#44menos: "Estos pibes no conocieron a Massera"

La tragedia del ARA San Juan y un pensamiento anti Fuerzas Armadas que permanece en Argentina aún 34 años después del regreso de la democracia.
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Santiago Montiveros

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El 17 de junio de 1983, cuando se avizoraba el retorno de la democracia y la dictadura se encargaba de asesinar a los últimos montoneros que habían regresado al país como parte de la contraofensiva impulsada por Mario Firmenich, Omar Salvi se diferenció del resto de jueces federales al ordenar la detención de uno de los responsables del terrorismo de Estado: el almirante Emilio Eduardo Massera, quien saldría y volvería a prisión en reiteradas ocasiones, antes de morir a los 85 años en 2010.

En aquel momento, Massera no fue procesado y encarcelado por crímenes de lesa humanidad, algo que ocurriría dos años después durante el gobierno de Raúl Alfonsín, sino por un hecho que permitió apreciar la impunidad con la que se manejó como integrante de la primera Junta Militar: el asesinato del empresario Fernando Branca, socio comercial del almirante y esposo de su amante, Martha Rodríguez Mc Cormak.

En 1977, el jefe de la Armada invitó a Branca a navegar por el río de la Plata en un lujoso yate. Horas más tarde, la embarcación regresaría al puerto con el almirante a bordo. Su socio, en tanto, no regresaría jamás. La madre del empresario, Isolina Margarita Maltaneri de Branca, presentaría meses más tarde un hábeas corpus que años después serviría para que el juez Salvi ordene la detención del almirante.

Branca fue sólo una de las centenares de víctimas de Massera y sus compañeros de gobierno, condenados a prisión perpetua en el histórico Juicio a las Juntas de 1985, indultados por Carlos Menem y detenidos posteriormente por la causa de robo de bebés. Sin embargo, el encarcelamiento de éstos, la autocrítica de Martín Balza ni los juicios que le siguieron a la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final contribuyeron a la armonía entre la sociedad y las Fuerzas Armadas, algo que se evidenció con la tragedia del ARA San Juan.

Más allá de los homenajes mayoritarios a los tripulantes, hubo sectores exultantes a partir de la desaparición del submarino, autores de consignas como "44 menos", como si los integrantes de la Armada en 2017 representaran el espíritu de alguien que estuvo al frente de esta fuerza 37 años atrás. Al respecto, esta semana, el jefe del Ejército Martín Balza lanzó en MDZ Radio: "Estos pibes no conocieron a Massera, no tienen nada que ver con Massera. Entraron a la Escuela Naval Militar en plena democracia".

>Escuchá la entrevista a Balza aquí

Balza, quien empezó su carrera en el Ejército en Mendoza al igual que Juan Domingo Perón, se lamentó porque no se pudo replicar lo que ocurrió en Alemania tras la caída de Hitler, donde el surgimiento de las Bundeswehr (Fuerzas Federales creadas en 1957), que reemplazaron a las Wehrmacht (Fuerzas de Defensa), logró recomponer en apenas 12 años el vínculo con la sociedad de un país que el nazismo dejó en cenizas.

"Moralmente, en 12 años los alemanes recuperaron esas fuerzas armadas y nosotros llevamos más de tres décadas con un odio de sectores pequeños que escriben '44 menos'. Todos los políticos tendrían que unirse y decir cómo solucionar esto", consideró Balza, quien después de su carrera militar fue embajador en Colombia y, paradójicamente, en un país sin Ejército: Costa Rica.

Hoy, mientras que la mayoría del país le rinde homenaje a los 44 tripulantes del ARA San Juan, hay sectores en Argentina que siguen interpretando la realidad bajo un paradigma de 30 años atrás.