Intendentes opositores denuncian ser boicoteados en su lucha contra la inseguridad

Intendentes opositores denuncian ser boicoteados en su lucha contra la inseguridad

Intendentes opositores denunciaron discriminación en torno al reparto de nafta para los móviles policiales en medio de una escalada de inseguridad.

José Luis Carut

José Luis Carut

Una de las principales preocupaciones de los habitantes de la Provincia de Buenos Aires es la inseguridad, palabra (que no es una sensación) ubicada en el top five de todas las encuestadoras. Son muchos los vecinos que denuncian, ante los reiterados hechos delictivos, zonas liberadas a los delincuentes en todos los municipios de la geografía bonaerense. Algo que lamentablemente no es nuevo, se repite gobierno tras gobierno. Axel Kicillof y su ministro de seguridad, Sergio Berni, no son la excepción a la regla.

Tampoco es algo nuevo la falta de combustible para los móviles, ni los patrulleros fantasmas –móviles vacíos apostados las 24Hs en la misma zona, para que den “sensación de seguridad”-; lo que si es nuevo es la discriminación y el ninguneo a los municipios gobernados por la oposición.

Discriminación y ninguneo son las palabras más usadas por los intendentes de los municipios gobernados por Juntos por el Cambio, cuando se refieren a la inacción del Ministerio de Seguridad a sus reclamos. Como si fuera una sola voz dicen: “No nos atienden el teléfono, en los Zoom no nos escuchan, los vecinos están cansados de tantos robos, nos sacaron policías para mandar al Conurbano y no los quieren reponer, si no pagamos el combustible y los arreglos de los móviles no tenemos patrullajes porque desde La Plata el dinero que mandan no alcanza para nada”.

Los intendentes afirman que el gobierno bonaerense no respeta los convenios firmados por el combustible (la Provincia se hace cargo del 70% y los municipios del 30% restante) y para garantizar los patrullajes en sus distritos tienen que destinar recursos de los vecinos. 

Los intendentes están que arden

MDZ habló con intendentes de diferentes municipios gobernados por Juntos por el Cambio y los reclamos son los mismos.

Héctor Gay, jefe Comunal de Bahía Blanca afirmó que el tema del combustible de los patrulleros no es algo nuevo. Gay remarcó que no se cumple el histórico convenio donde la provincia debe aportar el 70% del combustible y el municipio el 30% restante. Además, indicó que el gobierno bonaerense tampoco se está haciendo cargo del mantenimiento de los patrulleros, quedando las reparaciones en manos del municipio. 

La provisión de combustible diaria para los móviles policiales que recorren las 34 cuadrículas, en las que está dividida la Ciudad de Bahía Blanca, es de 25 litros y desde el ministerio que conduce Berni envían el equivalente a 6 litros diarios (de los 19 litros restantes se hace cargo el municipio). Otro de los reclamos del intendente bahiense tiene que ver con los nuevos efectivos, ya que en su distrito hay una escuela de policía y la mayoría de los egresados fueron enviados al Conurbano Bonaerense, dejando desprovisto al sur de la provincia de Buenos Aires.

Un reclamo parecido es el del intendente de Brandsen, Daniel Cappelletti, quien afirmó que con Berni no tiene diálogo. “El ministro no entiende que en Brandsen la policía es comunal y las decisiones deben tomarse en conjunto y no unilateralmente como hace Berni que sacó dos patrulleros para mandar a La Matanza”. 

En lo que tiene que ver con el plan de seguridad (mantenimiento y combustible), para Brandsen se presupuestaron 20 millones de pesos de los cuales el municipio pondrá 15 y la provincia 5 millones, muy lejos del 70% que debe aportar por convenio el gobierno bonaerense. 

Cappelletti dijo que el ministerio manda 687 mil pesos mensuales, en concepto de combustible y mantenimiento, algo insuficiente para recorrer las 114 mil hectáreas que tiene el municipio. De los 17 patrulleros destinados a Brandsen, 6 son los que están operativos, 2 fueron sacados por el ministerio para enviar a La Matanza y los 9 restantes esperan repuestos. 

Así mismo, el jefe comunal de Brandsen dijo que participó de una reunión con intendentes radicales de la provincia de Buenos Aires y todos se quejaron de la falta de respuesta de Sergio Berni a sus reclamos. Sobre el encuentro, Cappelletti dijo que el foro de intendentes de Juntos por el Cambio le pedirá a Martin Insaurralde, el flamante jefe de gabinete, que se reactive el fondo de seguridad que se había creado durante el gobierno de María Eugenia Vidal.

