2019: Cristina vs Christine, o algo más que solo eso

Ya empiezan a sugerirse los posicionamientos para la elección presidencial del año que viene. Las dos Cristina, una nacandpop y la otra todo lo contrario, aparecen en el escenario de la competencia. Pero al final, pueden terminar amigas su gana la primera de ellas, porque necesitará de la otra. Cambiemos tiene que definir si logra contener a su propio electorado, o le permite a otros dentro del frente asumir más protagonismo para contener a sectores con una mirada más social. Los radicales insinúan que sus amigos y presuntos cracks de la economía y las finanzas, están reprobando en lo que se suponía que más sabían. Y levantan la mano. Creen que pueden contener la fuga de votantes con espíritu y gestión, mostrando -por ejemplo- a Mendoza.

REDACCIÓN MDZ ONLINE

2019: Cristina vs Christine, o algo más que solo eso

¿A alguien le cabe alguna duda de que al Fondo Monetario Internacional le conviene que haya una continuidad de este Gobierno? No. El peronismo lo sabe y el cristinismo, también. En este contexto, ¿en realidad quiere algún peronista o cristinista, juntos o por separado, poner el pie sobre el acelerador para intentar hacer valer su tercio del electorado (dividido en tres, como dijimos hace una semana) para imponerse en los comicios? A juzgar por los devaneos y cálculos de dirigentes de las divergentes caras de la misma moneda partidaria, no va a ser tan fácil liderar un gobierno post Mauricio Macri planteando un plan en sentido contrario al que se ejecuta. La primera y principal herencia que dejará esta gestión será, precisamente, una fuerte deuda que pagar con 'el enemigo' y, si quisieran tener algún éxito en la gestión, saben que no será con una receta de su pasado reciente, cerrando las fronteras, aplicando el cepo cambiario ni haciendo cotillón nacionalista. No funcionará porque esta vez no los acompañará la buena estrella que tuvieron desde 2005 hasta 2013 desde la macroeconomía. No eran ellos, era el mundo el que los empujaba: es decir, si se hubieran hecho las cosas que le faltaban al país con toda la oportunidad que había por delante en ese momento, hoy no estaríamos en esta situación de amargura. lista/2018/09/28/lista_0005.html kicillof.jpeg Kicillof lagarde La última foto que divulgó Axel Kicillof antes de que la sociedad decidiera excluir a su sector de la administración del país en las últimas elecciones presidenciales, fue con Christine Lagarde. Sí, la misma a quien ahora denostan para que ese ataque golpee al actual presidente, pero no con tanta fuerza como para no quedar mal parados con ella. No se le quiere; se le necesita aunque cuando ella deshoja su propia margarita política argentina, los pétalos del pasado son los que se marchitan primero. Macri, o quien sea que le suceda desde Cambiemos, requiere tanto  del éxito del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) como del aguante y paciencia de sus votantes que, a la sazón, son los más afectados por tener los mayores números inflacionarios que haya visto la Argentina desde 2002. También tiene la opción de permitir el paso de otros desde adentro de la misma alianza, como el radical mendocino Alfredo Cornejo, que se les anima, y que podría mostrar una cara diferente a la que expone el PRO y ampliar, en todo caso, la base electoral. O no: puede que el PRO genere un PROnismo en el que confíe más que en los socios radicales. El juego de los tres tercios del electorado argentino es lo más parecido a una rueda de la fortuna o a una quiniela, lo que hace del país -ya se apor culpa de sus políticos o de quienes juegan el juego de sus políticos: nosotros- una cosa indescifrable para el resto del planeta en un ya complejo panorama internacional. cristina_urtubey.jpeg Cristina Urtubey La elección de 2019 está planteada, entonces, como un Cristina vs Christine. Es Cristina Kirchner la referente más solida del peronismo: aunque haya otros peronismos queriendo armar su propio Caballo de Troya, lo que pocos parecen comprender es que probablemente no busquen ganar, sino transformarse en el fiel de una balanza de difíciles equilibrios y de pesos casi equivalentes que hay que para uno u otro lado. Lo que hay que ver del peronismo no K y los aliados que empiecen a recolectar en la farándula o en los partidos provinciales, agrupaciones diversas y sellos disponibles es en realidad en qué Cristina confiarán su respaldo a la hora de convocar a votar. No es lo mismo una que la otra aunque al final, la nacional y popular, en caso de volver, no tendrá más opción que gobernar con perfume francés. lista/2018/09/28/lista_0004.html
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