una frase discutible. Sobre todo si se tiene en cuenta todo lo que ha cambiado desde que Julio Cobos emitió su famoso voto "no positivo" el 17 de julio del 2008. Por aquel entonces Cobos era el vicepresidente de Cristina Fernández de Kirchner, pero desde ese día la relación se quebró por completo. Algo similar ocurrió con Martín Lousteau, ex ministro de Economía que terminó enemistado con el kirchnerismo. Incluso el por entonces abanderado kirchnerista en el senado, Miguel Ángel Pichetto, hoy es persona non grata entre sus antiguos compañeros de equipo.

No hay dudas de que las cosas han girado drásticamente desde el conflicto con el campo, como tampoco las hay de que fue uno de esos días en los que todos recuerdan qué estaban haciendo y dónde siguieron hasta horas de la madrugada la histórica sesión del Congreso.

"Fue un momento bisagra. Uno de esos hechos que suponen un antes y un después. Al mirar hacia atrás podemos hablar del kirchnerismo antes y después de la 125", manifestó Ernesto Sanz, uno de los principales protagonistas de aquella histórica sesión. Todos los argentinos lo recuerdan pidiendo la presencia del vicepresidente en la maratónica jornada, pero solo él se acuerda que fueron cinco las oportunidades en las que solicitó que Julio Cobos ingresara al recinto a presidir la sesión.

"Nosotros sabíamos que Cobos no quería desempatar. Yo tenía uno de los mejores discursos de mi vida, pero no pude decir una palabra. Ocupé mi tiempo en hacer notar lo que estaba pasando. Me habían informado con un papelito que Cobos estaba siendo presionado por parte del Gobierno y le hablé a las cámaras de televisión para que la gente se diera cuenta de lo que ocurría", rememoró Sanz.

Mientras tanto el otro actor principal de la jornada, Julio Cobos, admitió que en las últimas horas varios intentaron convencerlo de cambiar su voto y le negaron la posibilidad de llamar a cuarto intermedio. "Yo les había dicho que quería cuarto intermedio y pedía que fuera Pichetto el que lo solicitara. Me quedé con José Pampuro y me dijo que recibiera a Alberto Fernández. En realidad yo estaba tratando de consensuar cuarto intermedio, pero se acercó todo tipo de gente y de sugerencias, pero yo no me movía de mi posición", recordó el ex vicepresidente.

Si bien la frase más recordada de esa jornada fue la de Cobos con su "que la historia me juzgue, mi voto es no positivo", no fue la única que merece ser destacada. Según Sanz, estaban al tanto de que Cobos pediría un cuarto intermedio a los presidentes de bloque, pero ni él ni el kirchnerista (por entonces) Miguel Ángel Pichetto estaba de acuerdo con postergar esa agonía. Fue entonces que el senador de Rio Negro pronunció la cita bíblica "lo que tenga que hacer, hágalo rápido".

Pero para entender el final de la jornada, es necesario recopilar cómo fueron esas horas cargadas de tensión en las que la votación terminaría empatada y el ex gobernador Cobos terminaría de inclinar la balanza. "A las 16 con Gerardo Morales ya sabíamos que iba a desempate. El supuesto indeciso era el senador por Santiago del Estero Emilio Rached, pero nos había citado en un despacho para adelantarnos que votaba con nosotros. La única condición era que no dijéramos nada porque su provincia y su familia estaban recibiendo presiones para votar a favor de la 125. Es más, nos pidió que digamos que seguramente votaba con el gobierno", explicó Sanz.

"Con la perspectiva del empate hice dos llamadas a personas que conocían en detalle el derecho parlamentario argentino. Uno fue José Genoud. El otro, Eduardo Menem. Con ellos analicé cuáles eran las alternativas reglamentarias frente a un empate. Por eso llegué bien armado al debate de la madrugada", rememoró el hombre que hace poco volvió a sentarse en la mesa chica de Cambiemos.

Pero en un momento, el jenga estuvo a punto de desmoronarse. "A las 21 me dijeron Ernesto estamos jodidos. Se fue Carlos Menem. Acaba de salir del Senado y parece que no vuelve. Ha dejado un escrito con discurso para agregarlo a la versión taquigráfica", sostuvo Sanz. "Lo volví a llamar a Eduardo Menem para decirle que Carlos se había ido y él me dijo que no sabía nada. Que iba a votar. A la media hora me llamó Zulemita para decirme que estaba con su papá en un sanatorio por un principio de neumonía, pero que lo iba a llevar al Congreso para la sesión. Que tratáramos de votar antes de la 1 porque no estaba bien. Al final aguantó hasta las 4.30 y a mi me corría un sudor frío cada vez que lo veía toser", destacó Sanz.

Finalmente, el resultado fue el que todos conocemos. Empate en 36 votos y la obligación de Julio Cobos de inclinar la balanza para uno u otro lado. "El día de la detención de Alfredo De Angelis hablé dos veces con Cristina Fernández por la tensión que existía. La llamé entendiendo que debía intervenir el Congreso, pero me dijeron que no. Cinco días más tarde de mi pedido, se remite al Congreso la Resolución 125. Mi intención era solucionar el problema, pero en el Gobierno no querían mover una coma. Yo pedí cuarto intermedio para intentar llegar a una solución y votar cualquiera de los otros proyectos de ex gobernadores, como Carlos Reutemann, pero no accedieron", manifestó Cobos.

Luego del voto no positivo Julio Cobos solo habló dos veces con la ex presidenta. "Le mandé una carta que había recibido de una joven humilde que pedía que más allá de todo sigamos juntos y le pedí una reunión para ver cómo seguíamos en adelante. La sesión fue un miércoles y me recibió lunes o martes de la semana siguiente. Yo pensaba que estaríamos solos, pero la acompañaban Sergio Massa (Jefe de Gabinete) y Florencio Randazzo (Ministro del Interior). Les recordé el motivo de nuestra unión y la necesaria búsqueda de consenso, pero me dijeron 'hasta acá llegamos'. A partir de ahí hubo un quiebre y la relación sólo fue institucional", repasó el ex vicepresidente.

La última vez que habló con Cristina Kirchner fue el día de la muerte del ex presidente Raúl Alfonsín. "Ella estaba en Londres y le pregunté si la esperábamos. Me dijo que no y firmé yo el decreto de duelo, único decreto con mi firma", dijo Cobos y aseguró que pese a que hoy en día ambos son senadores nacionales, no se han dirigido la palabra en el recinto.

La resolución 125, fue redactada en marzo de 2008 por el entonces ministro de Economía, Martín Lousteau. Pretendía establecer retenciones móviles con una fórmula de cálculo que, a medida que el precio de la soja aumentaba, el Estado se llevaba la mayor parte de la renta. El campo resistió mediante cortes de ruta su implementación y finalmente la norma fue frenada en el Congreso de la Nación.