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El peronismo no K también se divide

Oscar Romero se refirió en duros términos a la nueva conducción de la CGT, a cargo de Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña.
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El sindicalista Oscar Romero, que preside el bloque de 16 legisladores no K del peronismo, cuestionó este viernes el papel del titular del Partido Justicialista (PJ), José Luis Gioja, y puso en duda la "unidad de acción" de la CGT, conducida por un triunvirato desde fines de agosto.

Romero en cambio ponderó al jefe de la bancada peronista en el Senado, Miguel Ángel Pichetto, con quien compartirá una cumbre en los próximos días para analizar el Presupuesto 2017 junto a gobernadores y ministros de Economía provinciales.

"Pichetto habla con los gobernadores, con los bloques y con el Gobierno. Es cauto y firme. Era lo que le pedíamos a Gioja", aseveró Romero en diálogo con periodistas parlamentarios, y agregó: "Me preocupa que en esa banca esté sentado el presidente del PJ y el vicepresidente de la Cámara de Diputados. Es una responsabilidad muy grande".

Al referirse a la "etapa de reconstrucción difícil" que atraviesa el partido, el "dipusindical" de SMATA disparó que en la agrupación kirchnerista La Cámpora "todavía no se enteraron de que perdieron" las últimas elecciones, donde "fueron artífices de la derrota".

De todos modos, Romero aclaró que "el que piensa que el peronismo está muerto, se equivoca", y que además el partido "tiene que tener la amplitud de evaluar cualquier tipo de escenario", ante la posibilidad de incluir al líder del Frente Renovador, Sergio Massa.

En el mismo sentido, sostuvo a la prensa acreditada que el exministro del Interior del kirchnerismo Florencio Randazzo "es una pieza fundamental", pero opinó que "hay que darle su tiempo".

El legislador destacó el carácter "federal" de su bloque, que trabaja codo a codo con los gobernadores de Salta, Juan Manuel Urtubey; de La Rioja, Sergio Casas; y de Entre Ríos, Gustavo Bordet, en la renovación del peronismo para disputar los próximos comicios legislativos.

"En política el diálogo es una virtud", dijo Romero al reivindicar a la "oposición dialoguista", sobre todo en la Cámara de Diputados, donde Cambiemos se ve obligado a negociar cada proyecto de ley con el resto de las fuerzas políticas.

El sindicalista y diputado Romero (que acompañó junto al mendocino Rubén Miranda a Macri a Alemania) también se refirió en duros términos a la nueva conducción de la CGT, a cargo de Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña. "Si no hay unidad de concepción, no hay unidad de acción", dijo al portal porteño parlamentario.com sobre los vaivenes para convocar a un paro general, que se concretaría finalmente en octubre.

El diputado recordó que el MASA (Movimiento de Acción Sindical Argentino), referenciado en Omar Viviani (Taxistas), Sergio Sassia (Unión Feroviaria), Guillermo Moser (Luz y Fuerza), Ricardo Pignanelli (Smata) y Norberto Di Próspero (APL), decidió no formar parte de la nueva CGT.

"El 60% de los gremios no está con la nueva CGT", calculó Romero, al recordar que el MASA no participó del congreso normalizador de la central obrera, al igual que el sector liderado por Gerónimo "Momo" Venegas, que directamente impugnó la convocatoria.

En otro orden, Romero criticó duro la gestión del presidente Mauricio Macri, al advertir que "la gente está angustiada, tiene miedo de no llegar a fin de mes y de perder el laburo", y que "hay un alto grado de irritabilidad".

"Las equivocaciones salen caro, porque las termina pagando la gente", lamentó al referirse al aumento desproporcionado de tarifas, y añadió: "Hay un grado de improvisación y una falta de sensibilidad muy grande, pero las respuestas las tiene que dar el Gobierno".

Por último, el jefe del bloque Justicialista sostuvo que "hay un gerenciamiento del Estado" por los funcionarios de origen empresario, y recordó que "el año pasado el principal reclamo que teníamos era por el impuesto a las Ganancias", y ahora la preocupación radica en "el desempleo".