Coronavirus: qué puede pasar si siguen aumentado los casos en Mendoza

Coronavirus: qué puede pasar si siguen aumentado los casos en Mendoza

El Gobierno sigue de cerca el aumento de casos. Por ahora no piensan en restricciones. Creen que es difícil el acatamiento de aislamientos por el cansancio de la gente. Quejas por el enfoque nacional.

MDZ Política

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El aumento de casos de covid en todo el país ha generado preocupación, pero era una situación esperable: entre las semanas 19 y 23 del año comienzan los picos de contagios de enfermedades respiratorias. El covid es la patología prevalente y es por eso que se espera una segunda ola. Lo que está fuera de las previsiones originales es el retraso en la campaña de vacunación y el posible impacto de cepas que afecten más.

La Nación restringió el ingreso de personas al país, pero en cuanto a las medidas más duras, por ahora solo se mantiene en el plano de las sugerencias y no de obligaciones a las provincias. En Mendoza siguen de cerca la situación y toman en cuenta un grupo de variables que se siguen día a día. Primero, la aceleración de los contagios y quiénes son las personas que contraen el virus. En principio aseguran que por ahora la mayoría de los nuevos contagiados son jóvenes que no requieren internación y que por eso no hay tanta tensión en el sistema. Pero esperan que haya más casos en adultos hacia las semanas siguientes por los contagios intrafamiliares y producidos por los vínculos sociales.

El otro dato importante tiene que ver con la aparición de casos de las nuevas cepas. Para ello se envían muestras aleatorias a Buenos Aires. Pero la información de base que analizan sigue siendo la misma: la velocidad del aumento de los contagios, la capacidad de respuesta del sistema de salud y particularmente la disponibilidad de camas críticas.

Por ahora en Mendoza no analizan restricciones y se mantiene el mismo enfoque que el año pasado. Eso, sin desconocer, según explican, que a mediano plazo sí podrían tomar medidas para bajar la movilidad. Allí hay una bronca insalvable para los funcionarios provinciales: se quejan porque hace un año, cuando la pandemia comenzó, la Nación dispuso un aislamiento obligatorio que “no tenía sentido”. Y ahora, con 14 mil casos diarios, está todo abierto y con poco margen de maniobra por la reacción social. Es que reconocen que no hay predisposición para hacerle frente al aislamiento o restricciones duras.

Entre otras cosas, en Mendoza comenzaron a acelerar las operaciones y prácticas programadas para evitar acumulaciones futuras. Es que la segunda ola de contagios de covid hará, probablemente, que se vuelvan a suspender todas las prácticas médicas no urgentes para priorizar a las personas con esa patología.

En algunas provincias, como Buenos Aires, ya tomaron medidas más estrictas. Pero como informó MDZ, en la provincia no hacen caso al “semáforo rojo” que prendieron en la Nación porque consideran que muchos datos están fuera de contexto y realidad. Es lo que pasó con Luján, donde los índices daban señales de alerta, pero la cantidad de casos en realidad no era tan alta. Hay quienes aseguran, alrededor del sistema de salud, que la ocupación es elevada y hay problemas disimulados. Desde el Gobierno desmintieron esas versiones

A nivel político creen que durante este año se pueden pagar los malos manejos de la pandemia del año pasado por haber abusado de algunas herramientas, como el aislamiento. Por eso calibrar la necesidad de bajar la movilidad para evitar contagios y mantener las actividades productivas será más complejo. “Cuando había 10 casos por día se quedaron ellos con el manejo. Ahora que hay 14 mil casos, está todo abierto y se agotó a la sociedad, dejan a criterio de las provincias”, se quejan en Mendoza.

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