Opinión: "Haz lo que yo digo, no lo que yo hago"

La opinión de la maestra de periodistas Norma Abdo sobre la realidad política argentina.

Norma Abdo

Cúpula del Congreso de la Nación.

Los argentinos vivimos sin poder perder la capacidad de asombro ni comprender el nivel de hipocresía de buena parte de la "clase" política, sin distinción de partidos políticos , que vive en el mundo del "haz lo que yo digo pero no lo que yo hago".

Concretamente me refiero a muchos legisladores y funcionarios nacionales, provinciales y municipales que en tiempos electorales desaparecen del despacho y del trabajo específico, como suelen decir, para "estar con la gente", lo que deberían hacer todos y cada uno de los días. Pero no. Es mejor vender espejitos de colores cuando están en campaña.

Lo nocivo de esto es que en la Argentina se vive este clima todos los años, porque no termina un comicio, de la categoría que fuere, y ya retoman las campañas para el siguiente proceso electoral. Es el cuento de nunca acabar en medio de sonrisas, corte de cintas, niños que levantan los candidatos para mostrarse más sensibles.

Y todo este prolegómeno viene a cuento de que muchos trabajan poco, hablan mucho y hacen menos.

El trabajo - y se supone que ejercer cargos políticos también lo es- implica cumplimiento y responsabilidad, con los mismos derechos y obligaciones que tiene cualquier empleado público o privado, sin olvidar que a través de los impuestos los ciudadanos (electores) sostenemos al Estado (lo que incluye el pago de las "dietas" de los legisladores, por ejemplo), se supone en un sistema solidario, para recibir los servicios correspondientes, obviamente en el caso que nos ocupa se trata nada menos que de tomar decisiones que rigen y regirán para la ciudadanía.

Sin embargo, buena parte de proyectos - del oficialismo y de la oposición - duermen en los cajones de escritorios en muchos despachos legislativos, por acción o por omisión, por intereses políticos o sectoriales. Y en este marco se inscribe la crítica a las ausencias tanto en las comisiones como en el recinto, de los legisladores, sin sanción pecuniaria alguna, cuando a cualquier trabajador le descuentan el día si no la justifica debidamente. Y con los legisladores deben hacer lo propio cuando "bajan" (como suelen decir) a su territorio (léase para hacer campaña), quedando el Congreso y las legislaturas o concejos deliberantes casi vacíos.

¿Cuántas veces sesionó el Congreso este año? ¿Cuántas veces asistieron al trabajo en comisiones? La respuesta es que la mayoría empezó la campaña por allá por el 2018. Y seguramente en 2020, después de las presidenciales, comenzará la de las próximas legislativas.

Que se comprenda bien. No se está atacando el sistema democrático de elección de nuestros representantes (porque puede aparecer algún trasnochado o malintencionado que dé a mis palabras la connotación que no tienen) sino por el contrario, lo que se plantea es equidad en quienes cumplen fundamentalmente la tarea legislativa, respecto de cualquier trabajo. Los derechos y las obligaciones deben regir para todos.

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