Por su parte, Javier Iguacel, intendente de Capitán Sarmiento y exdirector de Vialidad Nacional durante el gobierno de Mauricio Macri (denunciante en la causa por la obra pública de Santa Cruz), indicó que ni bien asumió se encontró con menos efectivos.

El jefe comunal anterior dio el visto bueno para trasladar a 14 efectivos que nunca pudo recuperar. En lo que tiene que ver con el combustible destina mensualmente de las arcas municipales un millón de pesos, mientras que desde el Ministerio de Seguridad bonaerense envían el equivalente a 5/6 litros de combustible por día.

En mantenimiento mecánico (mano de obra y repuestos) el municipio gasta una cifra similar, algo que no le corresponde, pero si no lo hace se quedan sin patrullas. También hizo referencia a los móviles de la patrulla Rural. Iguacel comentó que el Ministerio de Seguridad sacó un móvil para mandar al Conurbano y que los que quedaron no alcanzan para patrullar los más de 400 km de su distrito. 

En cuanto al diálogo con el gobierno de la provincia de Buenos Aires, el mandatario dijo que es nulo y confirmó que los intendentes de Juntos por el Cambio le pidieron una reunión urgente al flamante jefe de Gabinete, Martin Inzaurralde, para llevarle al ex intendente de Lomas de Zamora todos los reclamos que nunca fueron atendidos por el gobierno de Kicillof.

La ciudad de La Plata no es ajena a estos hechos.

A los vecinos platenses les llama poderosamente la atención la falta de patrullajes en todos los barrios de la ciudad, desde la periferia y los barrios más alejados hasta la zona céntrica. Y, ante la creciente ola de inseguridad en la capital bonaerense, entre tilos y diagonales, más de un vecino afirma que la policía liberó la zona y los dejaron a la buena de Dios en manos de la delincuencia. Lo cierto es que La Plata, municipio opositor, no es ajena a las patrullas sin combustible. 

Desde el municipio lo saben, es por eso que legisladores de Juntos por el Cambio, que representan a la Ciudad de La Plata, presentaron a principios de septiembre un proyecto de ley para que los intendentes puedan definir políticas de seguridad y administrar los recursos ante la falta de respuesta del gobierno de la provincia de Buenos Aires. 

La iniciativa propone crear la “Mesa de Coordinación Local de Seguridad Pública”, busca promover el trabajo estratégico conjunto entre la provincia y los municipios en materia de seguridad y que el trabajo de coordinación sea “ajeno a las cuestiones políticas coyunturales”. Los legisladores opositores afirman que el proyecto de ley es una respuesta a la escucha de los vecinos y al diagnóstico que hizo el municipio sobre la inseguridad en la ciudad. Por eso sostienen que: “El delito creció con el cambio de gobierno. La ciudadanía quedó sola y los delincuentes tomaron la calle”. 

El intendente platense Julio Garro, en diálogo con MDZ, dijo que el municipio paga 4 millones de pesos mensuales, aportando el 30% para el combustible de los móviles de la policía bonaerense, y confirmó que en los próximos días se reunirá con autoridades de del ministerio por temas relacionados con la seguridad en la ciudad y para terminar con el problema del faltante de combustible. Garro señaló que “no sabe a qué atribuirlo”. “Si es por una confusión o si hay algo en el medio que permite que esto suceda, no lo sé”, comentó y sumó que, sin importar la respuesta, se compromete a encontrarle una solución al problema.

La realidad de la situación queda plasmada por los policías que se quejan de la falta de combustible. Desde las 21, los choferes de los móviles empiezan a modular que no tienen combustible y que no pueden cubrir denuncias, esto pasa todos los días en todos los turnos.

 El malestar de los efectivos queda en evidencia en los diferentes grupos de WhatsApp donde mandan fotos del tanque vacío o con la leyenda en el display de pocos kilómetros a recorrer, mensajes, audios y memes todos con la misma temática: “Móvil estático en el lugar, sin nafta…” “Patrulla sin combustible esperando mecánicos.” “10 litros de nafta para patrullar 12 horas en Los Hornos (barrio populoso)” …  “Dice el jefe que con esos 10 litros tenemos que bajar chorros…un cómico!” … “Me quiero ir francoooo… ¿Quién trae Nafta?” También ocurre que, ante la requisitoria del operador sobre por qué el móvil está estático, la respuesta desde el patrullero no se hace esperar: “Usted sabe que no puedo circular porque no tenemos nafta”.

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