Lluvia sólida: "Si se aplica serán millones de pesos mal gastados"

Lluvia sólida: "Si se aplica serán millones de pesos mal gastados"

El diputado provincial del Partido Intransigente Eduardo Martínez pide que se declare de interés provincial el uso de esa técnica. Sin embargo, no se trata de una idea innovadora y el sistema ha sido desestimado en el mundo por su costo. La palabra de un experto.

Mariano Bustos

Mariano Bustos

Suena maravilloso, cautivante y esperanzador. Un sistema de riego que permita optimizar al máximo el uso del agua y prevenir sequías en medio del cambio climático que atraviesa el planeta. Sin embargo, especialistas aseguran que la propuesta "innovadora" del diputado Eduardo Martínez Guerra es, sencillamente, inviable. "No puedo culpar al legislador porque le llamó la atención lo mismo que a nosotros pero llegó siete años tarde", aseguró a MDZ Radio Javier Pittau, empresario que tiene la representación de la marca WaterSilos en Latinoamérica.  "Si se aplica serán millones de pesos mal gastados por falta de investigación", manifestó en el programa "Sonría, lo estamos filmando".

"Tenemos legisladores que cada 10 años vuelven a inventar la rueda", adhirió a modo de broma y les recomendó que usen google antes de presentar proyectos. Sucede que el empresario mendocino fue durante años el representante en Latinoamérica de WaterSilos una de las empresas destinadas a la comercialización del sistema de "Lluvia Sólida" que promociona el legislador del PI. "La tecnología de los polímeros está hace una década pero no es eficiente. No funciona bien", remarcó Pittau.

En los últimos 10 años Pittau montó una empresa con sede en Chile que empezó a trabajar con los polímeros de potasio que se conocen como "Lluvia sólida". Por eso, conoce en profundidad los pro y los contra de ese producto. "Funciona pero el resultado no es el esperado. Es una tecnología que le falta desarrollo", explicó.

"Es como presentar un proyecto pidiendo al gobernador que declare de interés provincial un vehículo que consume 2 litros de combustible cada 100 kilómetros pero que eso solo sucede en bajada y viento a favor. En condiciones normales consume siete litros", puso como ejemplo Pittau para ilustrar lo que sucede con este sistema de riego. "Funciona pero solo en un laboratorio", sumó.

Tres palabras sirven para entender por qué ningún país del mundo emplea "lluvia sólida" a gran escala: "No es rentable". "Los polímeros se producen en reactores caros. Cada reactor cuesta 2 millones de dólares para producir 100 kilos al mes. La única empresa que puede producir a gran escala es canadiense y es costoso", manifestó Pittau.

En su momento, apostó dinero y tiempo a este sistema de riego revolucionario, abriendo una oficina de WaterSilos en Chile y firmando convenios con Perú y Argentina. Incluso, la Municipalidad de Godoy Cruz compró polímeros en 2016 para el césped de la ciclovía. "También se aplicó en Guaymallén e hicimos pruebas en en Córdoba", recordó. "No compite con un buen sistema de riego por goteo", subrayó y dijo que en una época donde no sobra el dinero es mejor evitar inversiones que no son rentables.

El balance de Pittau tras esos años de empuje es que el producto sirve pero no como se esperaba. "No hay forma de que retenga 500 veces su masa en agua como dice el legislador. Eso es con agua destilada, con agua dura retiene 150 veces y disminuye su vida útil. Eso lo vuelve inviable", manifestó. "Los 10 años de vida útil que dicen que tiene, se reduce a cuatro años", adhirió.

"Nosotros trajimos  ingenieros de México para hacer capacitaciones. Abrimos una oficina en Chile con vehículos propios. Importamos 8 toneladas de polímeros pero no pudo tener éxito", admitió.

Además, adujo que no funciona igual en todos los cultivos y que aún falta mucha experimentación para ver en qué casos es conveniente. "Hicimos ensayos en una plantación de maíz en Córdoba y la producción rindió menos con WaterSilos. La planta absorbía bien el agua del producto, pero al tener tan fácil acceso al mismo no extendía las raíces con profundidad. Eso la dejaba sin acceso al fertilizante y la producción decaía. La mazorca salió más chica porque el producto funcionó", esgrimió.

Por todo ello, se animó a decir que la Lluvia Sólida es real y tiene propiedades positivas pero está lejos de ser una solución milagrosa. "Hay que tener en cuenta el costo del producto, su vida útil y rendimiento. Le falta mucho desarrollo para que pueda ser rentable", concluyó.

La historia de la marca

La Lluvia Sólida fue inventada por el mejicano Sergio Rico Velasco y para su comercialización se crearon dos marcas. Una fue "Lluvia Sólida", radicada en México y otra WaterSilos, con sede en Estados Unidos. Una pelea familiar llevó a la separación de ambas, que se dedicaron a vender el mismo producto de forma separada. "En realidad el producto ya existía pero inventaron la marca", explicó Pittau.

Conceptualmente, el desarrollo tecnológico mexicano está formado por polímeros de potasio granulados que pueden absorber agua mediante adhesión eléctrica hasta 500 veces su peso, la cual liberan poco a poco al sistema radicular de la planta. Sin embargo, no se trata de un descubrimiento en si mismo ya que empresas internacionales utilizan el mismo sistema para otros productos, como por ejemplo pañales. La diferencia es que los pañales utilizan polímeros de sodio mientras que Lluvia Sólida polímeros de potasio que son inocuos al ambiente. 

Idealmente el proceso consiste en colocar este polímero al alcance del sistema radicular absorbente del vegetal, luego la presión osmótica que ejerce la raíz de la planta va tomando lo que necesita en forma gradual, permanente y ecológica hasta deshidratar el polímero, no siendo necesario volver a regar hasta que este se haya deshidratado por completo. 

Sin embargo, en los hechos esa ecuación está lejos de ser exacta.

Escuchá la entrevista completa.

 

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