Aborto, pañuelos, religión... ¿Y si dejamos a las Reinas tranquilas?

El deporte favorito de muchos mendocinos es, una vez finalizada la semana de celebraciones vendimiales, someter a examen y a exhaustivos análisis a las Reinas de la Vendimia. Las redes sociales y sus historiales ahora se suman a esta vorágine, que a veces es delirante.

Avatar del Federico Croce

Federico Croce

María Laura y Martina: dos jóvenes mendocinas que hoy son protagonistas.

ALF PONCE/MDZ

En las últimas horas dos imágenes de la flamante Virreina Nacional de la Vendimia han hecho hablar, opinar y escribir a muchos mendocinos y mendocinas, en las redes sociales y en los diarios. Una de ellas tiene que ver con su devoción a la Virgen María; la otra, con su participación en una marcha feminista. Luz Martina explicó que ella siempre agradece a la Virgen y que está presente en su historia personal y de familia, y que simplemente había ido a "una marcha del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Había chicas que estaban con el pañuelo, yo solo tenía tempera verde que me había quedado en la cara porque saludé a alguien". ¿Acaso no puede?

En cuanto a la Reina Nacional, algunos no vieron con buenos ojos que María Laura Micames dijera que considera que "las mujeres deben poder hacer lo que quieran con su cuerpo", y que "tiene una postura personal tomada" en cuanto a temas álgidos como la despenalización el aborto.

¿Qué tiene de malo que una persona exprese su fe? ¿Qué tiene de malo que una persona se manifieste? ¿Qué tiene de malo que una joven, como mujer, apoye una causa que considera importante?

¡Que fastidio el gataflorismo! Por un lado queremos que las Reinas de la Vendimia sean cultas, estén empapadas de los temas de la realidad, tomen posturas, opinen, se comprometan… y por otro, si alguna se sale del molde o muestra un atisbo de personalidad o iniciativa; la juzgamos, la criticamos o nos espantamos. La verdad es que esta inconformidad crónica con la posición del “todo me molesta, nada me viene bien" que tenemos a veces los mendocinos -¡hagámonos cargo!- es agotadora. Sobre todo cuando opinamos o debatimos sobre las posturas personales de otro sin ningún respeto: posturas que no riñen ni con la legalidad, ni con las buenas costumbres.

A veces pareciera que se espera que estas chicas sean elegidas para examinarlas, buscar prontuarios, juzgarlas y condenarlas. ¡Son chicas! ¡Son jóvenes! Si yo me retrotraigo a esa edad -18, 19, 20 años-, en donde salía de quinto año y comenzaba el mundo de la universidad, creo que mis respuestas sobre temas como aborto, violencia de género, manejo de la política municipal y provincial, etc. hubieran sido paupérrimas.

La opinión y la postura sobre determinados temas necesita su proceso de formación, de interiorización, de debate -interno y con otros-… y de hecho, como la vida misma es dinámica, las posturas frente a la vida también lo son. Perfectamente una persona puede evolucionar, cambiar de opinión, enriquecerse… y no tiene por qué sostener los mismos valores y las mismas ideas para siempre. Las personas, más que contradictorias, somos complejas.

¿Por qué tenemos que exigirle a una Reina vendimial que tome postura sobre algo, si hay políticos, funcionarios, y candidatos para las próximas elecciones que todavía esquivan temas y, por ejemplo, mueren de terror antes de pronunciarse por un “sí” o un “no” al proyecto de ley que postula el aborto legal?

¿Se puede ser religioso y congraciarse con movimientos como “Ni una menos” o el pañuelo verde?

La respuesta es sí. En nuestro país existe un movimiento autónomo de personas católicas, comprometidas con la defensa de los derechos de las mujeres, especialmente los que se refieren a la sexualidad y a la reproducción humana, y a una vida libre de violencia y discriminación. Ellas son las Católicas por el Derecho a Decidir. El colectivo trabaja por la equidad en las relaciones de género y por la ciudadanía de las mujeres contrarrestando, desde una perspectiva teológica y feminista, los fundamentalismos religiosos. Sus acciones se remontan al año 1993 y en la actualidad está constituida como una asociación civil sin fines de lucro.

En MDZ Radio hablamos con Marta Alanis, fundadora de este movimiento en nuestro país. Comparto a continuación la entrevista, por demás interesante.

Temas

¿Querés recibir notificaciones de alertas?