17 pruebas que desmitifican el relato peronista

El número de la fecha emblemática del peronismo, 17 de octubre, sirve para mostrar el lado B del relato oficial.
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Santiago Montiveros

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Que el peronismo fue una religión, no hay dudas. Incluso, en Argentina muchos rindieron más pleitesía a Juan Domingo Perón que a Jesús, y se adoró más a Eva Duarte que a la Virgen María. Comparado con el cristianismo, se puede mencionar que el movimiento que se inauguró el 17 de octubre de 1945 también tuvo su caza de brujas y la traición, con algún matiz: el Judas del peronismo fue el propio Perón.

Claro que para llegar a ese tipo de conclusiones es necesario un revisionismo del relato oficial escrito en primer término por Raúl Apold, el secretario de Medios del peronismo, una especie de Joseph Goebbels de Hitler, a quien Perón admiraba, casi tanto como a Benito Mussolini. Fue este funcionario el principal responsable de la santificación de Evita y de escribir la historia oficial del general.

Sin embargo, hay muchos episodios que desmitifican el relato de Apold y que ponen a Perón en una posición muy diferente. Desde el encarcelamiento del organizador del 17 de octubre, pasando por las deslealtad con dirigentes que se la jugaron a todo o nada por el expresidente, hasta la masacre de centenares de indígenas formoseños. Aquí, las 17 verdades (podrían ser 20) que incomodan al peronismo, tras un nuevo aniversario de aquella movilización masiva.

1- Cárcel a Cipriano Reyes y la primera proscripción

La génesis del relato peronista ubica a Evita al frente de los descamisados que llegaron masivamente a Plaza de Mayo desde el Conurbano Bonaerense. Sin embargo, quien motorizó la movilización del 17 de octubre de 1945 fue el dirigente del sindicato de trabajadores de la carne Cipriano Reyes. No sólo fue fundamental para que "El General" abandonara la Isla Martín García, sino que también le dio la plataforma electoral, el Partido Laborista, para que gane las elecciones de 1946.

¿Cuál fue la gratitud de Perón hacia Reyes? Ninguna, sino todo lo contrario. El Gobierno no sólo encarceló al dirigente, sino que además proscribió el Partido Laborista, inaugurando una etapa oscura en la historia moderna que años más tarde incluiría la prohibición del propio peronismo, algo que se destaca habitualmente, omitiendo que Perón fue el primer proscriptor de un partido político; en este caso, el que lo llevó a la presidencia.

2- Evita ni siquiera estaba en Capital Federal el 17 de octubre

Eva no sólo no tuvo nada que ver con la movilización del 17 de octubre de 1945, sino que ni siquiera estaba en Capital Federal. "Durante los ocho días que estuve en Martín García, ella organizó con los gremios la intervención de la masa obrera", reconstruyó Perón años después en una entrevista con Félix Luna. Sin embargo, la revisión del relato peronista muestra otra realidad.

Entre otros, los historiadores Héctor Vargas y Roberto Dimarco, cuyos testimonios fueron recogidos en Crímenes y mentiras, de Hugo Gambini y Ariel Kocik, ubican a Evita en la ciudad de Junín aquella fecha emblemática para el peronismo, adonde había concurrido a rubricar un poder. Ella misma, en La razón de mi vida, admite que no tuvo intervención en la movilización de 1945.

3- Represión y cientos de asesinatos en Formosa

Algunos hablan de 500 y otros de hasta 1.200 víctimas fatales. Lo cierto es que hay coincidencia en la masacre que llevó adelante el peronismo en octubre de 1947 en Formosa, cuando miembros de la comunidad aborigen Pilagá reclamaban por tierras o, en todo caso, mejores condiciones de trabajo para los braceros. Gendarmería los aisló y fueron reprimidos por policías y civiles con ametralladoras.

El propio Gambini habla de al menos 1.200 muertos, mientras que el periodista e historiador Marcelo Larraquy deja la cuenta en 500. Sea cual sea el número, es un hecho que Apold supo ocultar y que, recientemente, en un artículo de Página/12 se admitió tímidamente aquella masacre del año 1947.

