Cobos unió al Gobierno, el campo y la oposición en el rechazo a su consulta
La propuesta de hacer una consulta popular para definir la continuidad del mendocino en la vicepresidencia de la Nación levantó los comentarios de distintas áreas.
El Gobierno, la Sociedad Rural y la oposición coincidieron hoy en rechazar la convocatoria a una consulta popular para definir en 2009 la continuidad de Julio Cobos en la Vicepresidencia, en el marco de su enfrentamiento con la jefa de Estado, Cristina Kirchner.
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Por el oficialismo, el ministro del Interior, Florencio Randazzo, aseguró que "nadie ha pedido la renuncia del vicepresidente Julio Cobos" a pesar de las críticas del oficialismo por su perfil opositor, y calificó de "payasescas" y "poco serias" las versiones que hablan de una eventual dimisión.
Randazzo negó de esta manera que la presidenta Kirchner haya analizado pedirle la salida a su vicepresidente al regreso de su gira por el norte de África y en el contexto del armado electoral del vicepresidente de cara a los comicios de 2009 y 2011.
"Aspiramos a que Julio Cobos acompañe lo que la sociedad ha votado", sostuvo Randazzo y aseguró que es "fundamental respetar la voluntad popular", y en este sentido, se debe "aceptar que fue votado para acompañar a la Presidenta".
Incluso, insistió en que debe ser "la sociedad quien lo juzgue" a raíz de las reuniones que ha mantenido con opositores como el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, y con las entidades del agro.
"En un momento como el que está viviendo el mundo, la Argentina vive la crisis con preocupación y sería un error perder el tiempo con estas cuestiones", sentenció el ministro.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, minimizó la iniciativa, al sostener que "los temas que tienen que ver con el día a día de la agenda son muy importantes como para ponernos a especular con un plebiscito que ni siquiera constitucionalmente se puede hacer".
"Es ridículo entrar en eso sino que debemos preocuparnos por lo que temas importantes para la gente, que quiere vernos ocupados en temas de fondo, mientras este es un tema político. Cada uno tiene que cumplir su rol", señaló Massa en la puerta de la Cancillería.
En la oposición, en tanto, coincidieron en remarcar la inviabilidad de la iniciativa el titular de la UCR, Gerardo Morales; y el justicialista disidente Francisco De Narváez.
Morales subrayó que el vicepresidente Cobos "ya ha sido elegido" para ocupar ese cargo, "así que tiene que seguir ahí", por lo que relativizó la importancia de una consulta popular conjunta con las próximas elecciones legislativas.
Sin embargo, Morales justificó la idea, al sostener que se trata de una "reacción que surge a partir de las declaraciones de Néstor Kirchner" del último viernes en Necochea, cuando señaló que su esposa, la presidenta Cristina Fernández, le recrimina todas las mañanas: "Néstor, qué vicepresidente que me pusiste".
En declaraciones radiales, el dirigente radical advirtió que renunciar o no "es una decisión de Cobos" y que el vicepresidente "tendría que haber pensado en donde se metía" al aceptar formar parte de la Concertación Plural "porque los Kirchner son una máquina de picar carne".
A su turno, De Narváez opinó que el ex gobernador mendocino debería seguir en la vicepresidencia hasta el final de su mandato y luego decidir si va a volver a formar parte de la UCR y consideró un "error" contestarle a Kirchner con un plebiscito.
"Es un error contestarle a la irresponsable frase de Kirchner con esto del plebiscito. Cobos no tiene que estar pensando en un plebiscito, sino en cumplir con su deber de ser vicepresidente hasta 2011. No tiene que entrar en el juego de Kirchner que busca arrastrarlo con estas chicanas", evaluó.
Y remató: "Si van a hacer un plebiscito por Cobos, que también hagan uno por Cristina".
De Narváez consideró, además, "absolutamente legítimo" que Cobos "participe de la construcción de la estrategia electoral de su partido y que incluso apoye candidaturas", puesto que –según sostuvo- "una cosa es su responsabilidad institucional y otra es la política electoral".
