Ni "Pindonga" ni "Cuchuflito" salvan a los súper de la crisis

Los centros de consumo masivo acumulan 11 meses de ventas en caídas y, al menos por ahora, no hay ninguna luz al final del túnel. Las segundas marcas son las únicas que crecen en recesión, pero no alcanza.

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las cadenas regionales son las que más sufren el impacto de la recesión.

ALF PONCE/MDZ

Los supermercados se aprestan a cumplir un año con ventas en caída y, por ahora, no hay luz visible al final del túnel para ellos.

En mayo los centros de consumo masivo sufrieron una baja del 13,5% respecto del mismo mes del año pasado y acumularon 11 meses en terreno negativo, según datos oficiales del Indec.

Además, a diferencia de los shoppings, donde la comparación interanual fue negativa pero la del mes anterior, positiva, en el caso de los súper el balance de mayo fue un 1% peor que el de abril.

¿A qué se debe esto? Esencialmente al “efecto Ahora 12”. La decisión del Gobierno de volver a subsidiar los planes de cuotas sin interés en rubros como electro, ropa, línea blanca y hasta motocicletas hizo repuntar el consumo en este tipo de bienes. Sin embargo el anabólico pasa casi desapercibido en el changuito de la canasta básica.

Pindonga y Cuchuflito salvan la ropa, pero no al mercado

Cristina Kirchner, innegable marcadora de agenda tanto fuera como dentro de campaña, lamentó días atrás que los argentinos hoy deban conformarse con acceder -en el mejor de los casos- a marcas “Pindonga y Cuchuflito”.

Se refería de manera general a segundas y terceras marcas y, más específicamente, a productos que, por ejemplo, indican en su composición “Alimento a base de yoghurt” para suplir al producto "genuino", “Alimento lácteo UP con leche” en lugar de leche a secas o “Alimento lácteo sabor chocolate” y no leche con cacao. Se trata de opciones que aparecen en un mercado de bolsillos enflaquecidos por más de un año de recesión.

En este panorama, sin embargo, las marcas más baratas fueron las que crecieron durante la crisis. En concreto, entre 2016 y 2019 pasaron de una participación del 32,6% al 42,8% en unidades y del 21,5% al 27,7% en facturación según un estudio de la consultora Focus Market.

De esta forma las segundas marcas mejoraron en promedio 9,7% contra una caída del 3,8% de las más caras y del 6,5% en las del nivel medio.

Por productos, los consumidores “bajaron el pinet” principalmente en marcas de: cervezas (27%), gaseosas (20%), harinas (17%), salchichas (13,8%) y aceite (10%).

Los datos revelan, entonces, que “Pindonga y Cuchuflito” sí logran salvar la ropa en medio del derrumbe, pero que no alcanzan para sostener las ventas de los súper en terreno positivo.

En el sector una de las principales alertas se encendió el mes pasado en el norte del país por la crisis de la cadena Emilio Luque, que cuenta con 21 sucursales en cuatro provincias y 1.200 trabajadores cuyo destino es hoy de incertidumbre.

Meses atrás también fue la multinacional francesa Carrefour la que pidió al Gobierno acceder a un procedimiento preventivo de crisis para mantenerse a flote y evitar despidos masivos.

De momento, ningún indicador muestra un cambio de tendencia para los próximos meses, por lo cual habrá que esperar a ver si el hilo termina cortándose por lo más fino, e impactando en el empleo en el sector.

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