La crisis detrás del asesinato del hincha de Luján que salpica al Frente de Todos

La crisis detrás del asesinato del hincha de Luján que salpica al Frente de Todos

Como siempre sucede en el Gran Buenos Aires, sólo un escándalo trágico permite correr la cortina que cubre cientos de otras irregularidades amparadas en las siempre "buenas relaciones" entre oficialistas y opositores. Según reveló un referente oficialista, ahora quieren echar al intendente García.

Alejandro Cancelare

Alejandro Cancelare

La trágica muerte de un hincha del club Luján en la que participaron, entre otros, los dos hijos del presidente del Club Alem, ex director de Tránsito municipal, y de la directora de la Casa de Justicia de General Rodríguez, derivó en un pedido de interpelación del intendente Mauro García. Es por la supuesta connivencia municipal con los asesinos y sus familiares directos como así también con el club Alem, entre otras situaciones.

Un pedido de estas características puede derivar en cualquier cosa. Son estas ocasiones donde los concejales toman vida propia y todo tiene su precio, tanto en cargos como en promesas futuras. Y si no se encuentra el punto medio en la negociación, puede derivar en una destitución lisa y llana por cuanto García está muy limitado en su relación con los otros sectores del propio Frente de Todos.

El principal referente de Juntos, el ex intendente de la localidad, Darío Kubar, parece que “se hartó” de las difusas respuestas que brinda su sucesor en el cargo, García, a múltiples interrogantes que le plantearon durante todo este tiempo, en el que las relaciones parecían siempre mantenerse en un entendimiento que excedía la discusión política cotidiana.

“Mirá como está todo que hasta Kubar se enojó”, expresó uno de sus colegas del Concejo Deliberante que siempre tuvo ciertas dudas sobre el buen diálogo que tuvo con el peronismo oficialista el exintendente. “No quería que le tiraran nada contra él”, dicen quienes no lo quieren.

El intendente García quedó muy atado a los planteos que le realizan desde el poderosísimo sindicato lechero de ATILRA. Eber Ríos maneja tantas o más cosas que el propio jefe comunal. Su hermano, Mauricio Ríos, conduce el área de servicios públicos municipal y en los corralones nadie controla las prestaciones que realizan. "Es zona ATILRA. Son ellos los que hacen y deshacen", definió un importante referente local que sabe cuánto pesa el sindicato lechero justo en el distrito donde tiene sus más importantes instalaciones la principal cadena láctea del país..

Mauro García, quien no es considerado “propio” por ninguna de las líneas que conducen los destinos del Frente de Todos bonaerense, tampoco pudo dar una respuesta adecuada sobre por qué motivo recién la semana pasada le pidió que renunciara su director de Transporte, el prófugo Ariel González.

Su padre, Carlos, es el presidente del club Alem y dueño de uno de los lugares sociales más importantes de la localidad, con importantes contactos en el poder judicial, cuyos integrantes solían parar en su local con mucha frecuencia.

La madre de Ariel, hoy prófugo de la Justicia, es Graciela Mingorance, directora de la Casa de Justicia de la localidad. También está huyendo de la policía bonaerense el hermano de Ariel e hijo de Graciela y Carlos, el joven Mariano.

La policía apresó en este fin de semana a otros dos barrabravas de Leandro Alem, por su presunta participación en el asesinato del simpatizante de Luján, Joaquín Coronel, ocurrido el 10 de julio pasado, en el estadio Municipal. Diego Barrientos y Carlos David Capellani quienes se sumaron a Facundo Esteban Serrano son otros dos de los cinco sospechosos.

Dos días después del crimen habían sido apresados César Ramírez, Mauricio Pare y Hugo Prezzo, debido a que conducían tres de los siete vehículos en los que se trasladaron desde General Rodríguez hasta Luján, los agresores.

La familia González tiene un gran precedente en el municipio. Y eso fue incrementándose con el paso del tiempo. La actual titular de la Casa de Justicia era una empleada con determinadas responsabilidades pero nunca llegó a tener el poder que tiene ahora, y por supuesto su hijo no era director municipal.

La relación de Carlos y sus hijos lo ponen en aprietos permanentes al intendente García, quien aún no pudo explicar cuánto recaudó el municipio en cuanto a tasas y derechos por las ventas del recital que realizó Don Osvaldo en la cancha del club Alem el 23 de mayo pasado. Según una ordenanza municipal vigente, cada entrada debe pagar un porcentaje determinado.

El jefe comunal de General Rodríguez tampoco salió demasiado bien del escándalo que provocó la detención de Gabriela Ibarra, policía que cumplía funciones en la comisaría 1ra. de General Rodríguez. La detenida, junto con otros ocho efectivos de la bonaerense, es la hija del ex subsecretario de Seguridad municipal, Alberto Daniel García, ex comisario general en la localidad y que nunca tuvo una acusación de estas características.

El episodio en el que está involucrada Ibarra tiene que ver con una “mejicaneada” entre efectivos policiales locales, entre ellos miembros de la DDI local, con una banda que operaba en José C. Paz que luego culminó con un asesinato a quien cuidaba parte de lo secuestrado en un operativo de narcotráfico. Estos episodios también le trajeron conflictos con las autoridades provinciales a cargo de Sergio Berni en el Ministerio de Seguridad.

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