Cornejo, el jefe de un hogar aislado que pide ser escuchado

Cornejo, el jefe de un hogar aislado que pide ser escuchado

El Gobernador hizo un denso balance de gestión. El discurso hiperlocal que buscan sea eje de la campaña. Pobreza, inflación y Macri; con pocas referencias

Un buen administrador de un hogar; de una casa que está en un barrio que tiene restringido el ingreso y el egreso, con poca salida al exterior. Alfredo Cornejo construyó su último discurso ante la Asamblea Legislativa con una mirada hiperlocal, como la de un “jefe de hogar” que encontró la casa desordenada y le tocó encarar la reconstrucción. El el discurso original lo hacía sin tender redes de relaciones con otros protagonistas de la estructura política. En particular Mauricio Macri y el gobierno nacional.

Sin embargo Cornejo incluyó una referencia a la realidad nacional en un apartado improvisado. "Claro que no me gusta la realidad a nivel nacional. Argentina hace años que tiene problemas de productividad que generan pobreza y desigualdad. El origen es que la economía tiene una escasa productividad", dijo. Y dejó un mensaje que apunta directamente a la tensión que mantiene con el Gobierno de Macri: para Cornejo es la política la que debe dar señales y reglas para mejorar la economía. "Necesitamos una economía sana que solo puede construir la política. Somos los dirigentes políticos los que con autoridad estamos llamados a generar reglas", asegurpo. 

Fuera de ese apartado, mencionado casi al final, no tenía previsto en la descripción hogareña de la Mendoza que dejará, el contexto social que se ve puertas afuera: la pobreza, la tensión por los problemas de empleo y la caída de la actividad económica. Aunque aclaró, también reconociendo esa carencia en la versión original, que Mendoza y el país tienen un problema de productividad que genera pobreza. "Argentina no va a salir de la pobreza con discursos y diagnósticos. No vamos a seguir adelante si no somosmás productivos. Tenemos problemas de productividad. Cuidar a los pobres en estos tiempos es cuidar el Estado, no aprovecharse de ese poder efímero que dan los cargos para crear discusiones sanas, sin resentimientos ni vulgaridades merquetineras", aseguró.  

En la descripción de la “reconstrucción” del Estado, Cornejo volvió a buscar mostrar el éxito por contraste. Lo que encontró, y lo que deja. Desde antes de asumir, tras las elecciones de junio del 2015, el Gobernador construyó un discurso hiperrealista “depresivo” en el marco de una sociedad con la autoestima baja. Esa plataforma le sirvió para ejecutar las reformas sin mayores obstáculos y también para potenciar los éxitos minimalistas de la gestión: cumplir con la prestación de servicios mínimos por parte del Estado que se convirtió, tomando palabras del propio Cornejo, en la “revolución de lo sencillo”. 

Cornejo eligió un ritmo pausado, lento, para leer el discurso. Y para reforzar el mensaje empleó la segunda persona del plural. "Escuchen", repitió varias veces, con todo de profesor.

Visión hogareña

La visión hogareña de la gestión incluyó datos sobre el orden administrativo, un tema que fanatiza a Cornejo. “Hubo un plan y se ejecutó, contra los charlatanes que no ayudaron. Siendo prácticos, pero con plan”, aseguró Cornejo al describir la forma de ejecutar políticas públicas.

Vale recordar que al asumir el Gobierno hizo un plan de reseteo financiero que incluyó una convocatoria de acreedores, el pago con bonos a los proveedores, deuda por 500 millones de dólares y una política de pago al día que, aseguró Cornejo, permitió bajar los costos para comprar bienes.

Pero el Gobernador evitó mirar  profundamente por la ventana de esa casa para hacer referencia en lo que pasa en afuera y a quien conduce los destinos de ese exterior. En todo el discurso no se hizo mención a la pobreza, a la crisis económica y los aliados que tienen a su cargo la conducción para enfrentar esos problemas. Solo un recuerdo que la macroeconomía está fuera del alcance de las políticas provinciales. Sí dijo que no bajará los brazos y que muchas de las políticas provinciales darán fruto cuando "haya una economía más sana", refiriéndose justamente a la realidad nacional. 

Cornejo solo sobrevoló el principal tema de preocupación de los mendocinos; es decir la inflación. Y lo hizo con un enfoque acotado solamente a los empleados públicos, que tienen una cláusula de garantía para que sus salarios no pierdan con la suba de precios. No hubo mención sobre lo que la inflación produce en los salarios privados, en la actividad productiva, en la matriz económica de Mendoza. 

Esa estrategia de mirada provincializada será la misma que el oficialismo intentará ejecutar durante toda la campaña electoral.

El tono monocorde se rompió solo con un sollozo de Cornejo, momentos antes de la despedida. Casi entre lágrimas, se despidió y dejó abierto el período de sesiones ordinarias.

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