El artífice misterioso detrás del pacto entre Máximo Kirchner y Pablo Moyano

El artífice misterioso detrás del pacto entre Máximo Kirchner y Pablo Moyano

Máximo Kirchner y Pablo Moyano limaron asperezas y acordaron una estrategia común para confrontar con los Gordos de la CGT. Tarde o temprano quieren quedarse con la conducción de la central obrera. El nexo entre ambos es el sindicalista y ministro de Trabajo bonaerense, Walter Correa.

Beto Valdez

Beto Valdez

Si bien Pablo Moyano decidió momentáneamente quedarse en la Confederación General del Trabajo (CGT), la tensión interna seguirá aumentando y nadie se anima a descartar una nueva crisis. Últimamente los movimientos del número dos de Camioneros están en línea con la estrategia de Máximo Kirchner

El desembarco hace un más de un mes del secretario general del gremio de Curtidores, Walter Correa, en el Ministerio de Trabajo bonaerense es una clara señal en torno a la alianza de Moyano Jr y el presidente del PJ de la provincia de Buenos Aires. Luego de superar prejuicios mutuos, ambos dirigentes buscan darle mayor volumen al sector más radicalizado para enfrentar a los Gordos de la CGT.

El nuevo titular de la cartera laboral de Buenos Aires es el intermediario ideal. Se trata del sindicalista que tiene mejor vínculo con el jefe de La Cámpora y tiene una larga militancia en el kirchnerismo de Moreno. Actualmente es el vicepresidente del PJ local y convive en buenos términos con la intendenta Mariel Fernández, perteneciente al Movimiento Evita. Correa perdió la PASO con ella y fue presentado como el candidato de Máximo.

Walter Correa.

A su vez el funcionario bonaerense ha enrolado a su gremio en la Corriente Federal de los Trabajadores junto a Pablo, el bancario Sergio Palazzo y el canillita y senador provincial Omar Plaini, entre otros. Esta línea interna es visualizada como el vehículo de Kirchner y Moyano para enfrentar a Los Gordos por el control de la CGT

Por eso la designación del jefe de los Curtidores en el Gabinete de Axel Kicillof fue interpretada por el sindicalismo tradicional como un mensaje de provocación. Se sabe que ellos defienden a rajatabla al ministro de Trabajo, Claudio Moroni. Incluso los respaldaron el lunes en la cena que compartieron con el presidente Alberto Fernández. 

“No están precisamente fascinados con la gestión de Moroni, pero lo defienden para evitar que el cristinismo finalmente logre su salida y logren poner a alguien propio en el Ministerio”, comenta un vocero sindical. 

El temor de los Gordos e Independientes es que Máximo Kirchner y Pablo Moyano quieran impulsar a Correa como el sucesor de Moroni. “Sería el peor escenario porque pasarían a manejar poder sobre las organizaciones sindicales, las intervenciones, el control de las elecciones y las paritarias”, explica uno de los más inquietos.

Pero también les preocupa el control de la CGT. Hasta ahora el poroteo los viene favoreciendo a ellos, aunque la salida de Antonio Caló de la UOM y la asunción de Abel Furlan, otro amigo de Máximo alteró la relación de fuerzas en materia de delegados para un Confederal. Finalmente Pablo no se fue porque ellos se quieren quedar con la conducción cegetista.

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