4- Perón no inauguró los derechos sociales

Indemnización por enfermedades, derecho al descanso semanal, jornada de trabajo de hasta ocho horas, vacaciones anuales pagas, celebración de convenios de salarios mínimos y protección de trabajadores a domicilio son algunos de los derechos que ya habían adquirido los trabajadores antes de la llegada de Perón a la Secretaría de Trabajo y Previsión.

Incluso, el primer militar a cargo del área de Trabajo tras el golpe del GOU fue el coronel Carlos Gianni, quien según reconstruyó la periodista y escritora Silvia Mercado en su libro El relato peronista, por qué la única verdad no siempre es la realidad, "inició una política de atracción de masas, de puertas abiertas, para que el pueblo pudiera hacer llegar un clamor a las autoridades". Fue el entonces ministro de Guerra Perón, que al ver el potencial de esa área, terminó desplazándolo.

5- Lista negra y detención de artistas

Así como en la dictadura que se inauguró el 24 de marzo de 1976, durante las dos primeras presidencias de Juan Domingo Perón hubo artistas prohibidos, entre los que se destacan algunos de los más grandes de la historia argentina, como Atahualpa Yupanqui y Osvaldo Pugliese, militantes del Partido Comunista. Ambos fueron censurados -como decenas de artistas-, detenidos y torturados.

Contó Hugo Gambini al respecto: "Pugliese había fundado el Sindicato Argentino de Músicos y tenía ideas como la igualdad de salario para todos los músicos, incluyendo al director". Mientras estuvo preso, la orquesta actuaba sin él y ponía un clavel rojo en el teclado.

6- El voto femenino no fue impulsado por Evita

En 1927, las mujeres ganaron el derecho a votar por primera vez en Argentina. Fue en San Juan, provincia pionera en esta materia. Veinticinco años después, cuando Perón fue reelecto presidente, esta posibilidad se extendió a todo el país, pero a diferencia de lo que marca el mito peronista, la autora de esta iniciativa no fue Evita. Más bien, fue una apropiación de la idea.

Ya desde la década del '30, el socialismo había impulsado un proyecto de ley en este sentido que fue reimpulsado en el Congreso con Alicia Moreau de Justo y que el peronismo hizo suyo durante la presidencia de Perón. Algo similar ocurrió recientemente, cuando el kirchnerismo levantó la bandera del matrimonio igualitario, siendo un proyecto del socialismo.

7- Golpe Institucional en Mendoza

Los "compañeros" mendocinos omiten una parte fundamental de la historia de este partido, quizás para no aparentar ser contradictorios. Con el apoyo del justicialismo, la Legislatura destituyó en 1974 al gobernador constitucional y peronista Alberto Martínez Baca, después de que Perón les soltara la mano a todos aquellos mandatarios provinciales impulsados por Héctor Cámpora.

En el Sillón de San Martín asumió el vicegobernador Carlos Mendoza, vinculado a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Posteriormente, tras la muerte de Perón, la provincia fue intervenida y uno de los que estuvo a cargo de la gobernación fue Antonio Cafiero, quien venía de ser Secretario de Comercio de la Nación.

Dijo al respecto Larraquy en Los '70, una historia violenta: "Los gobiernos de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, y también de Salta y Santa Cruz, fueron puestos en la mira del justicialismo. Allí se había permitido el ingreso de sectores de la Tendencia Revolucionaria en base a un consenso político que ahora estaba decididos a terminar".

8- Perlita: no era hincha de Racing

El propio Cafiero declararía años después que Juan Domingo Perón, nombre que se le dio al estadio de Racing, no era hincha de La Academia, sino de Boca. "Esta situación de si Perón era o no hincha de Boca se discutió mucho tiempo. Y yo lo explico muy claro: cuando era ministro de Isabel, un día la agarré a la salida de una reunión de gabinete y, delante de mis excolegas, le dije: ‘Compañeros, acá tenemos una testigo insobornable. Que diga Isabel de quién era hincha Juan Perón'. Y sin vacilar, ella dijo: '¡De Boca Juniors!'", declaró Cafiero en 2009, en una entrevista con radio El Mundo.

