Entrevista

"Milei podría ser sometido a un juicio por mal desempeño", advirtió Graciela Camaño

La exdiputada nacional y especialista en materia constitucional, advirtió que Milei puede ser llevado a juicio por no cumplir con su rol de funcionario cuando acusa a los periodistas.

Alejandro Cancelare
Alejandro Cancelare martes, 23 de abril de 2024 · 07:57 hs
"Milei podría ser sometido a un juicio por mal desempeño", advirtió Graciela Camaño
Gabriela Camaño habló sobre Javier Milei Foto: Juan Mateo Aberastain / MDZ

Graciela Camaño es, además de una exlegisladora nacional de extracción gremial, una de las constitucionalistas más consultadas. Es un ejemplo de superación personal y, dada su experiencia en múltiples roles, se convirtió en una de las más agudas observadoras de la actualidad.

Por eso, en un extenso diálogo con MDZ, se sigue sorprendiendo porque, como dicen, “nadie la vio”. “Honestamente, que a mí me digan que este proceso es extraño, que no tiene explicación, le digo que miren los números. Argentina es el único país que no crece desde hace 12 años, por lo menos. Los últimos tres presidentes no hicieron crecer al país. Y si el país no crece, no se genera empleo, que es el gran ordenador social. Y si no tenés empleo, no se pueden generar políticas para el otro gran ordenador que es la educación. Sin empleo ni educación, todos los demás números empiezan a descontrolarse".

"Por ejemplo, se descontrola la inseguridad. Sin empleo, sin educación, viene la inseguridad. Hay que estar en la piel de los habitantes del conurbano bonaerense, que se terminan jugando la vida al entrar y salir de sus casas… Poner la llave en la puerta termina siendo una aventura en la que no sabés si podes seguir con vida. Y de ahí para abajo todo".

"Si el país no crece, vos vas acumulando pobreza. Si el país no crece vas acumulando trabajos sin derechos y no registrados; y, si el país no crece, sin empleo ni educación, vas acumulando falta de cultura. Porque si creemos que contratando a un actor o un cantante famoso y decimos que eso es cultura, estamos al horno".

"Todas estas cosas desembocaron en algún lugar.  Además, tenemos políticos equivocados, que creen que con los recursos naturales nos vamos a salvar. ¡Y no nos salvamos nada! Basta como experiencia la de los últimos cien años. Tenemos litio, tenemos gas. Los tenemos desde siempre y los únicos que se salvaron fueron unos pocos. Se salvaron las empresas que explotaron esos recursos y expoliaron todo eso y los dirigentes ocasionales que con la corrupción se llenaron sus bolsillos porque entregaron todo eso".

Graciela Camaño, aguda y experimentada, relaciona la decadencia argenta.

"Si no entendemos que nuestra salvación está en nuestro recurso humano, en la capacidad de nuestros científicos, con una sociedad educada y culta y que esté administrado por gente que entienda que el Estado responda a lo que somos, un país muy extenso con pocos habitantes, mal distribuidos, con conurbanos bonaerenses, el de Rosario, Santa Fe, Mendoza, que es otro de los grandes problemas que tenemos".

- En el 2001 pretendíamos que se vayan todos y ahora llegó Milei. ¿Hay similitudes en los reclamos?
- No lo creo, porque hace veinte años no teníamos una pauperización social como tenemos en este momento.

- Entonces su llegada es producto de la pauperización social...
- El problema es mucho más serio. En el 2002, cuando Eduardo Duhalde me convoca para ocupar el Ministerio de Trabajo, tuvimos un año en acomodar el proceso devaluatorio. Vos devaluaste y se te fue toda la sociedad para abajo. Era obvio que teníamos que generar contención. Pero, además, como era ministra de Trabajo, había que mirar cómo lo recuperábamos.

Y cuando visitaba las empresas, me daba cuenta que hubo importaciones que “enfierraron” a las empresas, con plantas de primer nivel. No había trabajo, la caída del empleo había empezado con Carlos Menem, pero las empresas estaban capitalizadas. Las máquinas estaban tapadas, pero dispuestas a producir. Eso ya no lo tenés. Entonces, hoy los que quedan en pie, son emprendedores que vienen enfrentando tormentas desde hace más de una década y ya no pueden más.

