Carla Vizzotti y una declaración ausente

Carla Vizzotti y una declaración ausente

La reunión del COFESA en Mar del Plata no tuvo una declaración final. Sólo se llegó a la determinación de ir casa por casa a buscar a quienes no se inscribieron para vacunarse. La partida urgente de la ministra a causa de un cuadro de apendicitis frustró el documento final.

José Luis Jacobo

José Luis Jacobo

Una de las expectativas en torno al encuentro de ministros de Salud celebrado en los salones del hotel NH de la ciudad de Mar del Plata era algún documento final que explicara, entre otras cosas, las causas probables del derrumbe de la cantidad de contagios en todo el país. No pudo ser. A causa de un cuadro grave de apendicitis, Carla Vizzotti debió ser trasladada de urgencia a CABA, para ser atendida finalmente en el Sanatorio Otamendi, de gestión privada.

La baja en cantidad de casos en todo el país es un dato obvio que surge de la propia estadística. En ese contexto, el directo de la Zona Sanitaria VIII, Gastón Vargas, anunció el cierre de dos vacunatorios en la ciudad de Mar del Plata, a partir del 1 de octubre. Se trata de los que funcionan en el Club Teléfonos y en la sede de la Agremiación Docente Universitaria Marplatense (ADUM), ambos operados por La Cámpora.

Para intentar entender por qué se da esta tendencia a la baja, en la FM 99.9 de Mar del Plata se consultó al médico infectólogo Gonzalo Cabral. El profesional, de amplia y reconocida trayectoria, señaló: “Posiblemente Argentina, por una cuestión de disponibilidad de los tests y los recursos, testeó sólo a los que presentaban síntomas, pero no hizo lo que llamamos ‘vigilancia de personas asintomáticas’. Eso explicaría la cantidad de contagios que hay registrados, pero creo que hubo muchos más”. Siempre en el terreno de las hipótesis, abundó: “Este experimento de mezclar vacunas podría tener una explicación potencial, tal vez fue una herramienta que sirvió. Como último mecanismo que podría explicar este comportamiento es que la variante Andina, que circuló y circula mucho en Argentina en marzo, abril y mayo, no fue tan fácil de correr por la variante delta, que rápidamente había borrado a la del Reino Unido. Es otra de las explicaciones que podríamos dar”.

Gonzalo Corral también mencionó que el país no ha tenido una política activa de testeos como en otros países del mundo, y hay un cifra que lo deja en evidencia: “Cuando se habla de la tasa de positividad, es una cantidad de test positivos sobre los realizados. La OMS fue clara desde un primer momento: no se debería tener más del 10%, porque si estaba por encima de ese número, se estaba testeando muy poco. Argentina tuvo una variable constante en la pandemia de arriba del 30%”.

Hay otra afirmación generalizada que indica que, de los casos informados oficialmente, y por el impacto de los asintomáticos, las cifras se deberían multiplicar por 4: “Esto se asegura en la literatura del mundo, pero nadie tiene la certeza de que esto es así y que el virus se seguirá comportando de la misma manera. Hasta que todo el mundo tenga un buen porcentaje de cobertura de vacunas, esto es un riesgo para todos. Argentina no está exenta porque tiene el 65% con al menos una dosis y menos del 50% con dos dosis. Estamos transitando un recreo que esperemos sea permanente, pero hay que continuar con la política acelerada de vacunar a todas las personas que estén dando vueltas”.

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