Más allá de las declaraciones de su exministro, hay una fotografía que demuestra el sentimiento de Perón por Boca. En ésta se lo ve festejar un gol xeneize en el superclásico de 1953, convertido sobre la hora por Roberto Rolando. Aquel partido, disputado en el Monumental, fue ganado por el club de la ribera por 3 a 2.

9- Berni no hizo otra cosa que peronismo

Uno de los funcionarios que adquirió mayor notoriedad en la última etapa del gobierno de Cristina Kirchner fue el secretario de Seguridad, Sergio Berni. A él se lo cuestionó incluso desde el propio kirchnerismo por plantear la expulsión de aquellos extranjeros "indeseables". Sin embargo, no hacía otra cosa que peronismo.

Perón no sólo no derogó la Ley de Residencia, que permitía la expulsión de extranjeros, sino que además la aplicó. Después de la intervención del diputado John William Cooke, según reconstruyen distintos historiadores, el Congreso la consagró vigente y sirvió para expulsar a inmigrantes vinculados a partidos opositores, como el comunismo. Recién en 1958, Arturo Frondizi derogó la normativa.

10- La "V" que el peronismo le expropió al radicalismo

Sabida es la afinidad de Perón por los movimientos fascistas de Europa, tanto el de Adolf Hitler como el de Benito Mussolini. De hecho, la posición del primer presidente del GOU, Pedro Ramírez, a favor de los Aliados, terminó generando un golpe interno y la asunción de Edelmiro Farrel. Había que negarse a declararle la guerra al Eje.

En ese contexto, quienes se oponían a Hitler y compañía en Argentina utilizaron la "V" de la victoria, seña emblemática del primer ministro inglés  Winston Churchill, en señal de resistencia. Eran en su mayoría jóvenes del socialismo y radicalismo. Posteriormente, con el paso de los años, el peronismo se terminó apropiando del gesto.

11- Montoneros: antes de echarlos, les dio luz verde

El 1 de mayo de 1974, en uno de sus últimos actos en Plaza de Mayo y cuando el peronismo se dividía entre la "derecha sindical" y la "izquierda montonera", Perón definitivamente se inclinó hacia los primeros. "Las organizaciones sindicales, a través de 20 años, pese a estos estúpidos que gritan, se han mantenido inconmovibles. Y hoy resulta que algunos imberbes pretenden tener más méritos que ellos", lanzó el presidente aquel día desde el balcón de Casa Rosada. Ante esto, Montoneros se retiró de la plaza.

Sin embargo, aquella organización que ya había asesinado al líder de la CGT José Ignacio Rucci, había sido alentada por Perón a utilizar métodos violentos. No sólo recibió en su exilio en España a referentes montoneros como Rodolfo Galimberti -era cuñado de la actual ministra de Seguridad, Patricia Bullrich-, sino que también justificó sus métodos. "La juventud debe saberlo. Debe empeñarse en realizarlo. Por las buenas si es posible y, si no, por las malas", dijo en su momento, tras el asesinato de Pedro Eugenio Aramburu.

12- Perón y la Triple A

Muchos ubican a José López Rega, el ministro de Bienestar Social de la tercera presidencia de Perón, como el creador de la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) que realizó la misma tarea que posteriormente llevaría a cabo el Estado: secuestrar, torturar y matar. Sin embargo, hay quienes sostienen que Perón no podía desconocer la existencia de grupos de tareas de este tipo.

En un discurso televisado y recogido por Larraquy, Perón se refirió a los atentados del ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) y dio algunas señales de que, aunque no manejara la Triple A, convalidaba su existencia: "Queremos seguir actuando dentro de la ley. Pero si no contamos con la ley, entonces tendremos que salirnos de la ley y sancionar en forma directa, como hacen ellos. Y les aseguro que puestos a enfrentar la violencia con la violencia, nosotros tenemos más medios para aplastarla y lo haremos a cualquier precio".