- Los que pasaron todos estos procesos, ¿Están en condiciones de seguir o quieren tirar todo por las experiencias que vos describís?
- No todos pueden irse. No tiene la posibilidad, por su espíritu, por su familia. No es tan sencillo. Se van los mejores recursos y este es el problema que no miran quienes están al frente del Estado. No podés expulsar a quienes el país formó, con parte de su presupuesto, como son los científicos. No podés expulsarlos ni agraviarlos. Un científico no tiene problema, lo contratan con salarios mucho más elevados que los que le pagan acá y se va a cualquier parte del mundo.

- ¿Qué observación hacés de Javier Milei
El problema que tenemos con el actual presidente es que él está encaprichado en consolidar una cultura. Nunca pensé que fuera nazi, ni loco, ni nada de esto. Pero tiene un objetivo y no tiene miramientos en eso. Quiere consolidar una cultura, se enoja con un periodista como Fernández Díaz, porque le sacó la ficha. Lo calificó como un populista de derecha, que lo es. Y una cosa muy distinta es el populismo con ser popular. 

El presidente queda muy expuesto por Fernández Díaz, que lo compara directamente con el kirchnerismo. El kirchnerismo lo tenía a Laclau como fundamento de su acción, pero el otro lo tiene a Murray Rothbard y la Escuela Austríaca. Más allá de dónde provengan, los dos son populistas, uno de izquierda y otro de derecha.

Estas dos construcciones extremas no pertenecen a lo que los políticos tradicionales conocemos, basados más en opiniones y miradas ideológicas. Esto “nuevo” necesita, además, que la información sea horizontal y universalizada a través de las redes sociales.

Por eso Milei agrede a los periodistas, los descalifica, porque ellos exponen información calificada. Un periodista no se esconde en el anonimato de las redes. Expone con su firma y su cara todo lo que informa y opina. Y, al conocer cosas, exponer antecedentes, Milei se siente intimidado y los ataca. Uno puede coincidir o no, pero es una opinión brindada por alguien que se ha preparado.

Lo que no entienden estas facciones de derecha o de izquierda es que la democracia es un sistema de representación. Cada una de las personas que está al mando de un Ejecutivo o sentada en una banca legislativa representa a un sector de la sociedad que la votó. 

- Quizás estas ideas radicalizadas, de derecha o izquierda, se aprovechan de la falta de soluciones que le brindó la democracia a quienes debe representar
La representación está en crisis. Se expresó con toda crudeza en el 2001. Y hay, además, un gran problema en la clase dirigente en general, que siempre piensan en el oro o el bronce. Lo primero son los negocios y negociados, y lo segundo es la perpetuidad, la idolatría por uno mismo. ¿Te suena?

¿Qué tuvimos en todo este tiempo en la representación política? A personas que solo se miraron su ombligo. Por eso no pudieron ver lo que le pasaba a la gente. Yo lo vi desde la propia Cámara de Diputados, y estaba en el medio de una discusión entre Cambiemos y el kirchnerismo, se hablaban a ellos mismos, pero la sociedad no entraba en esa discusión. Y por eso esta decadencia que terminó con Milei presidente.

Mi mamá solía contar los presidentes por sus progresos. Con fulano me compré la casa, con perengano el terreno, con Juan el auto. Vos imagínate hoy lo que podría estar diciendo. Con mengano perdí la casa, con perengano perdí el trabajo.   

- El actual presidente, con sus gestos, sus estilos, parece querer emular a Carlos Menem. Vos que lo conociste, ¿creés que se parece? Es más, tiene a varios Menem a su alrededor.
Nadie se parece a nadie. Eso es lo otro que tenemos por rebelar del presidente Milei cuando te preguntan, ¿quién es?. Entonces empezás a observar si tiene mucho más de peronismo que de liberal, pero tiene un serio problema. Él actúa como panelista de televisión todavía, pero es el presidente de la Nación. Tiene una función y la función tiene cargo. Él no puede acusar como un panelista. Porque con su cargo también vienen obligaciones, como las de denunciar un delito. No puede acusar por acusar. Y quienes lo querellen no deben hacerlo simplemente para salvaguardar su buen nombre y honor, sino hacerlo por incumplimiento de su función.

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