"La Concertación se rompió la misma noche de las elecciones y Cobos está libre. Rota la alianza con el Gobierno tiene todo el derecho de hacer política partidaria", indicó De Narváez.
Finalmente, el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, consideró que sería "una pavada" llamar a un plebiscito para que la gente decida si el vicepresidente Julio Cobos debe quedarse o no en su cargo y coincidió con De Narváez en que "con ese criterio, se podría hacer otra consulta para Cristina Kirchner".
"Me parece una pavada. El vicepresidente no necesita revalidar su título ante la gente que lo votó", sentenció Biolcati respecto a quien con su voto negativo a las retenciones en el Senado, propició la derrota al Gobierno en un momento de pleno enfrentamiento con el sector agropecuario.
"En un momento como el que está viviendo el mundo, la Argentina vive la crisis con preocupación y sería un error perder el tiempo con estas cuestiones", sentenció el ministro.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, minimizó la iniciativa, al sostener que "los temas que tienen que ver con el día a día de la agenda son muy importantes como para ponernos a especular con un plebiscito que ni siquiera constitucionalmente se puede hacer".
"Es ridículo entrar en eso sino que debemos preocuparnos por lo que temas importantes para la gente, que quiere vernos ocupados en temas de fondo, mientras este es un tema político. Cada uno tiene que cumplir su rol", señaló Massa en la puerta de la Cancillería.
En la oposición, en tanto, coincidieron en remarcar la inviabilidad de la iniciativa el titular de la UCR, Gerardo Morales; y el justicialista disidente Francisco De Narváez.
Morales subrayó que el vicepresidente Cobos "ya ha sido elegido" para ocupar ese cargo, "así que tiene que seguir ahí", por lo que relativizó la importancia de una consulta popular conjunta con las próximas elecciones legislativas.
Sin embargo, Morales justificó la idea, al sostener que se trata de una "reacción que surge a partir de las declaraciones de Néstor Kirchner" del último viernes en Necochea, cuando señaló que su esposa, la presidenta Cristina Fernández, le recrimina todas las mañanas: "Néstor, qué vicepresidente que me pusiste".
En declaraciones radiales, el dirigente radical advirtió que renunciar o no "es una decisión de Cobos" y que el vicepresidente "tendría que haber pensado en donde se metía" al aceptar formar parte de la Concertación Plural "porque los Kirchner son una máquina de picar carne".
A su turno, De Narváez opinó que el ex gobernador mendocino debería seguir en la vicepresidencia hasta el final de su mandato y luego decidir si va a volver a formar parte de la UCR y consideró un "error" contestarle a Kirchner con un plebiscito.
"Es un error contestarle a la irresponsable frase de Kirchner con esto del plebiscito. Cobos no tiene que estar pensando en un plebiscito, sino en cumplir con su deber de ser vicepresidente hasta 2011. No tiene que entrar en el juego de Kirchner que busca arrastrarlo con estas chicanas", evaluó.
Y remató: "Si van a hacer un plebiscito por Cobos, que también hagan uno por Cristina".
De Narváez consideró, además, "absolutamente legítimo" que Cobos "participe de la construcción de la estrategia electoral de su partido y que incluso apoye candidaturas", puesto que –según sostuvo- "una cosa es su responsabilidad institucional y otra es la política electoral".
"La Concertación se rompió la misma noche de las elecciones y Cobos está libre. Rota la alianza con el Gobierno tiene todo el derecho de hacer política partidaria", indicó De Narváez.
Finalmente, el presidente de la Sociedad Rural, Hugo Biolcati, consideró que sería "una pavada" llamar a un plebiscito para que la gente decida si el vicepresidente Julio Cobos debe quedarse o no en su cargo y coincidió con De Narváez en que "con ese criterio, se podría hacer otra consulta para Cristina Kirchner".
"Me parece una pavada. El vicepresidente no necesita revalidar su título ante la gente que lo votó", sentenció Biolcati respecto a quien con su voto negativo a las retenciones en el Senado, propició la derrota al Gobierno en un momento de pleno enfrentamiento con el sector agropecuario.