13- No nació en Lobos y tenía dos años más que lo pensado

La historia oficial indica que Perón nació el 8 de octubre de 1895 en la localidad de Lobos. Sin embargo, hay documentación y testimonios del propio expresidente que sugieren otra cosa. En realidad, según publicó el médico Hipólito Barreiro en el libro Juancito Sosa, el indio que cambió la historia, Perón nació el 7 de octubre de 1893 en Roque Pérez. Es decir, tenía 80 años al momento de su muerte, en 1974.

En otro libro de Enrique Pavón Pereyra, citado en Crímenes y mentiras..., Perón contó: "Ante la pregunta del secretario del Registro Civil de Lobos '¿cuándo nació el niño?', mi padre no dudó en responder que había sido en la víspera. Y así fue anotado mi nacimiento aquel 8 de octubre de 1895, como acontecido el día inmediatamente anterior. Pero en realidad yo ya tenía dos años a esa fecha, que fue verdaderamente el 7 de octubre, pero de 1893. Se afirma que fue el pueblo de Lobos quien me vio nacer. Allí hay una casa, la de mis primeros años, donde gateé, pero con toda seguridad no vio mi alumbramiento, pues este había acaecido en Roque Pérez, partido de Saladillo". Diría algo muy distinto años después, en una entrevista con Tomás Eloy Martínez: "En Lobos yo nací, cuando mi hermano Maria ya tenía cuatro años".

14- Enfrentado con tres premios Nobel

No todo lo previo a Perón fue malo, como sostiene la versión oficial. Por ejemplo, fue el propio John Keynes quien elogió la gestión económica del presidente Agustín Pedro Justo en 1937, cuyo gobierno no se agotó en el cuestionado pacto Roca-Runciman. Asimismo, en Cancillería tenía a un hombre brillante que ganaría el premio Nobel de la Paz: Carlos Saavedra Lamas.

Saavedra Lamas, César Milstein y Bernardo Houssay tienen en común algo más que haber ganado un Nobel: los tres fueron perseguidos por el gobierno de Perón. Ellos formaron el frente democrático, opositor al régimen peronista, al igual que algunos jóvenes estudiantes que se sumaron al movimiento reformista, como René Favaloro.

15- Durante su exilio, nunca se radicó en un país democrático

Más allá de la admiración por los régimenes autoritarios europeos, Perón tuvo buena relación con varios dictadores latinoamericanos. Prueba de ello son Anastasio Somoza, de Nicaragua; Alfredo Stroessner, de Paraguay; o Fulgencio Batista, de Cuba, entre otros.

Un dato llamativo, además, es que en su exilio, Perón nunca se radicó en un país democrático. Entre septiembre de 1955 y junio de 1973, vivió en países gobernados por dictaduras: Paraguay, Panamá, Nicaragua, Venezuela, República Dominicana y España, manejada por Francisco Franco durante casi 40 años.

16- Introdujo al país al Fondo Monetario Internacional

En el discurso del peronismo más reciente, el FMI es palabra prohibida. De hecho, cuando Néstor Kirchner canceló la deuda con el Fondo Monetario Internacional y se "libró" de este órgano del "imperialismo", el justicialismo festejó. El propio Perón, el de 1973, renegó del mismo, desconociendo que fue él el que incorporó a Argentina al ente financiero.

"Perón asumió la presidencia el 4 de junio de 1946 y el día 26 insistió con el pedido, que apareció en el Boletín Oficial. Decía que el gobierno no podía permanecer indiferente a la reorganización financiera internacional", recuerdan Gambini y Kocik.

17- Violación de derechos humanos

Una de las pocas veces en que Perón se quedó sin palabras sucedió en el exilio, durante una entrevista con Félix Luna. Reclamó el historiador: "No puede decirme a mí que lo de las torturas se trate de una infamia".

-¿De dónde saca que no lo es?

-Porque a mí me torturaron.

Más allá de este diálogo, reconstruido por Silvia Mercado, sobraron las denuncias de torturas en comisarías y cárceles a sindicalistas, estudiantes, intelectuales y artistas.