Cristina Fernández de Kirchner ya analiza su plan B para el 2023 y no descarta volver a competir

Cristina Fernández de Kirchner ya analiza su plan B para el 2023 y no descarta volver a competir

El arrepentimiento de Cristina Fernández de Kirchner por haber elegido a Alberto Fernández y los malos pronósticos electorales han cambiado sustancialmente el escenario del Frente de Todos. Ya no se habla del proyecto presidencial de Axel Kicillof y no se descarta la candidatura de CFK en el 2023.

Beto Valdez

Beto Valdez

Cada vez más arrepentida con su decisión de haber ungido a Alberto Fernández como presidente, Cristina Fernández de Kirchner, decidió bajar el perfil en el tramo final del cierre de campaña y comienza a definir su estrategia para el día después mirando las elecciones presidenciales del 2023. “En los últimos seis meses el escenario cambio brutalmente y en el entorno de ella hay un replanteo estratégico para la segunda parte del mandato de Alberto”, coinciden varios funcionarios y voceros del Frente de Todos. En el hermetismo que reina habitualmente en el cristinismo se percibe preocupación por lo que pueda pasar el domingo en las urnas y como puedan influir esos resultados en las elecciones generales del 14 de noviembre.

Si bien la prioridad de Cristina, Máximo Kirchner y Sergio Massa va a pasar por fortalecer la desgastada imagen del jefe de Estado, también se debate cómo modificar el estilo y el perfil de la actual administración. “Hay que ganar en noviembre si o si porque se corre el riesgo de herir definitivamente la marca Frente de Todos que es el único activo que nos queda”, comenta una fuente bonaerense con llegada a la vicepresidenta y a la Casa Rosada.

Se prevé una ofensiva fuerte en el gabinete para ocupar espacios estratégicos, sobre todo la jefatura de gabinete, el Ministerio de Economía y el de Relaciones Exteriores. “Todo lo que esperábamos no se cumplió por graves errores de Alberto y es inaceptable que si llegamos a ganar por un voto que en su entorno ya estén pensando en lanzar la reelección porque se plebiscito su gestión, en que mundo viven”, indicó un kirchnerista de pura cepa.


En los sectores más K del oficialismo consideran que Juntos por el Cambio ya se anticipó a la transición hacia el 23 donde Horacio Rodríguez Larreta parte mejor posicionado y con muy buenos números de popularidad y encima ven a la UCR también muy competitiva. En ese contexto voceros confiables aseguran que ya se empieza a descartar el proyecto presidencial de Axel Kicillof que venía impulsando la vicepresidenta.

“Axel también cometió mucho errores, su imagen está por el piso y no es fácil transformarlo en un candidato competitivo”, explican en el FDT para justificar las razones por las cuales el gobernador de Buenos Aires ya no es el elegido para competir en el 23 contra Rodríguez Larreta. En todo caso lo ven intentado repetir un nuevo mandato en el distrito bonaerense si es que Máximo no insiste en que llego su turno de desembarcar en la Casa de Gobierno de La Plata. Esa idea es una de las obsesiones del camporismo. 

“Es casi un barajar y dar vuelta, se quemaron todos los papeles”, señalan aquellos que pueden penetrar el entorno blindado de Cristina. Es por eso que comenzó analizarse la posibilidad de un plan de emergencia donde la vicepresidenta “se sacrifique” al presentarse una vez más como candidata a presidenta. “Es la dueña de los votos y la única que podría asegurar como mínimo que sigamos gobernando la provincia de Buenos Aires”, dice un entusiasta de esa hipótesis. Obviamente, falta una eternidad para el 23 pero es todo un dato de debilidad política y desorientación que se esté especulando con estos temas.
 

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