No es todo color de rosas en el fútbol femenino

Este 2019 fue sin dudas un año histórico para el fútbol femenino de nuestro país. Sin embargo, aun quedan muchas cosas por revolver.

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Deborah Puebla

Profesionalización del fútbol femenino, memorable participación en el Mundial de Francia y primera medalla panamericana (plata en Lima). Este 2019 viene cargado de hechos históricos que fueron el resultado de décadas de lucha por parte de la mujer argentina dando así un paso importantísimo en la búsqueda de la equidad de género en el deporte más popular.

El paradigma está cambiando para ellas y para todas. Todo comenzó en la Copa América de Chile 2018, con esa foto que recorrió el mundo en la que pedían ser escuchadas. Porque lo que no se nombra no existe y ellas, no existían: con viáticos insignificantes, durmiendo en micros y usando la ropa de juego que los varones ya no utilizaban, las argentinas pedían a gritos un cambio. 

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Y llegó. Macarena Sanchez fue la cabeza de una revolución para que a las chicas tengan ayuda económica para poder jugar al fútbol. La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA) firmaron un acuerdo en el que consistente en la suscripción de ocho contratos en cada uno de los 16 clubes que componen la Liga de Primera División. Se destinó una ayuda de 120 mil pesos mensuales a cada club para que puedan cumplir con el pago de los salarios de las jugadores profesionalizadas.

Después vino la Copa del Mundo. El Seleccionado argentino de fútbol femenino disputó un mundial tras 12 años de ausencias en esta cita internacional, ya que no participó en ninguna competición entre 2015 y 2017 y virtualmente dejó de existir. El grupo que nos tocó fue muy complicado. Rivales durísimos como Japón (último subcampeón y campeón mundial 2011), Inglaterra (tercer puesto en Canadá 2015) y Escocia (debutante en Francia 2019 pero con jugadoras con mucho roce internacional).

El primer batacazo vino en el debut, al igualar sin goles frente a las japonesas, con la mendocina y capitana Estefania Banini como figura del encuentro. Ante las inglesas, Vanina Correa apareció con su vuelo magistral para atajar el penal a Nikita Parris y así convertirse, a pesar de la derrota por 1-0, en la estrella del partido.

Y en el cierre del Grupo, ante Escocia, vino lo mejor: lograr remontar un 3-0, igualar 3-3 con un penal en el minuto 94 y convertirse en el primer seleccionado en la historia de los mundiales femeninos en lograr tal hazaña.

Lima 2019 también trajeron resultados positivos para nuestras chicas al lograr la medalla de plata y así obtener la primera medalla panamericana para la Argentina en la rama de fútbol femenino.

Sin embargo, no es todo color de rosas. Entre el Mundial y los Panamericanos hubo una polémica entre varias jugadoras referentes del plantel, entre ellas la mendocina y capitana Estefanía Banini, y el actual entrenador Carlos Borrello luego de que quedaran fuera de la nómina de convocadas. Esto, por momentos, empañó lo realizado en Francia y abría un signo de interrogación sobre el futuro del seleccionado en los panamericanos.

Otra “perla negra” es el presente que vive el fútbol femenino en Mendoza el cuál no está en su mejor momento. Los torneos organizados por la Liga Mendocina comenzaron con más de 20 equipos participantes y hoy, lamentablemente, debemos hablar de pasar de 15 en el Apertura 2019 a 12 en el Clausura 2019 (se bajaron CEC, Gutiérrez y Beltrán). Muchas chicas quedan sin lugar para jugar. El factor económico es el principal argumento de los dirigentes a la hora de argumentar el por qué de la baja de los planteles.

Para poder disputar el torneo, cada equipo debe pensar en una cifra que asciende los doce mil pesos mensuales. Deben pagar $4100 de planilla, más de $2000 en médico, por cada fin de semana que juegan de local y no todos pueden costear este monto. 

Hoy se conmemora el Día de la Futbolista Argentina y es una gran oportunidad para reflexionar dónde estamos parados. Es cierto que se avanzó, y mucho, pero quedan demasiadas cosas por resolver, sobre todo en el ámbito provincial. El compromiso de todos es fundamental para que las promesas se cumplan y que no sean solo parte de un lindo discurso.

Si miramos al fútbol femenino como una simple “moda”, estamos cometiendo un grave error. Las mujeres que jugaron ese día contra Inglaterra aquel 21 de agosto de 1971 soñaron con un futuro mejor, pongamos lo que hay que poner para que se haga realidad.

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